A la búsqueda de mercados alternativos

15/07/13
Fuente: Diario Los Andes.

vinoteca 2Los problemas generados en la economía brasileña pueden afectar las exportaciones mendocinas. Es necesario abrir el abanico para superar esa brasil-dependencia que se impuso en los últimos años.

Los reclamos sociales que se multiplicaron a lo largo y a lo ancho del mundo durante los últimos meses no habían generado mayores inconvenientes en lo que a la economía argentina se refiere, en razón de que se trataba de países con los cuales al intercambio comercial de nuestro país no era muy importante.

Es el caso de España o de Grecia, por señalar sólo dos ejemplos. Pero lo que está sucediendo con Brasil debe constituir un llamado de atención.

El freno en el índice de crecimiento ha generado reclamos sociales, cae la demanda de productos y la Argentina, y Mendoza en particular, resultan seriamente afectadas, en razón de que se trata del principal mercado hacia el cual van dirigidos nuestros principales productos.

El hecho de que Brasil se convirtiera en «el mercado» a ganar por parte de Mendoza fue la premisa que se mantuvo durante años. Se trata del quinto país en cantidad de habitantes, con casi 200 millones de habitantes y que durante años se había mantenido con diferencias sociales importantes.

Sin embargo, durante los últimos tiempos y como consecuencia del avance económico, 25 millones -la mitad de la población argentina- logró ascender en la escala social de la pobreza a constituir una incipiente clase media. Esa situación generó que hubiera una mayor demanda de productos, especialmente en el ramo alimenticio y los beneficios alcanzaron a Mendoza.

Con un aspecto no menos importante: por tratarse de un país del Mercosur, se liberó el tránsito de productos, a lo que se sumaron ventajas impositivas, como es el hecho de establecer aranceles externos comunes para los productos extra bloque.

Hubo, es vale señalarlo también, inconvenientes, como las restricciones o las trabas para-arancelarias que impusieron tanto Brasil como la Argentina, a determinados productos, en un afán por defender su propia economía. Pero se trató de hechos puntuales, que fueron solucionándose con la sola actuación de las respectivas cancillerías.

En ese esquema, Brasil se convirtió en el principal mercado hacia el cual fue dirigida gran parte de la producción mendocina. Es el cuarto comprador de vinos, el primero en ajos y el primero en frutas y hortalizas, aún a pesar de que los productos mendocinos deban competir con países mucho más competitivos tanto por su fortaleza económica como por los subsidios que suelen otorgar a sus productores.

Sin embargo, en los últimos meses han comenzado a encenderse las señales de alerta. Brasil pasó, de un crecimiento del 7,5 por ciento en 2010, a un 2,7 por ciento en 2011 y a un 1,2 por ciento en 2012 y esa situación ha quedado reflejada en los levantamientos populares que se potenciaron con motivo de la realización de un certamen internacional de fútbol y como antesala por los gastos que generará la realización del campeonato mundial de fútbol y de las próximas olimpíadas.

Y Mendoza está comenzando a sentir los efectos. Brasil pasó de ser el tercer comprador de vinos a ubicarse en el cuarto lugar; las ventas de ajos cayeron un 41 por ciento y situaciones similares se han vivido con otros productos.

En el marco general, el año pasado las exportaciones mendocinas hacia ese país cayeron un 25 por ciento. Lo grave del caso es que existen coincidencias en señalar que la recuperación de la economía brasileña no será inmediata, sino que demandará un tiempo prudencial.

Frente a ese panorama, a Mendoza se le presenta un gran desafío: comenzar a diversificar los mercados y ganar espacios en otros países para evitar la dependencia exclusiva de Brasil.

Una tarea en la que deberá trabajar la actividad privada en conjunto con el sector oficial a los efectos de superar el escollo más importante que plantea una inflación creciente con un dólar desfasado, que hace cada vez menos competitivos a los productos locales. Si esos objetivos no se alcanzan, la economía provincial puede llegar a atravesar graves consecuencias.

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