Adriano Senetiner: Seguiré como accionista minoritario y consultor

24/10/10
Fuente: Diario Uno | Verónica Césari.

adriano senetinerAdriano Senetiner nació en Parma, Italia. Se recibió de enológo y fundó la bodega Nieto Senetiner, una marca con la que todavía se lo identifica pero que vendió en el 2000 al Grupo Pérez Companc, cuando ya había creado la firma Viniterra que ahora vendió casi en su totalidad a Cepas de Argentina, una de las principales compañías exportadoras de mosto y propietaria de las marcas Terma, Gancia, Dr. Lemon, Pronto y Martini, entre otras.

El empresario local que le vendió la bodega Viniterra al grupo dueño de Gancia cuenta detalles de esta “alianza estratégica”. El enólogo italiano Adriano Senetiner concretó hace una semana la venta de su bodega Viniterra al Grupo Cepas Argentinas (dueño de Gancia). A partir de ahora, esta bodega boutique, ubicada en la zona de Luján de Cuyo, tendrá a su fundador como consultor y accionista minoritario.

Senetiner es uno de los empresarios vitivinícolas más conocidos de Mendoza. Estuvo al frente de la bodega Nieto Senetiner hasta 2000, año en que la vendió al Grupo Pérez Companc.

Ya en 1997, este enólogo nacido en Parma, Italia, había fundado Viniterra, un establecimiento vitivinícola que cuenta con una producción anual cercana a 549.000 litros, con una capacidad total de 720.000 litros. Sus operaciones comerciales en la actualidad rondan las 120.000 cajas anuales, de las cuales el 60% se destina al mercado local y el otro 40%, al exterior.

Viniterra elabora vinos acordes con los más altos estándares internacionales y se comercializan a Chile, Brasil, Canadá, Dinamarca, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos, Nueva Zelanda y México, entre otros destinos.

La bodega lujanina cuenta con dos líneas de vinos: Serie Tierra, de vinos madurados en roble, y Omnium, un segmento de varietales jóvenes.

–¿Cuál fue el motivo de la venta de la bodega Viniterra al Grupo Cepas Argentinas?
–Bodega Viniterra fue inicialmente un proyecto destinado a la elaboración de uvas finas provenientes de nuestro viñedo de Agrelo, que produce ocho variedades. Por el volumen de elaboración, fue pensada como empresa mediana, que por su calidad tendría que haber atendido los segmentos medio, medio alto y premium del consumo interno y apuntado también a la exportación. La evolución de los mercados y la competencia de las bodegas de mayores volúmenes en ambos mercados resultaron que fuera cada día más difícil lograr una producción a escala. Por consiguiente, la rentabilidad de Viniterra era escasa y deficitaria. Y era cada vez más difícil superar esta posición, que requería aportes frecuentes. Definitivamente, había llegado la hora de tomar la decisión de buscar una alianza con una empresa con gran capacidad comercial y con un marketing adecuado. Este año tuve las primeras reuniones con el Grupo Gancia y, luego de una breve negociación y un excelente due diligence, formalizamos la alianza estratégica que completa definitivamente el proyecto de Viniterra.

–¿Cuál será su papel dentro de esta bodega a partir de la venta?
–Continuaré como accionista minoritario y como consultor. Conozco el negocio, tengo una experiencia de 50 años en la elaboración de vinos finos.

–¿Tiene en mente otros emprendimientos relacionados con la vitivinicultura u otro tipo de negocio?
–Luego de este proceso de venta y en términos personales seguiré como productor de las uvas que necesitará Viniterra para seguir con las líneas de vinos finos, eventualmente ampliando con más viñedos para atender el crecimiento que, sin ninguna duda, se va a producir. Esto, teniendo en cuenta las necesidades de las bodegas modernas, que requieren de buenos productos, y una excelente y eficiente organización comercial.

–¿Qué piensa del desarrollo de la vitivinicultura en nuestra provincia? ¿Qué es lo que hace falta para aumentar su desarrollo?
–Nos espera un mercado externo en crecimiento, en el mundo cada vez están más interesados en nuestros vinos finos embotellados, especialmente Malbec, que en la zona de Agrelo se desarrolla magníficamente bien.

–Si bien el Malbec es la cepa emblema de nuestro país, ¿cree que hay otras que se podrían potenciar e igualar este fenómeno?
–Además de Malbec producimos otras variedades que funcionan como propuesta validada y aceptada por los mercados. Es el caso de nuestro Carmenere y Pinot Grigio Italiano.

–¿Cree que la promoción del vino argentino es adecuada, tanto dentro del país como afuera?
–En cuanto a nuestra promoción tanto institucional, como nacional y privada es demasiado escasa en relación a lo que disponen países de la Comunidad Europea, que han asignado fondos del Estado en el orden mínimo de 150 millones de euros anuales para promover y publicitar los vinos de Italia, Francia y España. Dejo a la consideración de ustedes cómo queda Argentina en este contexto que dispone solamente de unos 5 o 6 millones de dólares y para colmo estamos gravados por impuestos en las exportaciones.

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