Apertura hacia nuevos mercados

15/01/13
Fuente: Diario Los Andes.

containerUn informe de un organismo nacional advierte sobre los inconvenientes que pueden plantearse en la Argentina por el futuro comportamiento del real. Brasil es el principal mercado para productos mendocinos y resultaría interesante buscar también otros países de alternativa.

El alerta surgió desde el informe anual que presenta el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas. Indica, entre otros aspectos, que la reducción de la proyección de crecimiento del PBI brasileño para 2013, incidirá negativamente sobre la economía argentina, como consecuencia de la estrecha vinculación que mantienen ambas economías. Destaca que esa situación ha generado en el empresariado en general una caída en el optimismo respecto del desempeño que ofrecerá ese país este año, advirtiendo entonces que puede mantenerse un real más débil que el observado durante 2011, en razón de que «se han diluido» las expectativas para encarar un nuevo fortalecimiento para la moneda brasileña.

Ese informe nacional tiene una incidencia fundamental para la economía provincial porque Brasil es el principal mercado hacia el cual van destinados los productos mendocinos de exportación. Si nos atenemos a los datos publicados por ProMendoza para el año 2010, Brasil es el principal mercado hacia el cual fueron derivadas la papa, por un monto de 500 mil dólares; cebollas (14 millones), ajos (76 millones), zanahorias (259 mil), uva en fresco (883 mil), cerezas (1,2 millón), ciruela en fresco (4,9 millones), aceite de oliva (6,4 millones), tomates enlatados (751 mil), aceitunas preparadas (47,7 millones), duraznos edulcorados (2,6 millones), mientras en el caso de los vinos las exportaciones hacia ese país alcanzaron los 48 millones de dólares, ubicándose en el tercer lugar para las exportaciones, luego de Estados Unidos y Canadá y superando al Reino Unido.

Esa mercado-dependencia de Mendoza no es fruto de la casualidad. Sucede que, cuando se firmó el acuerdo para la conformación del Mercosur, se establecieron pautas a respetar por los países firmantes, entre las cuales figuraba expresamente la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países miembros, el establecimiento de un arancel externo común, la coordinación de políticas macro-económicas y sectoriales y la armonización de las legislaciones para lograr el fortalecimiento del proceso de integración.

Paralelamente, Brasil, con sus casi 200 millones de habitantes, ha incrementado su consumo a raíz de que el crecimiento económico ha permitido un mayor poder adquisitivo a gran parte de su población y la incorporación de la gente menos pudiente a una incipiente clase «media».

De todos modos, aquel acuerdo respecto del arancel externo común cuenta con perforaciones o excepciones, que permiten que cada país puede confeccionar una lista de aquellos productos a los cuales ese arancel no se aplica, lo que ha determinado que muchos de nuestros productos pierdan competitividad frente al avance de productos de la China o de Europa, a lo que se suman las ya «habituales» diferencias entre la Argentina y Brasil respecto del ingreso de determinados productos, como sucedió no hace mucho tiempo atrás con el durazno enlatado mendocino, que fue afectado por un cupo impuesto por aquel país para defender a sus productores.

A pesar de los inconvenientes señalados por el Instituto Argentino de Finanzas respecto del comportamiento futuro del real, Brasil sigue y seguirá siendo el mercado más importante para los productos mendocinos de exportación, en razón de las ventajas que ofrece el hecho de que sea parte integrante del Mercosur. Pero los problemas que se han planteado a lo largo de los años y las expectativas futuras, obligan a pensar en la posibilidad de la búsqueda de nuevos mercados alternativos.

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