Aunque vendieron menos vino, las bodegas facturaron más plata

money

31/05/11
Fuente: Diario Uno | Anabel González.

El dato surge de una investigación privada que compara el primer trimestre de 2011 con el mismo período de 2010. Cambios en tendencias de color y varietales durante el último año. Durante el último año el precio promedio del vino en el país subió más que el resto de las bebidas, con y sin alcohol, y también más que la inflación que calcularon consultoras privadas. Por ese motivo las bodegas del país vieron crecer su facturación más de 30% promedio en el mercado interno, a pesar de que redujeron 1% el volumen de ventas. Esta conclusión nace en la auditoría del primer trimestre del año que realizó la consultora CCR para la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), comparada con los datos del primer trimestre de 2010.

La auditoría se realiza en almacenes, autoservicios, híper y supermercados, pero no registra las ventas en vinerías, comercios mayoristas, bares, hoteles ni restoranes. Esto significa que la muestra no incluye un relevamiento exhaustivo del 4% del mercado, aclaró Daniel Rada, economista y subgerente de la COVIAR.

El comportamiento de las ventas se diferencia de acuerdo con las categorías de productos, que pueden distinguirse por rangos de precio.

Los vinos que cuestan más de $15 por litro y los frizantes lograron crecer en volumen durante el último año, como también los de $8,50 a $13. El resto presentó números en rojo.

Como el rango que bajó en ventas es justamente el que representa una mayor participación de mercado, la cifra general muestra un descenso.

Sobre varietales y colores
Una tendencia que domina y se sostiene es el mayor consumo de productos con discriminación de varietales.

Sergio Villanueva, gerente general de la Unión Vitivinícola Argentina explicó que consumidores actuales se guían menos por la marca y más por el varietal a la hora de elegir un vino.

La diferencia alcanza a apreciarse en el último período, sobre todo en vinos tintos. En el primer trimestre del año pasado los vinos que en su etiqueta anuncian composición varietal representaban el 46% del consumo de vino fino y en el mismo período de este año la participación se elevó a 51%.

En este sentido el Malbec sigue ganando terreno y ocupa el primer lugar, con casi 24% del mercado. Luego se destacan el Cabernet (19%), el Syrah (6%) y el Merlot (2%).

En cuanto a los vinos blancos, la participación de varietales tiene un peso menor: sólo el 37% del total, pero también con tendencia interanual de crecimiento.

El Torrontés lidera con 18% del total de blancos. Chardonnay, Sauvignon y Chenin lo siguen de lejos.

En la guerra tinto-blanco avanzó un punto porcentual la participación de los vinos sin color, que tienen mayor peso en la franja del tetra brik.

Cuando el consultor internacional Gustavo Domínguez visitó Mendoza en setiembre pasado, profetizó que en Argentina el “tintocentralismo” no era sustentable en el tiempo. Y esto, según Villanueva, tiene que ver con el hábito que ha comunicado la bebida de “vino con comida, entre las comidas, la cena y para la cena el tinto”.

COMMENTS