AWTips 05/01/10

  • rallylurtonEl equipo Omega–Lurton sigue en carrera después de una tercera etapa calificada de “infierno”. Los dos Buggys se metieron en el berenjenal pero los equipos Michel Turon-Barrère – Stéphanie Fenestraz y François Lurton – Guillaume Martineau supieron y pudieron superarlos. Así, tras múltiples encajadas en la arena, el camión de Michel Boucou, ayudó numerosas veces a los dos Buggys. Después, François saltó violentamente una duna partida. Al sufrir de las espaldas, Guillaume activó la baliza. El helicóptero médico llegó y después del chequeo, los médicos dieron su visto bueno para que el equipo n° 398 siguiera en la competencia. Nada grave pero algunas vértebras un poco golpeadas. Después, siguiendo este recorrido de locura, François metió el Buggy en un pozo entre dos dunas. Guillaume salió a pie de inmediato trepando las dunas en búsqueda de auxilio. Tras tres horas de esfuerzo volvió con el camión para sacarlos de esta mala pasada. Michel Turon-Barrère y Stéphanie Fenestraz llegaron al vivaque de Fiambalá a 3 horas de la madrugada, François Lurton – Guillaume Martineau a las 6. Siguen en competencia y vuelven a salir para disputar la cuarta etapa del día. François dijo: «¡Si Guillaume no hubiera estado a mi lado, hubiese abandonado!» Guillaume: «¡Cuanto más problemas tenemos, más me va gustando!» con una gran sonrisa y una voluntad de acero. Michel Turon Barrère comentó: «¡No disfruté nada con esta especial, fue una locura!» En cuanto a Stéphanie, lívida de tantos esfuerzos, fue a acostarse para recobrar fuerzas. Es concretamente en este tercer día de carrera que los participantes vivirán su primer test. El cambio de contexto es radical: se pasa de la tierra a la arena y, sobre todo, se llega a una zona de dunas de casi 30 kilómetros. Además de su dimensión, muy apropiada al comienzo del rally, estas dunas se caracterizan por su color blanco. En este nuevo ambiente, los equipos deberán enfrentar los cambios de temperatura y, especialmente, el viento.

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