Baja California: cayó 50% producción vitivinícola

30/01/09
Fuente: El Sol de Tijuana | Sonia García Ochoa

Un mexicano consume 0.14 litros al año de vino, contra 50 litros de cerveza. La crisis económica provoca la caída del 50% de la industria vitivinícola y Baja California «en esta caída libre» es la entidad más afectada de México, además de que las botellas de vino languidecen en las estanterías, porque los compradores prefieren producto barato de importación. Un mexicano consume 0.14 litros al año de vino, contra 50 litros de cerveza, lo que ha hecho muy difícil sostener al sector vitivinicultor, compuesto por 34 empresas, pero solo 8 sobreviven y sostienen 7 mil empleos, de los cuales el 50% son temporales …

Por lo que se prefiere comprar cerveza que vino, cuando México es productor vinícola más antiguo de América, que ante la falta de una cultura consumo en la población y la ausencia de incentivos por décadas hacia esta industria, el vino no es preferido como los tacos entre los mexicanos.

Los efectos y cambios en el clima debido al calentamiento global, la falta de agua y los altos impuestos, como la crisis económica, son los principales retos que enfrenta la industria vitivinícola.

En entrevista lo declaró el doctor Alejandro Díaz Bautista, profesor-investigador del Departamento de Estudios Económicos de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) y académico en el Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego (UCSD), para EL SOL DE TIJUANA.

El sector vitivinícola está afrontando el congelamiento de la demanda local y la demanda externa de vinos a nivel global a la industria vitivinícola mexicana no es la excepción a la regla de la industria a nivel internacional.

La crisis financiera global sumada a los problemas económicos de la economía regional ha generado un abrupto descenso de las ventas de vinos en todo el mudo.

La industria vitivinícola está siendo afectada por la crisis económica y financiera mundial.

La demanda en países como Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelanda presentan disminuciones en sus ventas, mientras que en Estados Unidos, se tienen estimaciones de la reducción de la demanda en un 26.5 por ciento durante el 2008.

Entre los principales países productores de vino tenemos a Francia, Italia, España, Estados Unidos, Argentina, Australia, China, Sudáfrica y Chile.

Australia es un ejemplo importante de lo que pasa en la industria vitivinícola mundial, ya que es el sexto más grande del mundo productor de vino.

El colapso de la demanda de vinos australianos en el extranjero supone un gran desafío para la industria, sobre todo porque los australianos consumen relativamente poco de vino per cápita en comparación con otras naciones desarrolladas.

La caída de Wall Street y la crisis financiera internacional cambió la tendencia del consumo de vinos en los Estados Unidos y en todo el mundo desarrollado.

LANGUIDECEN LAS BOTELLAS EN LOS ESTANTES

Las botellas de gama alta languidecen en las estanterías, ya que los compradores optan por vinos más baratos; además, la economía en los Estados Unidos, no está para celebrar con vinos caros.

En Estados Unidos se tienen ventas en el sector por 30 mil millones de dólares al año, pero la gama alta se están derrumbando en ese país, según los reportes de los comerciantes de vino, y los alguna vez racionados Cabernets de California se encuentran en una amplia oferta.

Pero los minoristas en Estados Unidos no son los únicos que sienten dolor debido a la crisis económica y financiera en el 2009.

Los consumidores salen menos a cenar, y están ocasionando una caída del 15% en restaurantes en California.

Todo esto se traduce en una disminución de las ventas de las bodegas de California, que venden vino al por menor por un valor de cerca de los 19 mil millones de dólares anuales.

Minoristas y restaurantes están viendo como sus ventas se reducen, y muchas pequeñas bodegas que no producen lo suficiente tener una gran presencia en supermercados o cadenas de tiendas están viendo aumentar su stock.

Los distribuidores y los mayoristas están reduciendo los pedidos porque no quieren comprar un vino que podría venderse dentro de varios meses.

La industria de vinos y licores en México, está siendo afectada por la situación económica de las familias mexicanas, pues la prioridad es gastar en otros productos de primera necesidad.

La industria del vino en México, siguió una tendencia de un mercado en expansión y desarrollo en la última década, antes de la crisis económica y financiera mundial.

El crecimiento que viene experimentando en el sector vitivinícola de alrededor de12% anual en México, se reducirá a menos de la mitad debido a la crisis económica y financiera mundial en el 2009.

La producción de vinos mexicanos y cultivo de viñas en grandes extensiones de tierra se realiza dentro de los estados de Baja California, Coahuila, Querétaro, Aguascalientes y Zacatecas.

Desperdigadas por valles de los estados de la Frontera Norte y céntricos, las casas productoras cultivan gran variedad de cepas que van desde los clásicos cabernet sauvignon y chardonnay, hasta otras más rebuscadas, como el nebbiolo y la petite sirah.

LA CETTO, LA BODEGA MÁS GRANDE DE MÉXICO

Sin embargo, la mayor producción se da principalmente en el Valle de Guadalupe por estar situada en la franja norte del vino y sus características climáticas.

El productor orgánico mejor conocido en el valle es Doña Lupe, cuyas uvas crecen junto a la mayor bodega del país, L.A. Cetto.

Las casas productoras han adoptado nuevas técnicas de elaboración y los consumidores tienen interés en probar nuevas bebidas de calidad a mejor precio.

Según cifras de la Asociación Nacional de Vitivinicultores (ANV), existen en el país más de 3,000 hectáreas cultivadas distribuidas principalmente en Baja California (83%), Querétaro (8%), Coahuila (4%), Zacatecas (3%) y Aguascalientes (2%).

El vino llegó a Baja California con los sacerdotes españoles de la era colonial; Sin embargo, aunque lleva siglos de cultivo, el vino todavía está en pañales en México, así como el paraíso de la cerveza y el tequila.

El país es el productor vinícola de América más antiguo, pero la falta de inversión e incentivos en décadas pasadas, y los actuales altos impuestos, han impedido que el vino se vuelva para los mexicanos en un hábito como los tacos.

La reducción de las barreras comerciales desde finales de la década de 1980 abrió la pequeña industria vinícola a la competencia extranjera, y el mercado mexicano tuvo una gran competencia de los vinos extranjeros.

El Arancel del vino, cuando procede de la Unión Europea disminuyó progresivamente debido al TLCUE (Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea ); a partir del 1 de julio de 2007 era de un 2.4% y finalmente el 1 de julio de 2008 se eliminó por completo.

Tradicionalmente, los vinos en México son adquiridos por consumidores pertenecientes a los niveles socio-económicos elevados.

El consumidor mexicano, no dispone de gran conocimiento sobre tipos de vinos, por lo que, tiende a decidir su compra con base en su conocimiento sobre precios y menos en función de la calidad.

De acuerdo a datos del 2005 del Departamento de Comercio de Estados Unidos, en México se consumen en promedio 0.14 litros de vino por persona al año.

En este sentido, México en el 2005 ocupó la posición 160 en el mundo, por debajo de Francia que consume 55 litros por persona, Italia ( 48 litros por persona), España (35), Argentina (28), Chile (16) y Estados Unidos (cerca de 9 litros por habitante).

Sin embargo, de acuerdo con los datos de IWSR 2006 e INEGI, el consumo de vino en México se sitúa, en 500 mililitros per cápita, alcanzando en algunas zonas determinadas, como las costeras, los 8 litros per cápita.

Tradicionalmente la edad del consumidor de vino en México era de 40 años; en la actualidad se empieza a desde los 25 años, por lo que se considera que la integración del vino a las costumbres de los jóvenes puede ser el detonante principal para el crecimiento del mercado.

MÁS CERVEZA Y MENOS VINO

En comparación, el consumo per cápita de cerveza en México en el 2005 fue de 50 litros anuales por persona, manteniéndose esa tendencia en los últimos 25 años.

Entre el 2000 y el 2005, las empresas mexicanas exportaron 3.4 millones de dólares en promedio anual, pero el déficit comercial en el sector es evidente ante los 70 millones de dólares de importaciones anuales registradas en el mismo periodo, según datos de la Secretaría de Economía.

Sin embargo, sólo 8 de las 34 empresas vinícolas mexicanas que sobreviven son las que realizan casi todas las exportaciones.

Entre estas empresas destacan Casa Madero, Monte Xaniq, Cetto y Domecq que han adoptado con éxito la estrategia ya que el producto mexicano se exporta a un precio hasta 35 por ciento superior al que se vendería en México.

De acuerdo con los datos de la ANV , durante el 2007 se vendieron 12.7 millones de botellas dentro del mercado mexicano y se exportan 780,000; la producción y exportación es de entre 40 y 42 millones de dólares y 11 millones de dólares de impuestos directos derivados de la venta (con impuestos como el IEPS e IVA).

Para 2008 se estima que la industria llegue a las 2 millones de caja anuales, con un costo promedio de 150 pesos por botella. Mientras que se tienen procesados 16.6 millones de kilos de uva al año en México.

Algunos hablan de Baja California como el nuevo Valle de Napa debido a que los vinos mexicanos no tienen nada que envidiarle a los vinos de California.

En la industria vitivinícola en Baja California, participan cerca de 181 productores de uva, con una superficie de cultivo de 2,800 hectáreas de vid.

Las variedades más importantes de uva para vino en la región son de Tintas: Tempranillo, Cabernet, Merlot, Grenache, Nebiolo y Petit Syrah; Blancas: Chardonay, Chenin Blanc, Colombard, Suvignon Blanc y Palomino.

Se producen aproximadamente 1,100,000 de cajas de doce botellas de vino anualmente, donde el 70% de la producción es de vino tinto y resto de vino Blanco y Rosado; mientras que aproximadamente el 90% de esta producción se vende en el mercado nacional.

Los Estratos de mercado de acuerdo al valor del vino son de estrato básico con precios menores de 100.00 pesos por botella; el estrato intermedio con precios entre 101 y 300 por botella; y el estrato alto con valores superiores de 300.00 por botella.

GENERA BC EL 90% DE LA PRODUCCIÓN NACIONAL DEL VINO

Las empresas del vino de Baja California, generan en promedio el 90% de la producción nacional y venden 12.7 millones de botellas en el mercado mexicano, y 780 mil en el exterior.

Se menciona que generan una facturación de 42 millones de dólares, aportando 11 millones de dólares en impuestos directos (IEPS e IVA).

Según datos de la ANV , se estima que la industria vitivinícola en el país, genera 7 mil empleos, con un 50% siendo empleos temporales.

México está exportando vino incluso a países tradicionalmente productores y consumidores, además de que no registra excedentes de producto, es decir el vino que se produce se consume.

«Al realizar el análisis económico y de política pública nos percatamos que hay países de la Unión Europea donde hay subsidios desde el campo, proceso, comercialización y exportación del vino, lo que da grandes facilidades para exportar y llegar a otros países como México», dijo el doctor Alejandro Dìaz.

Por lo que México también debe adoptar las políticas públicas que ayuden de similar manera a su industria.

Para garantizar el crecimiento del sector de vinos en México se necesitan más inversiones en los viñedos con una mayor participación e inyección de capital en el campo por parte del gobierno federal y los gobiernos estatales.

Se necesita mayor tecnología, aumentar los rendimientos y solucionar el problema del agua, que es escasa y de mala calidad.

La política pública debe estar encaminada a corregir la percepción de que el vino mexicano es caro.

Los consumidores sienten que el vino mexicano si es caro, pues tiene dos impuestos, el IEPS y el IVA, que sumados encarecen al producto, además de no pertenecer a la canasta básica.

El vino puede ser un producto accesible, en la medida en que se consolide la industria y se tenga mayor consumo, sobre todo que su elección sea sobre los productos nacionales.

Los efectos del clima y los cambios en el mismo debido al calentamiento global, la falta de agua y los altos impuestos, son los principales retos que enfrenta la industria vitivinícola.

Los productores locales mencionan que los altos aranceles elevan el costo del vino en alrededor del 40 por ciento, lo que coloca a las marcas mexicanas en franca desventaja respecto a países como Argentina y Chile, al igual que es difícil competir con bebidas de consumo más tradicional en México, como la cerveza y el tequila.

VINOS EXTRANJEROS ENTRAN

A MÉXICO CON CERO ARANCEL

Mientras que una variedad de vinos de importación, ingresan al país con arancel cero como parte de acuerdos comerciales y/o excepciones extraordinarias.

Aunque Baja California tiene el suelo y el clima para el cultivo de la vid, la gran limitante para producir uvas más económicas es el agua, lo que provoca que las producciones sean bajas y se incremente el costo de las uvas.

La apertura económica y la desregulación de la economía permiten el desarrollo de los factores endógenos del sector vitivinícola y generan su transformación.

Esta no sólo es desde el punto de vista tecnológico, a través de la sustitución de uvas de alta calidad enológica e inversión de capital, sino también desde el tipo de relaciones que se establecen entre sus agentes ya sea de integración entre viñateros y bodegueros o de cooperación entre estos últimos para la inserción en el mercado internacional.

Los especialistas han definido a un clúster como lugar geográfico de coordinación y complementariedad entre empresas, y un ejemplo clásico es el clúster de vino de California, que incluye las vitivinícolas, los plantadores de uva, así como los proveedores de equipos para cultivadores y procesadores.

En términos de política pública se deben de cumplir ciertas condiciones para el desarrollo del clúster del vino en Baja California como la oferta atomizada, desarrollo del capital social y estabilidad en las reglas de juego de la economía.

Se debe tener una integración vertical entre viñateros y bodegueros cada vez más afianzada.

Además debe existir una integración horizontal con la cooperación entre empresas para la inserción del producto en el mercado internacional; Esto obedece fundamentalmente a un problema de costos.

El costo de incorporarse al mercado internacional es muy alto como para ser asumido sólo por una empresa.

El clúster vitivinícola de Baja California compite con empresas y también con clústers de otras regiones y países en otras latitudes.

Ante la elevada competencia internacional, la industria vinícola mexicana puso en marcha su estrategia corporativa en un solo sentido.

Esta estrategia es colocar a los vinos mexicanos en los exigentes paladares de Alemania, Francia y hasta en Italia, entre otros países.

En los próximos años la política comercial del sector va a cambiar a nivel internacional y México debe estar preparado.

Esta fuerte competencia ha significado un mayor interés en los organismos gubernamentales y de la academia en apoyar a las empresas del conglomerado en Baja California.

El clúster vitivinícola debe buscar organizar y articular a las industrias que tiene relación con la producción del vino como la del turismo, gastronomía, vidrio, papel y producción de fertilizantes, así como a las instituciones públicas y privadas que pueden incidir para incrementar las oportunidades de negocio en el sector.

De igual manera, se deben buscar más mecanismos de apoyo para incrementar las exportaciones de vino a nuevos mercados extranjeros; Dicen los especialistas del sector del vino que «Nadie es profeta en su tierra», que muy bien se aplica para los vinos mexicanos, cuyo buqué es mejor apreciado en el extranjero.

Así concretó el doctor Alejandro Díaz Bautista, profesor-investigador del Departamento de Estudios Económicos de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) y académico en el Centro de Estudios México-Estados Unidos de la Universidad de California en San Diego (UCSD), para EL SOL DE TIJUANA.

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