Bolivia: Los vinos del altiplano (primera parte)

27/02/14
Fuente: Vinos en Córdoba | Roberto Colmenarejo.

Vinos de BoiviaHace cuatro semanas, aprovechando las vacaciones veraniegas, anduve visitando la “Ruta del Vino y el Singani de Altura” en Tarija (Bolivia). El viaje se armó por idea de mi esposa Silvina -quien quería conocer ese país en el que nunca habíamos estado- y me pareció buena idea. Yo me puse a investigar un poco y terminé armando un lindo viaje relacionado a mi oficio.
 
La previa:
Desde que definimos el viaje en noviembre, me puse a buscar información en internet para contactarme con las bodegas. No fue tarea fácil, debo aclarar. Muchas de ellas ni siquiera tienen página web; algunas la tienen pero no funciona, otras dan direcciones de mail que no existen o donde los correos vuelven rebotados a la semana.
A dos semanas de emprender el viaje solamente tenía tres respuestas, una negativa y dos positivas. Ya medio resignado, le escribí un mail al gerente de la ANIV (Asociación Nacional de Industriales Vitivinícolas) para ver si me podía ayudar; a la semana recibí feliz una respuesta con varios contactos directos de bodegueros; aunque la alegría duró apenas dos de días, pues de todas las referencias brindadas sólo una contestó mi correo.
 
Silvina cruzando la frontera por el Paso Internacional Aguas Blancas-Bermejo
Así que con apenas tres contactos profesionales -y un nefasto pronóstico meteorológico que anunciaba lluvias torrenciales para toda la semana- arrancamos para el país vecino, con una breve escala intermedia en Salta para visitar familiares y amigos.
 
Breve historia del vino boliviano:
La vid llegó a Bolivia -como a casi todo el resto de Latinoamérica- entre finales del Siglo XVI y principios del XVII, de la mano de los monjes Jesuitas y Agustinos. La producción se mantuvo siempre en pequeña escala, no logrando trascendencia como en otras regiones del continente (Argentina, Chile, México).
 
Bello mural en la entrada a la Catedral de Tarija
La primera bodega comercial comenzó a funcionar recién en la década del 30` en el departamento de Camargo -una región algo más al norte que la zona de producción actual-. Esta empresa comenzó también con la destilación a gran escala del Singani, el aguardiente emblemático del país.
La industrialización llegó recién en la década del 60`, con la instalación de varios emprendimientos vitivinícolas liderados en su mayoría por inmigrantes europeos. La mayoría de esos proyectos continúan hasta la actualidad.
El comienzo del nuevo siglo trajo la reconversión productiva, que en los viñedos se manifestó con la implantación de cepajes nobles, y en las bodegas con elaboraciones más cuidadas siguiendo estándares de calidad internacional.
 
Campos de Solana, la más joven de las bodegas tarijeñas
El vino en Bolivia hoy:
La producción de vinos -y singanis- bolivianos se concentra casi exclusivamente en el extremo meridional del país, en la zona conocida como el Valle Central de Tarija (que incluye la ciudad homónima y sus alrededores)[i].
La región tiene similitudes orográficas y edafologícas[ii] con los Valles Calchaquíes argentinos, compartiendo una altitud similar (entre 1750 y 2500 msnm).
Su clima es algo más templado y húmedo (las lluvias duplican largamente las marcas de nuestro noroeste, con 615 mm anuales promedio). Eso hace que el paisaje se vea mucho más “verde” y el vigor de las plantas sea mayor.
 
Impecable viñedo de uvas tintas en Bodega Kohlberg
Se estima que hay implantadas en la zona unas 2850 hectáreas de viñedo. De este total casi el 80% está representado por la uva Moscatel de Alejandría. Para no confundirse, hay que tener en presente que esta uva rosada se utiliza principalmente para consumo en fresco[iii] y para destilación, por lo que la verdadera superficie dedicada a la producción de uvas para vinos finos finalmente no llega a un cuarto del total (aprox. 500 ha).
Las uvas tintas más abundantes son la Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec, Barbera,  Syrah y Tannat. En las blancas la -omnipresente- Moscatel de Alejandría, Riesling, Franc Colombard, Chardonnay y Ugni Blanc.
 
Moscatel de Alejandría, omnipresente en el viñedo boliviano
Tradicionalmente, los viñedos fueron ubicados en zonas bajas con suelos fértiles -buscando maximizar el rendimiento de las uvas de mesa-. Sin embargo, para las nuevas plantaciones de uvas finas hoy se están buscando regiones más altas, con suelos más pobres y mayor pendiente.
Existen en la actualidad 9 bodegas industriales -se incluyen aquí las destilerías de singani- y la totalidad son de capitales familiares bolivianos (hasta donde sé, no hay multinacionales en el negocio del vino de ese país). A esto hay que sumarle al menos medio centenar de productores artesanales. La industria del vino da trabajo -de manera directa o indirecta- a unas 18.500 personas. La producción de vinos chapacos[iv] alcanza los 12.000.000 de litros anuales.
A los consumidores bolivianos le gustan los vinos suaves, por ello es que gran parte de sus productos son abocados o medianamente dulce y de moderado grado alcohólico.
A pesar de que el consumo per-cápita es extremadamente bajo (no llega a 4 litros de vino por año), la producción local sólo abastece el 50% de la demanda interna. Esto hace que el país deba recurrir hoy a la importación desde argentinos y chilenos.
 
Plantas de Moscatel en Bodega Artesanal Viñas del Señor

Estos dos factores me hacen imaginar un futuro muy promisorio para la industria del vino de Bolivia, pues -aunque lenta- la tendencia de consumo va en crecimiento y la posibilidad de sustituir exportaciones se ve muy posible. Espero que las bodegas bolivianas tengan la rapidez de reflejos, la capacidad y el empuje para aprovechar esta coyuntura -y que cuenten además con algo de apoyo gubernamental-. ¡Ojalá les vaya muy bien y sigan creciendo! ¡Espero sorprenderme en mi próxima visita! 

Video promocional sobre los vinos de Bolivia

CONTINUARÁ…

 


[i] Aunque  se estima que puede haber hasta un 15% más de superficie implantada en otras regiones, la falta de estadísticas oficiales confiables y lo incipiente de la mayoría de los proyectos lo deja por ahora fuera de mención.
[ii] Edafológicas: Relativas al suelo, principalmente en su relación con las plantas.
[iii] La superficie dedicada a la uva de mesa ronda las 1000 ha (un 30% del total).
[iv] Chapaco: Gentilicio ampliamente utilizado para designar personas u objetos provenientes del departamento de Tarija.

 

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