Catas de una noche de verano

alma_negraHola sssamigos!!

Disculpen la licencia (y que entre en confianza con ustedes, los únicos que leen y comentan son gomías) pero hace mucho calor para catar y escribir..

Pero, como la noche es la mejor aliada del impiadoso verano urbano, salimos de rotetium a despuntar el vicio.
El jueves 12 me junte en Los Loros (Balcarce y EEUU) a probar unos vinitos con gente amiga: Lucky Sosto (dueño, sommelier, gastronomo), Gustavo Carreras (sommelier, representante de Ernesto Catena Wines, anfitrion), Mariana Goñi (sommelier, moderadora de nuestros delirios mentales), Majo (sommelier de Los Loros) y una amiga (que por ser la única no sommelier resguardaremos la integridad de su nombre).

Arrancamos con un Torrontés Tahuan ’07 de parrales de +20 años provenientes de “los viñedos del Norte Argentino” (¡?), amables 13º de alcohol y ácidos lácticos ausentes.
La nariz se mostro algo perdida al principio, más tarde golosa y luego recordó a pintura. En boca, ataque goloso, sin presentar la acidez marcada que nos esperabamos. Se lo puede tratar de equilibrado, aunque en la parte organoléptica (fruta y más fruta) fuera algo pesado.

Lindo vino! No solo es un torronto que se toma bien, también es un interesante vino para la gastronomía ya que su estructura en el paladar contrasta con la tipicidad del varietal sin dejar de lado los viejos descriptores del Torrontés, que otros mas aggiornados han sabido perder en el camino que va de la voluptusidad del escote de la Johansson a la dulce y rasa languides de la Paltrow. Ovbiamente hablamos de un Torrontés jaiclas de $50, que no cumple con la eterna función de arrollar la sed, pero se ajusta a la etiqueta de una cena con pretenciones, como las de esos nuevos restaurantes peruanos de la calle Lafinur.

Pasemos al primer totín, Animal Malbec 2005, 13.7º alcohol. El año. No esta. No puede ser. Te digo que. Pero, y como? Es igual, este es 2005. Ok. Te creo, vos sabes. Pero si ninguna botella lleva la cosecha, no me sirve saber que es ’05. Y, si. O sea. Y, no. La verda’q’no. Bueh. Marketing. Lo del misterio tiene que ver con que….. Algo cálido, pero agradable, típico Malbec en nariz. Ataque seco igual que en el ½ del paladar, taninos rasposos (por fin! Harto en el 2003 de los 99’s lija de acero y y de los 08’s en el 2008 suavechitos, suavechitos). Equilibrado, la acidez no se destaca pero tampoco se extraña. Bien en boca. Chocolatoso, vainilla y torrefacción; no empalaga, buen largo. Va joya con especias (unos arrollados rellenos de pollo (¡) que iban de perlas). Por $58 la relación precio/calidad es aceptable y la relación precio/etiqueta es muy buena. Muy lindo vino!

Narcizo Ibañez Menta presenta una obra maestra del misterio: Almanegra 2004. ¿Que es? Tinto. ¿Variedad? No dice. ¿Cómo se qué es? O ¿qué no es? Dos palitos cruzados presumen ser la referencia del segundo vino de una botella con idéntica percepción ocular. La nariz te apronta para un gran vino, pero no. No lo es. ¿Decepcion? Misterio. Ataque seco, ½ chocolatoso, astringente. Una sensación algo ligera en el medio posterior del paladar desentona con el resto. Olivas, no muy largo.  El precio es acorde, $99 no se puede esperar abonar 3 digitos por un vino que trae tan poca información. Ese es otro precio.

Siesta en el Tahuantinsuyu Cabernet Sauvignon ’05; 13.6ºalcohol; $165.

Caberné, caberné. Floral. ¿Frutilla? Levemente alcohólico.

Atenti, el ataque es elegante, ligero, taninos intensos, integrados, astringente. Moderno, sí. Pero sin perder la línea. Para los/as amantes del Cabernet Sauvignon heterosexual, mas no homofóbico, que pasea a los chicos y prepara (y acompaña mejor) grandes comidas. Difícil encontrar hombres, perdón, vinos así en el ispa.

Un arroz con gambas (¡estaba barbaro!) que nos mando Leo el cocinero dio la excusa perfecta para matar la botella.  

El equilibrio logrado entre “lo que se entiende por Cabernet” y “un vino moderno”es excelente y grafica muy bien lo que me pasó con esta bodega. Uno ve las etiquetas y piensa en un nuevo rico de barrio norte (Animal) o en otro integrante del Ghetto Chick palermitano (Tahuantinsuyu); pero los vinos están, son reales, honestos, se buscan a si mismos. Las etiquetas, la falta de información, el antimarketing son discutibles (como los kilos del gordo Fabbiani).

La calidad intrínseca de los vinos es destacable (como el gordo cuando encara el área).

Así que nuevamente, ahí quedaron mis prejucios, cerrando las piernas sin sotana y de apuro.

Gracias gordo por reinvindicar nuestras busardas.

Le dedico este post a mi nonna, que vio la luz en La Restena y encontro la muerte en Avellaneda, que me preparo memorables café con leche con las galles rotas adentro y flores de calabacín cortaditas del fondo, fritas y con azúcar. 

COMMENTS (2)

  • comment-avatar

    Buenas noches (son las 22.49…). Llegué a esta página x el vino; es decir buscando data del mismo, no q me lo haya tomado. Y me entró curiosidad (espero no morir…) x saber quién es Leo Dal Maso??!, satisfecha, leí una de las tantas notas: «Cata de una noche de verano», me encantó la chispa con la q escribe. A mi me encantan los vinos y obvio estar informada, x eso empiezo un curso para «cultivarme en la cultura vitivinícola»( esta bien expresado??).
    Bue´ sin mas x el momento, me despido con un fuerte abrazo.
    Besos.
    Mar de Rosario.

  • comment-avatar
    Leo Malbec mayo 13 2009

    hola Mar, gracias por escribir! te agradezco los elogios (vos también tenés chispa para escribir, obvio, sos rosarigasina) y me alegra que arranques con el curso.
    esperamos tus recomendaciones sobre que lugares consideras vos mejores para comer pescados de río y carlitos, y con que brebaje los acompañas.
    así cuando vaya a Rosario tengo como mínimo buena data, y en el mejor de los casos, una guía.
    pregunta fatídica pero ineludible, ¿canalla o leprosa?

    hasta la próxima, Leo Malbec.