Cómo se acomoda la industria tras perder el beneficio de la tasa 0

22/01/12
Fuente: Diario Los Andes | Miguel Ángel Flores.

Cosecha Los Andes¿Hasta dónde se «socializará» el impacto? Los precios de segmentos bajos y premium, en la mira. Productores y salarios, otras variables. A pesar de los intentos denodados para evitarlo, la industria vitivinícola de a poco se resigna a perder la tasa 0 y a una nueva estructura impositiva con el 3% de Ingresos Brutos para el ciclo productivo-comercial 2012. Las empresas empiezan a hacer sus números para amortiguar el impacto todo lo posible, lo que no excluye ninguna variable: precios, recorte de rentabilidad y planes de inversión, materia prima y salarios, cualquiera sea el orden, integran el esquema distributivo.

Aunque desde el sector muchos relativizan que las góndolas sean la primera válvula para descomprimir, en general coinciden en que «la mayor parte quedará dentro de la cadena». Una definición amplia que no discrimina qué eslabones sentirán más la presión del impuesto.

«No se preocupen, ustedes pueden trasladarlo a los precios», dicen algunos dirigentes que fue el mensaje desde el Ministerio de Agroindustria con el resultado puesto, tras aprobarse la nueva Ley Impositiva.

«Es muy difícil, salvo en segmentos que tengan alta rentabilidad y entre las empresas que tienen una posición dominante en el mercado, porque todo el mundo trata de recuperar litraje. Aunque también tendrán que competir en otras provincias donde la tasa 0 sigue vigente», afirma Sergio Villanueva, gerente de la UVA, en referencia a algunos de los grandes formadores de cotizaciones que fraccionan en San Juan.

En un mercado diverso y con extremos tan distantes como los $ 8 y los $ 200 o más, desde Bodegas de Argentina puntualizan que el reparto en el eslabón comercial se polarizará entre el segmento premium, donde un ajuste no modifica una demanda que, sin ser incidental, es menor permeable a las subas. Y los vinos básicos, incluido el cartón, donde se supone que el volumen es el negocio.

Si bien estará supeditado al pulgar arriba o abajo de Guillermo Moreno, el gerente de Bodegas de Argentina, Juan Carlos Pina, lo resume: «La variable de ajuste en cuanto a precios será el o los productos de menor demanda». Pina resalta el impacto indirecto de los cambios de alícuota para los proveedores, como el vidrio y también etiquetas, donde para las imprentas en dos años pasó del 1,5% al 4%, un punto más que la que se fijó para 2012 a los casinos.

Salidas anunciadas

Algunos anticipan que no habrá más opción que ser austeros con las inversiones, pero sabido es que las bodegas no pueden dejar de hacerlas. Según Villanueva, resignar ganancias obligará inexorablemente a «sentarnos con el Gobierno para analizar cómo mejoramos la competitividad, a partir de un cambio en el esquema de retenciones». Para el directivo, debería hablarse de un «set» de cuestiones impositivas, que incluya, por ejemplo, desgravar inversiones, y profundizar una reducción del duty para mejorar posiciones en el mercado de EEUU, entre otros aspectos.

Por el lado de la materia prima, la merma del 10% dada en el pronóstico de cosecha anticipa un mercado menos holgado del previsto, y por lo tanto con precios más estables para la uva criolla. Pero con el blanco escurrido, que a menos de un mes de la cosecha a duras penas roza los $ 0,97, ¿está descartada una guerra de precios?

¿Será tan fácil «compartir» el «nuevo» tributo con el productor primario? Los desequilibrios del mercado en los dos últimos años parecen, al menos a nivel de discurso, haber dejado una enseñanza, pese a la insistencia oficial. «Ojo con elaborar demasiado mosto, para no irnos al otro extremo del ciclo 2010-11», comentan en el sector.

Desde la Asociación de Viñateros, su presidente, Juan Mangione, es enfático en su visión.

«Estamos en vigilancia permanente, para impedir que se traslade arbitrariamente un impuesto regresivo a los viñateros. Aunque no tenemos un mecanismo funcionando como la determinación de precios de la Bolsa de Comercio, vamos a defender la posición del productor, sobre todo del que ha sido eficiente en su trabajo, porque ha sido razonable mantener la tasa 0 para la actividad primaria, pero sigue siendo clave agregar valor a la materia prima. No queremos que se convierta en una cacería dentro del zoológico, porque estaremos involucionando», dijo.

En cualquier caso, propios y extraños se hacen eco de la frase de la presidenta Cristina Fernández, que más de una vez subrayó que será un año de «sintonía fina» en las negociaciones. La primer gran prueba serán las paritarias, donde seguramente todo se pondrá sobre la mesa.

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