El consumo puede repuntar en un millón de hectolitros

18/09/11
Fuente: Diario Los Andes | Miguel A. Flores.

consumoPara el director general, Yann Juban, es la esperada señal de recupero tras caer 3 millones desde 2009. “Tampoco hay demasiado vino en el mundo”, dice. El futuro de las marcas. Una de cada tres botellas de vino que se consumen en el mundo vitivinícola provienen de un país productor distinto. Lo dicen las estadísticas de la OIV, que aun en ese contexto no puede soslayar el impacto que la crisis internacional ha provocado en los mercados a partir de 2009. Una crisis que no será fácil de asimilar tras una caída de la demanda en 3 millones de hectolitros y de la que este año apenas podría recuperarse una tercera parte. “Estamos ante un mercado mundial distinto al de hace veinte años. Los consumidores quieren acceder a vinos de otros países y en esto Argentina tiene su fortaleza con malbec y torrontés, que cuando están presentes en cualquier competencia tienen grandes chances de ganar fácilmente. Hay mucho cabernet y chardonnay”, es la primera reflexión, y la más complaciente, que deja el director general adjunto de la OIV, Yann Juban, acerca de la vitivinicultura argentina y su inserción en el concierto internacional, en la charla con Los Andes.

Tener más vino de lo que se puede colocar es un desbalance complicado y puede acentuarse con las vendimias por venir en el Hemisferio Norte. Pero la OIV intenta una mirada optimista, toda vez que detecta un tibio repunte en la demanda mundial tras una merma de dos años consecutivos.

En retrospectiva, cada año el consumo venía incrementándose en un millón de hectolitros. Pero 2009 marcó un quiebre excedentario, aunque para Juban actualmente hay equilibrio.

“Todo lo que se necesita para brandy y vinagre está, y tampoco hay demasiado vino en el mundo”, afirma. Mucho tiene que ver el drástico recurso de la erradicación de viñedos que, con España a la cabeza, en Europa ya superó las 400 mil hectáreas desde 2006 hasta la fecha, parte de una política consensuada con la UE que ya se rediscute para 2013.

Vino, chocolate y marcas

Aún así, de acuerdo a las previsiones de la OIV, a la zona europea le llevará más tiempo el esperado repunte. En pleno análisis, Juban juega con un maridaje más propio de un sommelier que de un funcionario de la OIV: vino y chocolate. “Son los que más resisten las crisis”, dice risueño. “Por eso podemos tener más esperanzas”.

A fines de octubre, las nuevas estadísticas reflejarán en qué medida han reaccionado los mercados. No obstante, los datos preliminares proyectan un alza de un millón de hectolitros al cabo de 2011, en la que Argentina participa poco y nada aún: exportó hasta julio casi lo mismo que en 2010 (1,5 millón de hectolitros) y, en enero-agosto, el volumen de vino embotellado cayó 13%, con una mejora de 1% valor FOB, contra 41% y 33% respectivamente del granel.
Francia es puesta como ejemplo de una planificación adaptada: por caso, Languedoc encara implantaciones “acorde a lo que demandan los consumidores”.

Comercialmente, los pronósticos se centran en otro orden mundial, con marcas sobrevivientes en pocas manos. Un referente es Constellation Brands, gigante norteamericano dueño de 50 bodegas y sus vinos entre Chile (Gran Tierra), EEUU (Mondavi) y Australia, entre otros. El director de la OIV coincide, con reservas.

“Hay menos marcas pero una tendencia que se revierte. Constellation vendió la australiana Hardy´s, y Peñaflor salió de un fondo de capitales (DLJ) para reconcentrarse en Argentina. Se llegó a un tope. Ahora, cada región necesita tener al menos una marca fuerte para el comercio internacional”.

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