El grado en el centro del debate

20/06/11
Fuente: Diario Los Andes | Luis Fermosel.

Los Andes grado alcohólicoHay diferentes lecturas. Los elaboradores de vinos finos plantean que la gente quiere vinos cada vez más livianos; otros sostienen que pueden quedar muchos vinos básicos bloqueados. El tema surgió en la semana y que tiene directa relación con la liberación de los vinos y con el consumo. Se trata del grado alcohólico y de los saltos que da entre una cosecha y otra. La situación puso al tema en el centro del debate porque algunos -especialmente en la zona Este- centran el planteo en un tema comercial, destacando que hay compradores que piden grados más altos que el fijado; otros estiman que la gente pide vinos más «livianos» entre los finos y en el esquema también ingresa el INV, que sostiene que hubo ya una resolución para permitir la cosecha temprana para los vinos de bajo grado y que no se puede mezclar un tema técnico -que utiliza el organismo para la fijación- con uno comercial, que es el que se plantea para los vinos básicos.

Debe recordarse que el INV establece un grado de despacho mínimo, de acuerdo con la medición efectuada, el que no puede ser menor de los 11.50. Fija también una serie de normas indicando que cuando los vinos se edulcoran no pueden bajar de determinadas décimas. «Durante el tiempo han prevalecido aspectos de fiscalización y de equidad económica», dijo un dirigente, quien aclaró que en este último aspectos se busca no aumentar volumen en razón de que se está sacando del mosto y enviando a vinos.

«El tema pasa entonces -continuó el dirigente- por establecer cuál es la madurez del sector para poder incorporar tecnología que permita darle al público un grado más acorde a lo que está yendo el consumo, sin agregar volumen o generar distorsiones económicas». Para sostener esa teoría, indican que cada bodega debería poder decidir qué grado ofrecer a sus consumidores, sin violar por supuesto la definición de vino.

Ese planteo se concatena con la discusión que tiempo atrás se dio con respecto a la desalcoholización de los vinos de alto costo, un aspecto que ya está siendo debatido en Francia y España, ante los cambios de los consumidores que se vuelcan esencialmente hacia vinos de menor grado. Sin embargo, en este caso hace falta tecnología de punta para «desalcoholizar» los vinos. «Con las decisiones fundamentales ya tomadas, tenemos tres o cuatro meses de tranquilidad como para abordar este tipo de temas», señaló un dirigente de la Unión Vitivinícola Argentina.

El tema del grado alcohólico también ocupó al Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, desde donde se indicó que si bien el INV estableció 12,90 para los vinos tintos, «los compradores exigen 13,10, porque sostienen que se pierden décimas en el traslado o el fraccionamiento. Y como este año el grado fue más alto que el del año pasado, mucha gente, que tiene 12.90 justos en las piletas, puede quedarse con sus vinos bloqueados…», se afirmó.

En Bodegas de Argentina se indicó que el tema no ha sido discutido en el seno de la entidad «porque no hemos recibido ninguna inquietud en ese sentido de parte de nuestros asociados».

Desde el INV, su titular, Guillermo García destacó que se está mezclando un tema comercial con una decisión técnica, como fue la adoptada por el organismo nacional para establecer el grado, expresando entonces que en febrero se dio a conocer la resolución que permitía la cosecha temprana para vinos de bajo grado.

«Esa norma está en vigencia y hubo establecimientos que manifestaron su interés por elaborar ese tipo de vinos. Quizás la resolución salió muy sobre la marcha, pero contempla los vinos livianos», dijo. Aclaró entonces que un planteo realizado por empresas de vinos básicos será analizado «muy en profundidad, porque con la edulcoración pueden llegar a generar un volumen adicional de vinos».

Nuevo costo

Otro tema que convocó la atención de la semana pasó por la sobrecarga que se le está dando al sector, especialmente a aquellos que exportan, frente a mercados que son cada vez más competitivos. En este esquema, se indicó que apareció un «nuevo costo», consistente en un seguro que se exigirá para los contenedores.

Un bodeguero señaló expresamente que desde el 13 de junio comenzó a regir el nuevo certificado de Transporte Argentino Protegido para contenedores el que tiene por objetivo cubrir la responsabilidad civil de todos los contenedores de exportación y de importación que ingresen o egresen del puerto de Buenos Aires.

«Este certificado -agregó- se compra en la Asociación de Propietarios de Camiones a un valor de 67 dólares, más IVA y es solicitado al momento de ingresar a las terminales al igual que cualquier otro sistema de impuesto», destacó el empresario, quien aseguró que todo el sector de cargas internacionales se encuentra en total desacuerdo con la medida y estarían estudiando la posibilidad de efectuar algún tipo de planteo judicial.

«Además de la suba de los costos internos ahora nos encontramos con otro tipo de trabas, por lo que en lugar de facilitar las exportaciones las están entorpeciendo», afirmó la fuente consultada.

Pero los inconvenientes no sólo se presentan en las exportaciones, sino que se supo que también hay problemas con las importaciones, «porque, o no levantan la puerta, o demoran las autorizaciones», se indicó, asegurando que esos inconvenientes alcanzan a las cápsulas que utilizan algunas bodegas y a elementos de cosechadoras. Desde Bodegas de Argentina se ha hecho conocer la situación a autoridades del Gobierno quienes han anticipado su urgente gestión para solucionar los problemas.

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