El Señor de las barricas, Eugenio Mesacaza

15/04/11
Fuente: Vinos y Bebidas en el Portal | Sommelier Daniel Arraspide.

38410[1]De los oficios relacionados a la producción del vino y su servicio, tal vez la figura del enólogo y la del sommelier sean las primeras que nos vienen a la mente. Sin embargo, son muchos más los actores que intervienen en la elaboración y posterior cuidado de esta bebida milenaria. Solo por poner un par de ejemplos, no nos podemos olvidar del ingeniero agrónomo – que es quien cuida de la vid – y también del laboratorista, que está siempre encima de los caldos haciendo los análisis correspondientes.

Ahora, otra figura no menos importante merece especial destaque – no solo por el producto final de su trabajo en sí, sino por la forma artesanal en la que se basa su oficio – ese es el tonelero. Responsable por el armado de las barricas, este artesano que con sus manos da forma a la madera que muchas veces ve nacer al vino, es un importante eslabón en la cadena productiva.

Tuvimos la posibilidad de conocer a uno de estos hombres – capaces de armar con un puñado de duelas, un barril en tan solo minutos – y con él conocimos el paso a paso de este trabajo tan noble y antiguo. Nos referimos a Eugênio Mesacaza, quien gustosamente nos recibió en su fábrica de Monte Belo do Sul (Serra gaúcha) y nos mostró como es su oficio.
Desde hace algunos años trabajando mayormente para la Vinícola Miolo “que se encarga de importar un container de madera por año” (de acuerdo a los comentarios del propio Mesacaza) además de proveer en menor medida a otras empresas de la Serra, es que surge la necesidad de armar las barricas en suelo brasilero, posibilitando con ello un ahorro significativo a si se exportaran barricas ya armadas desde Francia o Estados Unidos.

Alguien podrá hacer referencia, o comentar que “la calidad no es la misma” mas, nosotros no entraremos en ese tipo de detalles que solo conocen los enólogos que están involucrados en la elaboración de los vinos. Lo mismo que vieron nuestros ojos en Monte Belo, fue lo mismo que vimos en videos de tonelerías chilenas; la diferencia tal vez radique en lo más o menos artesanal del asunto.

Es formidable ver como de unas pocas decenas de tablas cortadas casi todas iguales y colocadas en principio formando un circulo similar al de un cilindro, se obtiene luego de algunos minutos, ese barril tan perfecto que puede llegar a contener entre 225 a 300 litros de vino. El trabajo requiere de un artesano – y eso es lo que es Mesacaza – pero a su vez requiere de precisión, ya que no se puede permitir que el producto final luego presente fugas de líquido.
Así es que luego de un primer armado en donde son colocados los aros con forma de grandes anillos que rodean la madera – en este caso de acero inoxidable – una maquina con brazos robotizados aprieta y desliza estos mismos hasta la posición adecuada. La forma curvada se logra luego de calentar la madera con fuego y a posterior ser mojada con agua en su interior y exterior, para que de esa forma se ablande y volviéndose más elástica, ceda hasta el punto deseado.

La colocación de las tapas, el tostado interior – que es hecho con diferentes intensidades por un aparato eléctrico – y el grabado con la marca y otros datos, vienen luego, cuando la parte más básica del trabajo ya esta lista.
Toda una experiencia, lindo de ver, y explicado de forma muy simple y amena por alguien que conoce su oficio. Un especial agradecimiento al Sr. Mesacaza y su equipo por tan didáctica demostración.
Si desea mayor información y/o contactarse con la Tanoaria Mezacasa, escriba a:
tanoariamesacaza@yahoo.com.br

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