En el país del Malbec, ganan mercado los vinos de Cabernet y Syrah

15/10/13
Fuente: Cronista | Nuria Rebón.

MalbecJunto al Bonarda, son las cepas de calidad que más abundan. El auge se debió al recambio productivo hacia uvas y vinos de calidad, lo que permitió crecer en el mundo.

La Argentina logró aumentar sus ventas de vino a nivel global en la última década de la mano del Malbec, la variedad típica nacional, hasta entonces poco conocida en el resto del mundo. Pero aunque continúa siendo la cepa más producida y también vendida, el vino argentino es mucho más que Malbec.

En los últimos años creció exponencialmente también la superficie con viñedos de uvas Cabernet Sauvignon y Syrah, de tal manera que ya se ubican, por cantidad de hectáreas plantadas, en el 3º y 4º puesto de las variedades de alta calidad enológica, detrás del Malbec, que continúa 1º, y el Bonarda, también tradicional.

En 2012, la Argentina sumaba 25.207 viñedos con 221.202 hectáreas, apenas un 5,15% más que en 1990 y un 10% por encima que en el año 2000, según un informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).

Sin embargo, si se tienen en cuenta sólo las variedades de alta calidad enológica, el alza trepa al 77% con respecto a 1990, cuando aportaban sólo 37,5% del total, y al 30,3% frente al año 2000. El año pasado, estas variedades de calidad ya representaban el 66% del total de vides plantadas, lo que da cuenta del cambio que hubo en la vitivinicultura en las últimas dos décadas, cuando el sector invirtió fuerte para cambiar el modelo de producción hacia uvas y vinos de calidad, lo que permitió la expansión de los vinos argentinos en el mundo y el auge del consumo local de media y alta gama.

En este contexto, crecieron también los viñedos de ciertas variedades de alta calidad enológica, el 74% de ellas tintas y el 26% restante, blancas.

En primer lugar, la cepa más plantada es la emblemática Malbec, cuyas hectáreas se duplicaron en la última década y más que se triplicaron desde 1990, a 33.866 ha. en 2012, 34% del total de las tintas.

Pero en el caso de las uvas Cabernet Sauvignon, el alza fue de nada menos que 420% frente en la última década y se multiplicaron casi por siete frente a 1990, hasta sumar 16.179 ha., sólo detrás de las vides Malbec y Bonarda por superficie total. También la variedad Syrah (muy promocionada a nivel internacional por Australia) creció fuerte: 63,5% frente al año 2000. Pero se multiplicó casi por 19 frente a 1990, al pasar de apenas 687 ha. a 12.947 el año pasado. Si bien en Mendoza esta cepa ocupa la mayor superficie del país, es sobre todo en San Juan donde creció a pasos agigantados en los últimos 20 años, ya que la provincia la eligió para promocionarla como su variedad típica, por la buena calidad obtenida. Así, pasó de sólo 27 ha. en 1990 a 3.089 en 2012, 113 veces más (+11.240%) y se ubicó como la principal cepa sanjuanina de calidad, aportando el 30% de las tintas.

También en algunas variedades blancas se registraron fuertes aumentos en las plantaciones, más allá de la tradicional e histórica Torrontés, que mejoró mucho su calidad en los últimos años y comenzó a promocionarse como la cepa blanca argentina, entre las que representa el 34% del total.

La superficie de Chardonnay creció 40% en la última década, pero siete veces más que en 1990, hasta las 6.469 ha. Así, quedó 3º entre las blancas, detrás de la variedad Pedro Giménez y de torrontés riojano. También se expandió la cepa Sauvignon Blanc, un 178% contra el año 2000 y ocho veces más que en 1990, a 2.298 ha., quedando así 5º.

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