Entre el mosto y el blanco escurrido

22/04/13
Fuente: Diario Los Andes | Luis A. Fermosel.

Blancos Los AndesEl porcentaje destinado a mosto y sus posibilidades de exportación han determinado que las uvas rosadas y blancas estén faltando para la derivación a vino. Los precios han aumentado mientras se mantienen los valores de los varietales.

La marcha de la cosecha y la cantidad de uva destinada a mosto ganó los espacios de conversación en los corrillos vitivinícolas. Sucede que ya se ha alcanzado el 32% -general- dispuesto por el acuerdo Mendoza-San Juan y ya se advierte escasez de blanco escurrido, razón por la cual los precios de las uvas rosadas (Criollas y Cerezas) y las blancas han tenido un incremento importante en los valores. Paralelamente, se mantienen los precios en los casos de los varietales, con la consiguiente inquietud de los productores que, en su momento, realizaron la reconversión.

En los hechos, durante la semana comenzaron a develarse algunas tendencias, que algunos ya habían anticipado, en el sentido de que el porcentaje que se destinó a mosto en el acuerdo con San Juan fue «demasiado alto» y hasta se habla de que se superarán las 150 mil toneladas previstas y podrían alcanzarse 180 mil toneladas.

En su momento, fueron muchos -especialmente desde la zona Este- los que advirtieron que el 32% de uva destinada a mosto podría llegar a ser excesivo, en la medida en que los mosteros podrían aprovecharse de la situación y bajar el precio del sulfitado. De todos modos, ante la posibilidad de faltante de uvas para vinos, algunas empresas que se surten de esos caldos -especialmente Fecovita y Peñaflor- incentivaron la elaboración de blancos para no quedarse sin stock actual y futuro.

Se indicó en ese sentido que esa advertencia se cumplió en los hechos y que se reflejan en los precios, los que han alcanzado los 2,40 ó 2,50 el litro, sólo en el caso de los blancos escurridos. Se indicó entonces que, ante esta nueva situación, precios en una meseta para el mosto y aumento para el vino, para el resto de la cosecha los productores destinarán sus uvas al escurrido.

Estos aspectos determinan que los gobiernos provinciales, que son los que fijan los porcentajes para el acuerdo, deberán considerar no sólo las posibilidades y los stocks de mosto y de vino, sino también realizar un seguimiento permanente para que ninguna de las variables pueda llegar a modificar a la otra, como sucede en la actualidad.

Hay plena coincidencia en todos los sectores respecto del panorama planteado. Desde el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este se indica que habían denunciado la escasez de vino ya a finales de diciembre de 2011 y lo ratificaron el año pasado, indicando que, ante la baja en el precio del mosto sulfitado, la gente está optando por hacer vino. También les preocupa el hecho de que, por el porcentaje elevado fijado para mosto -el 32% de las uvas- los productores se han visto obligados a derivar no sólo las uvas rosadas, sino también las blancas de mayor calidad enológica.

En la Unión Vitivinícola Argentina se indica que hay que tener mucho cuidado en el momento de tomar las decisiones, en la que Mendoza debe defender su propia posición, en razón de que San Juan siempre deriva un gran porcentaje a mosto. Según se afirma, todo el mosto que se fabricará tendrá mercado, pero también se advierte que es muy factible -porque así lo señalan expertos internacionales- que el mosto comience a competir con los alcoholes, ante la quita de subsidios que realiza la Unión Europea.

Por otra parte, la preocupación de los industriales se centra en el congelamiento de precios que se les ha impuesto a las cervezas. Debe recordarse en este aspecto que gran parte del aumento del consumo de vinos, especialmente en tetra, respondió a que, mientras el vino mantuvo sus precios, las cervezas aumentaron en un porcentaje mucho mayor.

Otra de las inquietudes pasa por la caída que se está observando en el sector de los vinos medios. «Lo que sucede es que la crisis económica genera que el consumo se derive hacia los vinos de menor precio, pero caen los de valores medios», dicen desde Bodegas de Argentina, señalando además que «eso sucede en el mercado interno y respecto del externo, hemos ratificado que seguimos perdiendo competitividad».

En este nuevo esquema, cabría preguntarse también qué puede llegar a suceder en el futuro respecto de las exportaciones a granel. Es muy factible que ante la escasez que se va a producir con los blancos escurridos, haya una mayor derivación al mercado interno y se resientan las salidas al exterior. De todos modos, será el paso de los meses el que irá determinando la realidad de la situación. «Tal como están dadas las cosas, no sería de extrañar que las exportaciones continúen cayendo y en un porcentaje superior a lo sucedido en los dos últimos años», dijo una fuente consultada.

Planteos

La inquietud y malestar a que hicimos alusión la semana pasada persisten en la industria. De allí que muchos hablan de «paciencia estratégica» a los efectos de esperar alguna solución desde Buenos Aires. Sin embargo, esa «paciencia estratégica» se está acabando, al decir de muchos bodegueros, quienes indican que a medida que pasa el tiempo se le está achicando el margen inclusive al Gobierno provincial. «Sabemos que intentan conversar con sus pares nacionales, pero tendrán que cambiar la estrategia y ser más duros», dijo una fuente al referirse a las autoridades mendocinas.

Aseguran que, en razón de que los números no dan, está surgiendo una cada vez más fuerte presión de las bases hacia la dirigencia de los sectores para que endurezcan los posiciones. «Lo que sucede es que las soluciones no son fáciles de alcanzar», dijo uno de los dirigentes quien agregó que «podríamos reclamar una devaluación y con eso salvaríamos la ropa, pero también sabemos que es un imposible».

Así entonces, habría consenso en solicitar la eliminación de las retenciones al sector, que constituiría un costo insignificante para el Gobierno Nacional y sólo se logra en los más altos niveles. «Aumentar los reintegros, si no pagan los actuales, es un contrasentido», se indicó y por eso es más coherente el planteo sobre las retenciones.

Recuerdan que hasta el momento no ha habido respuestas a los pedidos de un tipo de cambio referencial por los problemas que se plantean con los fletes, que dejan sin competitividad a los vinos argentinos frente a los chilenos, entre otros aspectos. «Sería bueno que en los próximos 30 días podamos tener algún logro. De lo contrario, esa olla a presión en que se están cocinando las cosas puede llegar a estallar y las bases sobrepasen a los dirigentes», concluyó la fuente.

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