Generación Vino

02/03/13
Fuente: Vinicast Blog.

awa_2013_ft[1]El consumo de vino en estos días ha tomado direcciones afortunadas, o caprichosas. O ambas. Las nuevas generaciones de consumidores han decidido desconfiar -o al menos cuestionar- de los líderes de opinión tradicionales, o “gurús del vino” que otorgan puntos en revistas especializadas. Ahora muchos jóvenes buscan otras opiniones, leen varias fuentes y preguntan sin complejos.

Hacer foco preciso en qué significan las nuevas generaciones nunca fue una tarea fácil. Menos ahora, con dinámicas de comunicación digital, redes sociales, consumo segmentado, la irrupción de Asia y sus decenas de sub-mercados, etc. Así es que las estrategias de marketing del vino se volvieron mas complejas que hace unos años. Por esto, la iniciativa de Wines of Argentina (WOFA) de centrar el evento Argentina Wine Awards (AWA) en las nuevas generaciones fue un acierto. De hecho, los jurados nacionales e internacionales que calificaron los 710 vinos en competencia son jóvenes, y en su mayoría representan los mercados, estilos y lenguaje de las nuevas olas de amantes del vino.

Argentina Wine Awards (AWA) 2013

Desde el Concurso VinoSub30 hasta la incipiente aparición de blogs del vino, Argentina da buenas señales de siempre querer entender mejor qué sucede en los mercados, lejos de dormirse en los laureles pensando que el Malbec argentino dominará ventas eternamente.

Estas son algunas de las sensaciones que dejaron los premios AWA 2013:

  • Se hizo énfasis –con mensajes algo confusos- en la diversidad de los terruños argentinos y el potencial de otras variedades nacionales además del Malbec. La elección de los vinos y estilos premiados no reflejó totalmente ese concepto de las nuevas generaciones.

 

  • Barricoccio La idea de diluir esa imagen del Malbec concentrado, con mucha madera y muy alta graduación de alcohol sobrevoló el evento, pero nunca terminó de consolidarse. A igual que en ediciones anteriores, la crítica a este estilo de vino (que hizo muy bien a las ventas argentinas por años) sigue siendo un terreno delicado. Está claro que el denominado “estilo internacional” de Malbec Argentino tiene mucho menos éxito en las nuevas generaciones de Estados Unidos, y todavía menos en otros mercados. De ahí la idea de hablar mucho de Bonarda, de Blends, espumantes, y hasta del Torrontés, que ya tiene su propio fulgor.

 

  • La sensación es que hay mucho potencial en otros estilos de Malbec argentino y en el camino que Argentina está comenzando a recorrer con las nuevas generaciones de apasionados enólogos: diversidad de clones y selecciones masales, terruños, manejo de viñedo, orientación de viñedos, grados de madurez, co-fermentación, blending, crianza, y hasta maceraciones carbónicas. Dicen algunos de los visitantes que “se vienen tiempos interesantes para el vino argentino con los cambios que estamos viendo”, decía una de las juezas internacionales, Emily O’Hare. La sommelier británica confesaba que la habían sorprendido los excelentes Malbec “de estilos más frescos” que probó viajando por Mendoza, y destacaba el trabajo de los jóvenes enólogos. “No eran los Malbec tradicionales, eran estilos mas ligeros y esos vinos tienen futuro entre los jóvenes del Reino Unido. No hay que abandonar el camino del Malbec. Por ejemplo, a mi me gustan los vinos del Piamonte, y allá hay una sola cepa desde hace siglos que sigue arrojando excelencia y estilos que se mejoran y renuevan”.
  • El taller con vinos internacionales permitió degustar cosas interesantes, como el Petite Arvine suizo que trajo la jurado Ursula Geiser, Tariguet blanco clásico (Ugni blanc y Colombard) de 8 dólares que aportó Joe Roberts, o el excelente Garnacha de Languedoc Domaine Jones aporte de Laura Rhys. También el italiano Barricoccio de la Toscana hecho de Sangiovese en ánforas.
  • Hubo algunos deslices que contradicen la idea de “nuevas generaciones” -el DJ anduvo algo despistado con su elección de música, y los discursos de cierre incluyeron referencias a Parker y Neal Martin como si se tratara de (los únicos) gurús ineludibles del vino-. En el mismo sentido, a algunos de los visitantes les llamó la atención la poca tracción del evento en redes sociales, o el poco uso de redes sociales en los participantes. El Twitter de Joe Roberts decía que de dos docenas de tarjetas que recibió en el evento solo un par tenían direcciones de redes sociales (y agregaba “So many business cards, so few FB & Twitter handles!”).
  • Más allá de los gustos y estilos en la premiación, la mayoría de los Trophies fueron para grandes grupos y pocos para proyectos más artesanales. Por eso el Trophy a Vida y Alma Malbec hecho por las hermanas Monneret y Marcela Casteller es una gratísima sorpresa, no solo por ser un proyecto verdadero, serio, y con una historia, sino porque principalmente es un muy buen vino.

 

 

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