Ingreso de divisas: el objetivo es restablecer el plazo de 180 días

13/05/12
Fuente: Diario Los Andes | Miguel Ángel Flores.

contenedoresEl rechazo a la Resolución 142 que lo redujo a 90 motivó otro cambio de última hora: facturación anual de hasta U$S 2 millones, eximida.

Parálisis de embarques, intentos por rediscutir acuerdos con los importadores o facturar directamente a clientes finales parecen salidas igual de difíciles para las bodegas.

Son los primeros efectos de la resolución 142/12 del Ministerio de Economía, que desde el 29 de abril obliga a los exportadores a ingresar divisas en la mitad del plazo que tenían para hacerlo, es decir, 90 días corridos. Pero además elimina los 120 días hábiles adicionales para la liquidación en el sistema bancario vigentes hasta ahora según el BCRA, y crea la figura de la «empresa vinculada» en el exterior para obligar a quienes estén en esa situación a declarar ingresos en sólo 2 semanas.

Sumado al nuevo ajuste del control cambiario interno por parte de Afip, es una señal que preocupa a las empresas. Si el Gobierno busca «hacer caja», para las bodegas y exportadores de mosto es una amenaza a su equilibrio financiero, adaptado al cobro de transacciones en no menos de 4 meses.

La situación disparó un escrito firmado por distintas entidades (UVA, Bodegas de Argentina y Acovi) para el ministro de Economía Hernán Lorenzino el jueves 3. El pedido concreto: no modificar el plazo para ingreso de divisas, de manera tal que sea de 180 días corridos para las posiciones arancelarias 2204 (Vinos), 2205 (Frizantes) y 2009 (Jugo de uva).

A instancias del ministro de AgroindustriaMarcelo Barg, viejo conocido de Lorenzino, un grupo de representantes de las cámaras entre los que estuvieron José Zuccardi, de la UVA, y Guillermo Barzi, de Bodegas de Argentina, se reunió con el funcionario el martes 8 con un rosario de cuestiones a cuestas, como la necesidad de mantener al menos los 120 días hábiles extras para liquidar divisas a los bancos, y rever la situación en mercados estatales monopólicos, como Canadá y países escandinavos. «Allá las posibilidades de negociar condiciones de pago diferentes son prácticamente nulas», dice el gerente de Acovi (Asociación de Cooperativas Vitivinícolas), Carlos Iannizzotto.

«Ahora la pelota la tengo yo», fue la respuesta del sucesor de Boudou. Varios entendieron que lo reconsideraría los planteos.

Pymes afuera e interrogantes

Así las cosas, el viernes 11 se conoció la Resolución 187, con una flexibilización para las pymes. Restablece el plazo original de 180 días a empresas que hubieren exportado durante el año 2011 hasta U$S 2.000.000 valor FOB.

«Es un primer avance. Ahora hay que estudiar las excepciones que ameriten demostrando que necesitan mayor plazo y sugerir la mejor forma de aplicación, aunque entendemos que los mercados monopólicos quedarán eximidos», considera Barg. Desde el Gobierno aseguran que la idea no es exponer a las empresas a una sanción penal-cambiaria por no poder liquidar en tiempo y forma.

En el mar de interpretaciones, despachantes y bodegas entienden que la modificación «servirá para exportaciones a empresas no vinculadas y a las vinculadas». Es que la figura de «vinculación» no está definida claramente. De ahí que los mismos despachantes de aduana se encargaron de interpretar para sus clientes que el término de 15 días apunta a capitales foráneos con matrices afuera. Para el Gobierno, se define por la propiedad de las acciones, y excluye a distribuidores exclusivos. ¿Y los envíos en consignación?.

Martín Clément, de Clement Comercio Exterior opta por pedirle a cada uno de sus 25 clientes que informen si están o no vinculadas. «En general la resolución tiene vaguedades y contempla operaciones que hasta ahora no estaban, hizo que algunas firmas hayan paralizado operaciones al menos hasta adecuar sus circuitos financieros», afirma.

Según Iannizzotto, «si las empresas pretenden acortar sus plazos de pago van a quedar al margen de las condiciones usuales del mercado y por lo tanto se reducirán drásticamente las exportaciones».

Por su parte, José Zuccardi es más específico aún. «Da la impresión de que se entendió el contexto y que la normativa se adaptará. Hoy el mercado es muy competitivo, porque frente a a los tres meses para colocar un producto en Europa otros lo hacen en pocos días, y para colmo los distribuidores piden ayuda con los plazos. Creo que se apunta a actividades donde la posibilidad de especular es notable; nosotros no tenemos vocación de generar desequilibrio y contribuimos a la imagen país».

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