Instante de vino con vino. El vino y la amistad, un maridaje indisoluble

29/02/12
Fuente: Vinocracia | Fernanda Valenzuela M..

instantesNo sé ustedes, pero sólo hace algunos años atrás descubrí, que beber una copa de vino en soledad, podía ser un acto libre de social escrutinio y culpas individuales. Esto, porque desde mis comienzos como bebedora y fiel admiradora de esta fantástica bebida, yo la disfruté en compañía, de a lo menos una persona, mas la mayor parte del tiempo, en grupos de familiares o amigos. Es aquí donde quiero detenerme, porque aún cuando pudo ser mi familia el primer eslabón de la historia de mi consumo, fueron los amigos quienes realmente detonaron en mí el disfrute y la preferencia que tengo hoy en día por el vino. Es a través de ellos, que atesoro los mejores recuerdos de copas compartidas, conversaciones distendidas y momentos de íntima complicidad.

Creo que quien mejor pudo transmitir mi sentir, fue Nicanor Parra, en su “Coplas del Vino”…

“…¿Hay algo, pregunto yo

más noble que una botella

de vino bien conversado

entre dos almas gemelas?…

…Por todo lo cual levanto

mi copa al sol de la noche

y bebo el vino sagrado

que hermana los corazones.”

 

 

clip_image002En algunos casos, puede incluso no importar cómo sea el vino en cuestión, si no esa magia que lo inunda, cuando se entra en franca y directa comunión con quienes lo estamos compartiendo. Tal como lo dice este refrán popular

“Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino”.

O incluso, una copa de vino puede ayudarnos a conocer nuevos amigos o, por qué no conocer más a nuestros ya viejos conocidos. Sin duda John Gay, poeta y dramaturgo inglés, lo comprobó, siendo célebre su exclamación…

                                                “¡Qué súbitas amistades surgen del vino!”

Los amigos definitivamente son seres en quienes confiamos, tanto nuestras alegrías como nuestros desvelos. Buscamos en ellos apoyo y cobijo, en momentos difíciles. El vino puede ser quien nos dé algo de ese confort, pero sin duda compartido con un amigo, se consigue verdadera paz interior. Algo de esto transmite LeAnn Rimes, en su tema “Good Friends & A Glass of Wine”

“A good friend and a glass of wine
Someone to say it’s gonna be alright
A good friend and a glass of wine
A little pick me up to get me through the night
We talk trash n’ we laugh and cry
That kind of therapy money can’t buy…”

(ESP) “Un buen amigo y una copa de vino

Alguien que diga ‘todo va a estar bien’

Un buen amigo y una copa de vino

Recogerme un poco y llevarme a través de la noche

Que hablemos tonteras, nos riamos y lloremos.

Ese tipo de terapia, que el dinero no puede comprar…”


Pero como no sólo de tristezas el vino se hace cómplice, también hay quienes junto a sus amigos lo invitan a celebrar la alegría del buen momento. Esto queda de manifiesto en el breve poema “Al Vino” de Jorge Luis Borges

“Que otros en tu Leteo beban un triste olvido;

yo busco en ti las fiestas del fervor compartido.”

clip_image006Para terminar les cuento, que en Febrero pasado se cumplieron dos años desde que “Instante de Vino con Vino” nació en Buenos Aires (Acassuso), para vivir al vino, compartirlo y sentirlo. Estos encuentros han cumplido sin lugar a dudas siempre su objetivo, pero debo decir, que algo que no estaba planeado ocurrió y sigue ocurriendo en cada versión que realizamos, siempre en forma absolutamente espontánea. Todos quienes asistimos, incluida quien les escribe, vimos nacer una sencilla amistad entre nosotros, la cual nos mantiene conectados, incluso en algunos casos a la distancia, y hasta el día de hoy.

¿No les parece que mucho de cierto tiene entonces el simple pero profundo refrán popular:“El vino con el amigo”? Para mí, y para los “Instantes de Vino…” es lejos un maridaje indisoluble.

 

@fervalenmo

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