La calidad debe ser la prioridad

15/07/10
Fuente: Diario Los Andes.

El INTA, en conjunto con la UNCuyo y la Asociación de Consorcios Regionales, ha publicado dos volúmenes de un estudio sobre el manejo de los viñedos para optimizar la producción y mejorar la calidad de los vinos. En un mundo globalizado y competitivo, los mercados se tornan cada vez más exigentes en lo que hace a la relación precio-calidad de los productos. Lo sabe muy bien la industria vitivinícola argentina, que produjo un cambio sustancial, tanto en tecnología en bodegas como en la mentalidad de los industriales, y los resultados están a la vista, con exportaciones que, entre vinos y mosto superan holgadamente los mil millones de dólares.

Pero, como bien dicen los conocedores del tema, un buen vino nace en el viñedo. Y en este aspecto, Mendoza también tiene su historia, la que está íntimamente ligada a la actividad que desarrolla el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en sus delegaciones de la provincia.

En ese marco, sólo cabe recordar que durante la mayor parte del siglo pasado, los viñedos estaban conformados por uvas criollas, cerezas y las que los antiguos viñateros denominaban “francesa”, porque tenían origen en Francia.

Hasta que el ingeniero Alberto Alcalde, a quien la industria le debe gran parte del cambio positivo, realizó estudios en el formato de las hojas, hasta determinar que esas uvas “francesas” estaban constituidas por los varietales malbec, por un lado, y cabernet sauvignon, por el otro, además de “descubrir” en los viñedos mendocinos la presencia de un varietal de excelente calidad, como el sauvignon blanc.

Ese estudio, sumado a la modificación que se observó en los mercados mundiales, que con el ingreso de los denominados países del Nuevo Mundo Vitivinícola comenzaron a priorizar los varietales por sobre las denominaciones de origen, favoreció sustancialmente a la Argentina.

Porque los consumidores comenzaron a advertir las cualidades del malbec argentino, un cepaje que, a pesar de su origen francés, se adaptó espectacularmente a las cualidades del suelo y del clima mendocino. Y con el malbec como emblema, junto al torrontés entre las variedades blancas, nuestra industria se abrió paso en el mundo.

El INTA tuvo también una importante participación en la conformación del Plan Estratégico Vitivinícola 2020, que basado en las fortalezas y debilidades de la vitivinicultura argentina, se fijó metas a cumplir, las que han sido cubiertas a pesar de que sólo se ha cumplido la mitad del plazo establecido.

Ahora el organismo nacional, junto con la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo y la Asociación de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola, han llevado adelante un proyecto denominado “Desarrollo de sistemas de manejo del viñedo para optimizar la calidad y producción de uvas de vinificar y creación de estándares de calidad de uva”, el que ha sido financiado por la Corporación Vitivinícola Argentina.

Según se afirmó, el objetivo es establecer pautas que aporten mayor previsibilidad y transparencia a las relaciones que se establecen en la cadena de valor vitivinícola.

El estudio está contenido en dos manuales, uno estableciendo instrucciones detalladas para realizar análisis de rutina y especiales que permiten la calidad de los vinos, y el restante con técnicas analíticas para la evaluación de compuestos fenólicos y otros componentes de la uva, mientras está en redacción un tercer manual, que contendrá una guía para conocer, evaluar y definir la calidad enológica potencial en uvas de vinificar.

El trabajo conjunto entre organismos específicos con la actividad privada ha dado hasta el momento excelentes resultados y ha establecido un modelo propio para la vitivinicultura argentina. Esa tarea debe continuar en el tiempo para fortalecer la presencia de los vinos argentinos en los mercados internacionales y favorecer paralelamente a los consumidores argentinos, cada vez más exigentes.

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«Protegiendo cultivos de Mendoza»
Junto al Gobernador, el ministro de Producción, Tecnología e Innovación, Raúl Mercau, el ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, el subsecretario de Gestión Pública y el presidente de la Asociación Vitivinifrutícola, Víctor Hartman, firmaron el convenio para la entrega de fondos a dos proyectos pilotos de pequeños productores de General Alvear para la colocación de malla antigranizo. Con esta rúbrica, se da lanzamiento al programa de malla contra las consecuencias del granizo para pequeños productores, que consta de $12 millones provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a través del programa Clusters. Se eligió este departamento para comenzar a trabajar por motivo de las contingencias climáticas sufridas los últimos cinco años.

Herramientas eficaces para los productores
Este encuentro, que se desarrolló en Finca Don Miguel (Luján de Cuyo) apunta a potenciar las economías regionales tanto a nivel de la producción como de la comercialización de frutas y hortalizas frescas. Para lograrlo, es de vital importancia reunir a la oferta frutihortícola nacional para generar estrategias de mediano y largo plazo, en particular apuntando a satisfacer la demanda de productos argentinos por parte de empresas extranjeras que soliciten volumen, variedad y sobre todo amplitud temporal en la oferta.

En respuesta a esto, el Simposio, en su primera jornada aportó opciones tecnológicas para adaptarse a los nuevos mercados. Es el caso de la presentación del Programa Nacional de Hortalizas, Flores y Aromáticas del INTA, a cargo de Claudio Galmarini, quien se centró en la diversificación varietal. «En vistas a adaptarnos a demandas del mercado externo o a fomentar nuevas tendencias en mercado interno, estamos trabajando la diversificación de hortalizas. Estamos ensayando variedades para la industria del deshidratado, para el rubro conservero y de congelado.

También hay avances, que pueden interesar al productor, sobre hortalizas de cuarta gama (peladas, cortadas y cocinadas), así como las que tienen propiedades nutracéuticas, que benefician la salud».

Asimismo, los organizadores apuntan a dar respuesta al productor frutihortícola en materia de instrumentos de ayuda a la producción, asesorándolos acerca de las herramientas técnicas y financieras disponibles.

Informes: Santiago Centeno – scenteno@mendoza.inta.gov.ar
INTA Mendoza – San Juan

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