La Vendimia es cosa seria

14/03/10
Fuente: Diario Los Andes | Editorial.

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La fiesta del trabajo y del esfuerzo de los mendocinos está siendo aprovechada por la dirigencia política para intentar sacar algún tipo de rédito personal o partidario. Deberán comprender que la gente rechaza este tipo de actitudes oportunistas. La Fiesta Nacional de la Vendimia es la celebración máxima del trabajo y el esfuerzo de los mendocinos. A nivel internacional está considerada como la mayor celebración que se realiza en el mundo en honor al vino y ha adquirido tal nivel de relevancia a través de los años que ha sido ubicada en los sitios de internet entre las cinco festividades más grandes del planeta, junto con la Fiesta del Dragón, en China; el Carnaval de Río de Janeiro, en Brasil; el Carnaval de Venecia, en Italia, y la Fiesta de San Fermín, en Pamplona, España. Motivos más que valederos para que la población haya adoptado a la fiesta como uno de sus iconos, junto con el Cerro de la Gloria y el Aconcagua.

El mendocino es respetuoso de todo lo que concierne a la fiesta máxima. Durante la Vendimia todo es alegría y así lo interpreta la casi totalidad de la ciudadanía. Sin embargo, hay hechos generados por la propia dirigencia política que desvirtúan los objetivos primarios y generan la reacción de la población. En los últimos años se han sucedido -y multiplicado- aspectos que no hacen nada bien a la festividad mayor del trabajo.

Es del caso preguntarse cuál es la razón que lleva al Gobernador a tener su propio acto el jueves anterior a los actos centrales o a la actitud que asumen otros políticos para sumar adhesiones en su propio beneficio, participando de algunos actos y faltando a otros, aduciendo la posibilidad de “escraches” organizados por sus ocasionales adversarios políticos.

Este año, los hechos inaceptables para el grueso de la población se multiplicaron por doquier. Porque cabría preguntarse cuál es la razón valedera para que casi un centenar de “piqueteros” arribaran a Mendoza -portando entradas, que no pudieron comprar muchos mendocinos- en un tren especial fletado desde Buenos Aires. Manifestantes que responden a un dirigente que generó problemas internacionales al Gobierno nacional por su posición pro-iraní. O la presencia en el palco oficial, junto al Gobernador, de un personaje mediático de la televisión que no se destaca, precisamente, por ser un ejemplo para nuestra juventud.

Pero, con seguridad, la gota de agua que colmó el vaso fue la discusión, cuasi política, que se dio con la elección de la Reina Nacional. Nadie lo dice abiertamente, pero por debajo de la superficie queda la sospecha de que muchos políticos no son ajenos a una discusión que ha manchado a jóvenes que participaron de la elección con la máxima ilusión, ajenas absolutamente a las historias que se han inventado.

Y no se trata de hechos aislados, sino que se han repetido a lo largo de los años.

Nadie puede dudar de que en el país existe una crisis de dirigencia que alcanza también a la actividad política. Pero muchos de ellos se empecinan en adoptar actitudes que terminan generando el rechazo de la ciudadanía. Los políticos, tanto oficialistas como de la oposición, deberán comprender que -al menos durante la Fiesta de la Vendimia- deben ponerse del lado de la gente y no intentar aprovecharse de la “fiesta del pueblo” en beneficio personal o partidario.

Deberán aprender la lección para no incurrir en los mismos errores el año próximo, cuando, por ser precisamente “electoral”, el peligro estará latente. Deberán entender también que los votos se consiguen por la gestión y no por oportunismos ocasionales.

http://www.losandes.com.ar/notas/2010/3/13/editorial-477643.asp

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