Los créditos para retención de stocks

29/07/13
Fuente: Diario Los Andes.

bodegaHay inquietud entre los productores en razón de que, a quince días de los anuncios, aún no se han podido implementar los créditos anunciados por el Gobernador con el objetivo de mantener los stocks y elevar el precio del vino y del mosto. La iniciativa del gobernador resultaba interesante: impulsar una línea de créditos destinada a que los productores no «malvendan» su vino en estos primeros meses después de la liberación y retengan los stocks hasta que los caldos, tanto vino como mosto, alcancen precios razonables. «Se intenta generar confianza a través de la presencia del Estado y ahora, a raíz de este lanzamiento de líneas muy favorables de financiación, con el propósito de defender el precio del vino y el mosto y, en este último caso, atendiendo a las fluctuaciones en los mercados internacionales», dijo Francisco Pérez.

Las medidas financieras implementadas comprendían tres rubros: una línea de financiamiento del Banco Nación de capital de trabajo, con garantía del producto. La compra a 2,30 financiado, equivalente a 2 pesos al contado en el Mercado de Productos Argentinos por parte de Mendoza Fiduciaria, operativo que se mantendrá el tiempo que se estime conveniente a fin de lograr la recuperación de los precios. Y en el caso de que los mercados no reaccionen en forma positiva, se sugerirá la alcoholización de los stocks, como última medida.

Las expectativas fueron amplias, especialmente para los pequeños productores, en razón de que ya comienzan las tareas culturales, como la poda y en el corto plazo aparecen el resto de las actividades para mantención y mejoramiento de los viñedos.

Sin embargo, a más de quince días de aquel anuncio, no se ha podido implementar ninguna de las líneas, mientras desde las distintas sucursales del Banco Nación la respuesta que los interesados reciben de los gerentes es que «no hay novedades al respecto». Ello generó que las reacciones, especialmente de parte de algunas entidades, no se hicieran esperar.

«Los empresarios se han aprovechado y están modificando condiciones de pago, tirando los precios para abajo», dijo Mauro Sosa, del Centro de Bodegueros y Viñateros del Este, quien agregó que, como la situación apremia por la proximidad de la poda, hay gente que está pidiendo reuniones en el seno de la entidad.

«Lo que pasa es que no hay noticias de nada», afirmó Sosa, agregando que «ni siquiera hay operativos de mosto. Sucede que los aforos son muy altos y los plazos de devolución de los créditos coinciden con la cosecha».

Si nos atenemos a lo que se dialoga en las mesas de café, podría decirse que la sensación es de desconcierto. Porque la preocupación alcanza a todos los sectores. Los que compran, ante los anuncios de que el mosto podría estar a más de 2 pesos y el tinto a 3 pesos, han preferido esperar, mientras los vendedores no pueden acceder a los créditos.

«Esto produce una situación inquietante», dijo un bodeguero, quien destacó que «los malos humores, con distintos objetivos, confluyen en las críticas por las demoras producidas». Recuerdan, en ese sentido, que también están demorados los anuncios que en su oportunidad se hicieron en el Valle de Uco.

«La presión de la economía a través de la inflación debe ser atacada con mucha rapidez», dice Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina, quien agregó que «las demoras provocan que las medidas, que podían ser muy buenas, pierden efectividad». Aseguró entonces que no hay que dramatizar, pero tampoco subestimar lo que está pasando.

En ese sentido consideró que el Gobierno debería salir a hacer una campaña de difusión de las medidas y llevarlas a la práctica, porque ya están comenzando las tareas culturales en las fincas. «Hay que actuar en forma rápida, porque estos son los momentos en que los pequeños productores, psicológicamente suelen tomar la decisión de malvender», finalizó el especialista.

Juan Carlos Pina, de Bodegas de Argentina, tuvo su visión, pero desde el plano del mercado. Sostuvo que «la gente pide precios más altos y recibe la respuesta del Gobierno, pero habría que preguntarse cómo se compatibilizan esas medidas con el mercado».

Destacó entonces que un bodeguero señalaba días pasados que ellos entregan un tetra de un litro a los supermercados a 4,50 pesos y se preguntó entonces que «con un vino a granel a 3 pesos, ¿a qué precio hay que ponerlo en el súper?», con lo que consideró que la situación es complicada.

Respecto del mosto, Pina también se preguntó qué puede pasar en razón de que «es posible que no podamos exportar todo el concentrado y que queden entre 30 ó 40 mil toneladas, recordando entonces que los gobiernos acordaron un 32 por ciento de la uva a mosto y ahora la realidad está marcando otra cosa.

El ingeniero Pina señaló entonces que «no estamos de ninguna manera en contra de los productores, pero sí debemos decir que quien está sufriendo la situación es toda la cadena» y manifestó su inquietud porque han comenzado a surgir algunas voces que vuelven a hablar de los índices de color (en San Juan habrían pedido 700).

Finalizó indicando que «estamos hablando de un tema de competitividad. Si aumenta el precio del vino y del mosto sulfitado, ¿los vamos a poder vender? Es entendible el planteo de los productores, pero la realidad marca que está afectada toda la cadena».

Las exportaciones

En lo referido a las exportaciones, las fuentes consultadas coinciden en señalar que si bien se ha producido un leve crecimiento, este se da en los vinos de la cúspide, los de alta y media gama. Mientras se profundiza el problema para las empresas chicas que, por no contar con espalda financiera, deben derivar sus caldos al mercado interno, que es durísimo, que es marquista y que está dominado por la multiplicidad de etiquetas; especialmente de aquellas de las empresas grandes.

«La realidad -dijo un dirigente- es que actualmente las exportaciones tienen un esquema semi estancado y muy concentrado» y respecto de los graneles se indicó que la Argentina debería fijarse una política en ese sentido, en razón de que «en el mundo, los graneles ya no son los excedentes, son vinos con determinada tipicidad.

Deberíamos comenzar a trabajar a futuro también sobre los vinos a granel para evitar los efectos serrucho que están directamente relacionados con los stocks», señaló la fuente consultada.

Por otra parte, hay quienes están comenzando a hablar de la posibilidad de incentivar las tareas para comenzar a trabajar con los alcoholes, «porque eso es lo que está pidiendo el mundo».

COMMENTS