Los vinos argentinos acaparan premios en concursos internacionales

21/03/14
Fuente: BAE
Oscar Muñoz.

Vino-cosecha[1]La sostenida valoración que vienen consiguiendo los vinos argentinos en los concursos internacionales registró otro hito con la distinción otorgada a Bodega Trapiche como la marca argentina de vinos más admirada a nivel mundial por la publicación inglesa Drinks International. Es la primera vez que una empresa argentina del rubro logra estar presente en la publicación, ubicándose en la posición Nº 33 dentro del Top 50 elaborado por un jurado compuesto por Wine Masters of Wine, asesores, enólogos de diferentes regiones del mundo, periodistas especializados, distribuidores, educadores, compradores y analistas.

The World’s Most Admired Wine Brands es un ranking de distinción que, por su metodología de selección, desde hace tres años se ha posicionado como uno de los más fiables y objetivos de la industria vitivinícola a nivel global. “Me llena de orgullo recibir este reconocimiento no sólo porque en ella se refleja el trabajo en equipo, de viñateros, agrónomos y las áreas comerciales sino por haber logrado que a través de nuestra marca los vinos argentinos sigan su camino de reconocimiento en el mundo”, manifestó Daniel Pi, chief winemaker de la bodega mendocina. La distinción se inscribe en un largo proceso de desarrollo con franca aceleración en los últimos años, pródigo en premios en los principales medalleros del rubro.

Argentina tiene muchos años produciendo grandes vinos, aunque no es menos cierto que tal vez los últimos 15 o 20 años  fueron los que nos posicionaron a nivel mundial –evalúa Aníbal Marín, gerente comercial de Viña Las Perdices– Claramente ya es  conocido como un jugador importante dentro de los mercados internacionales más importantes”, asegura.

Argentina dejó de ser sorpresa hace años. Hoy es una realidad –coincide Martín Pérez Cambet, gerente comercial de Casarena Bodega y ViñedosLo que se viene dando año a año es que un vino que antes se anotaba como ‘de Argentina’, luego pasó a ser ‘de Mendoza’; luego ‘de Luján de Cuyo’ y en lo particular hoy nos inscribimos como ‘vino de Agrelo’”. A ese respecto, “el desarrollo y estudio sobre cada región hace que los principales concursos o revistas ya están al tanto de nuestras regiones y subregiones y ése es el camino que nos hará cada vez más importantes en el escenario internacional”, augura.

Aunque según Patricio Eppingher, gerente general de Ojo de Vino, el techo todavía está “bien lejos” de alcanzarse. “En un nivel de potencialidad cualitativa probablemente estamos al 60%, que es mucho. No hay duda que en la Argentina hacemos grandes vinos –apunta– Pero el techo está bien lejos ya que nuestro terroir está apenas investigado. Hay que considerar que la franja Este de nuestro país que a pocos kilómetros de la cordillera recorre de Salta a Chubut es tierra potencialmente apta para hacer vino de alta calidad”.

Si bien cada premio representa un estímulo y un argumento de marketing “todo vino es limitado”, advierte Pérez Cambet, quien pone el acento en la trayectoria como bodega que sustente el portafolio, porque “cuando se acaba la añada se acaba el puntaje. Por eso lo importante mantener la calidad independientemente de puntajes”.

Bajo esas premisas, “nuestros vinos llegaron para quedarse y los malbec de Argentina ya son una referencia establecida en las góndolas de muchos países”, resume Marín, de Las Perdices.

 

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