Luigi Bosca: con nombre de fantasía

960184[1]15/02/09 Fuente: La Nación | Yu Sheng Liao | Foto: La Nación
Dicen que la madera de roble forma parte de la familia Arizu desde siempre, ya que el significado del apellido es «robledal», y se encuentra representado en su escudo. El león y la espada simbolizan la fortaleza y la serpiente evoca la sabiduría. No hace mucho tuvieron un rediseño y agregaron un elemento más: la uva y la copa, objetos que hacen referencia a la labor familiar de hoy …

Con viñedos propios en Luján de Cuyo, Maipú y Tupungato, esta prestigiosa bodega centenaria llamada Luigi Bosca es conducida por la tercera y la cuarta generación Arizu. Conforman el directorio Roberto Arizu, Alberto Arizu, Raúl Arizu (h.), Estela Arizu y Roberto Brugaletta, con Alberto Arizu (h.) como director comercial. Leoncio Arizu nació en 1883 en la aldea de Unzué, en la Valdorba, Navarra, en el norte de España. A los 7 años emigró a la Argentina y se instaló en Mendoza, en lo de su tío Balbino, que ya se dedicaba al negocio del vino. En 1901 inauguraron los primeros viñedos; años después, asumió como gerente de la bodega (con tan sólo 25 años) e incorporó maquinarias y personal especializado de Inglaterra para operarlas. Leoncio tuvo 5 hijos: Ana, Rosa, Juana, Enrique y Saturnino. Este último se incorporó a la bodega en 1943 e impuso un estilo nuevo: la producción de vinos de autor, algo totalmente novedoso para esa época. En 1962, tras el fallecimiento de don Leoncio, Saturnino inició la expansión en la comercialización de los vinos Luigi Bosca junto con sus hijos Raúl, Alberto, Roberto, Estela y Alicia. ¿Quién fue Luigi Bosca? Nadie. Es un nombre de fantasía que crearon porque, simplemente, sonaba bien… Algunos hitos: en 1984 ingresaron en el mercado internacional; en 1991 remodelaron y ampliaron la bodega, y en 2008 lanzaron al mercado su vino premium, Icono. «Con este vino quisimos rendir homenaje a las cuatro generaciones de nuestra familia -comenta Alberto Arizu (h.)-. Icono representa la personalidad del terroir, la elegancia de los procesos, el profundo conocimiento de la uva y nuestro convencimiento de poder expresar la versión más acabada de la esencia misma del vino argentino.» La bodega Con presencia en más de 50 países, y ocupando el 10º puesto en exportaciones en valor, la Finca El Paraíso tiene más de 100 años de antigüedad, y en sus 295 hectáreas se cultivan diversos cepajes. Con José Irrera como enólogo principal, es una de las pocas bodegas que produce vinos gewürstraminer y riesling, e integra el grupo de las nueve bodegas que elaboran el malbec DOC (denominación de origen controlada) de la zona de Luján de Cuyo. Las etiquetas Poseen tres líneas diferentes y las etiquetas son iguales tanto para la exportación como para el mercado doméstico: Finca La Linda (varietales jóvenes), Luigi Bosca Reserva (con madera francesa) y los Selectos de Familia Arizu, integrados por los vinos Gala I, II y III (vinos premium de corte), Finca Los Nobles (elaborados según el concepto de field blends , de uvas clones, resultado del entrecruzamiento natural desde el terroir), Icono y el espumante Bohème. Anecdotario Dicen que en 1908, cuando trajeron las máquinas de Inglaterra, los operarios ingleses vivían en carpas y trabajaban de día cubiertos de barro y grasa. Pero cuando caía la noche, se encendían las luces y realizaban reuniones y veladas en el viñedo vestidos con esmoquin… Y montaban un espectáculo que llamaba la atención de toda la zona. El primer vino de la bodega fue un fino tinto que salió al mercado con el nombre de Bosca, porque la hoy reconocida marca Luigi Bosca sólo se dio a conocer a fines de los años sesenta.

COMMENTS