Por nota, a la Presidenta

17/09/12
Fuente: Diario Los Andes | Luis Fermosel.

bodegaLos gobiernos provinciales, el ministro Yauhar y las entidades vitivinícolas redactarán una nota a Cristina Kirchner para pedirle algunas medidas económicas.

Los tiempos han cambiado. Históricamente a esta altura del año la inquietud de los distintos actores de la industria vitivinícola estaba centrada en las expectativas sobre la brotación de las vides; sobre las posibilidades, o no, de heladas tardías que pudieran modificar la ecuación; sobre la falta o no de agua en la época estival, en el caso de los productores, mientras los industriales se preocupaban por los posibles pedidos de las grandes cadenas de venta, que comienzan a stockearse con miras a las fiestas de Fin de Año. Pero ahora la situación se modificó.

Todo está centrado en lo que pueda llegar a ocurrir con los planteos que se efectúan solicitando medidas que hagan a los vinos argentinos más competitivos y puedan ingresar con mayores posibilidades en las góndolas internacionales.

Las conversaciones se iniciaron durante la visita que el ministro de Agricultura de la Nación, Norberto Yauhar realizó a la provincia con motivo de la puesta en marcha del Observatorio Vitivinícola. Se estableció dialogar sobre todas las áreas, desde mostos hasta los vinos, pasando por la uva en fresco y las pasas.

Se llegó a la conclusión que, en el sector externo, la industria tiene un desfasaje de aproximadamente el 20 por ciento para mantener unarentabilidad que le permitiera seguir siendocompetitivos y por lo tanto mantener los volúmenes.

Se realizó también un análisis sobre las exportaciones a granel y embotellado y se determinó que había una caída de la rentabilidad, en pesos, del 9 por ciento. Pero si a ese nueve por ciento se le agrega la inflación, la cifra se incrementa.

Se fijaron entonces líneas de acción: la primera, cómo poder paliar ese déficit de rentabilidad en el sector externo, que golpea más a los vinos varietales en razón de que el mosto tiene un valor de 1.800 dólares la tonelada y favorece a los vinos de menor calidad enológica.

También se planteó la posibilidad de eliminar cargas patronales, un aspecto que no fue de los más resistidos, según se indicó y que llegará a todos los industriales, exporten o no. Sucede que en el sector primario, el 60 por ciento del costo corresponde a mano de obra. En el caso del sector industrial, ese costo alcanza a un 35 ó 40 por ciento.

El tercer punto es el tema del flete. A modo de ejemplo, se indicó que hay una diferencia de 4 a 1 con Chile, en lo que a costos en este aspecto se refiere. «Hemos planteado la posibilidad de subsidiar el flete», se indicó.

Por último se planteó la posibilidad de un aumento en el reintegro por exportaciones, que debería rondar entre el 15 y el 20 por ciento.

Todas esas medidas unidas, permitirían cubrir aquel 20 por ciento de desfasaje que se ha producido en el sector externo.

El ministro nacional convocó primero a los equipos técnicos para afinar las cuentas y luego convocó a los actores de la industria a Buenos Aires. Concurrió la gran mayoría de las entidades y representantes de gobiernos provinciales. La intención final es redactar un documento, firmado por todos, para ser elevado a la Presidenta de la Nación.

«No será muy extenso, pero es necesario que la Presidenta conozca la situación de la industria, fundamentado sobre el actual costo fiscal y cómo se recuperaría ese costo en la medida en que vuelvan a crecer las exportaciones», dijo una fuente consultada.

También se indicó que si bien en las decisiones van a intervenir distintos ministerios -Transporte, Trabajo, de Industria, etc.- la decisión final está en manos de Cristina Kirchner.

En esas posibilidades están jugadas, entonces, las cartas de la industria y las decisiones deben surgir en el corto plazo en razón de que es el momento en que comienzan a jugar las expectativas -incluyendo las de los precios- respecto de lo que pueda surgir en el futuro.

Oportunidad

Resulta preocupante que la industria deba estar enfrascada en solucionar problemas surgidos desde el ámbito económico cuando a nivel internacional se presenta una gran oportunidad para los vinos argentinos, como consecuencia de las bajas cosechas alcanzadas en el hemisferio norte.

De acuerdo con un informe proporcionado por el sitio de internet El mundo vino, en la zona de Castilla-La Mancha y Castilla y León, en España, que concentra el 33 por ciento de las uvas de ese país, de los 38 millones de hectolitros de vino que se elaboraron el año pasado se podría llegar este año a los 33 millones; en Ciudad Real, hubo una reducción del 20 por ciento; en Rías Baixas, de una cosecha de 42 millones de kilos el año pasado se llegará a 15 a 20 millones este año, mientras en Extremadura las previsiones de los productores estiman una reducción a la mitad de lo que se cosechó el año pasado.

Debe recordarse que España es uno de los principales competidores de la Argentina en los mercados internacionales y que, como consecuencia de la caída del consumo interno por los problemas económicos que afectan a ese país, ha jugado sus cartas a la exportación. Para ello intenta avanzar sobre mercados en los que Argentina está jugando muy bien, como Estados Unidos y Brasil.

En el comercio internacional, las posibilidades hay que aprovecharlas. Si se mejoran las posibilidades de competitividad, los vinos argentinos podrán recuperar los espacios que en los últimos tiempos ha ido cediendo.

Sólo cabría recordar que, de un crecimiento de dos dígitos anuales en las exportaciones, se ha alcanzado una meseta en lo que a vinos embotellados se refiere. Y que la mayor salida responde al incremento en la salida de vinos a granel, que no aportan valor agregado.

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