Principales terruños del Valle de Uco para el Malbec

21/01/14
Fuente: Casa de Uco | Joaquín Hidalgo.

Valle de Uco MalbecEl valle es grande y ofrece distintas vertientes a la hora de hacer vinos tintos. En esta nota te contamos los principales rincones. Una misma región productora de vinos ofrece muchos terruños. Conocerlos, comprender qué tiene de especial cada uno, es un trabajo que lleva años de prueba y error y sobre todo, de catas. Así de complejo es el universo del vino y así de fascinante. Hay regiones que están muy estudiadas y cuyos terruños –ese concepto que define la identidad de un vino según el origen de la uva- son bien conocidos. En el mundo, por ejemplo, Burdeos u Oporto. Pero hay otras regiones, más nuevas, cuyo conocimiento recién comienza a establecerse. Ese es el caso del Valle de Uco. Explotado comercialmente desde hace un siglo, no fue sino hasta la década de 1990 cuando entraron en producción nuevas y prometedores áreas de cultivo para la vid. Todas ubicadas hacia la cordillera, comenzó con ellas toda una serie de tipificaciones del terruño que aún hoy están en pleno estudio. Algunos, sin embargo, ya tienen nombre propio.

Son, por así decirlo, los primeros terruños del Valle de Uco. Los más cotizados actualmente y también, los que al paladar ofrecen una característica diferencial cuya singularidad les granjeó un nombre propio en el mediano plazo. A nuestro modo de ver, esos terruños claves, hoy son:

[symple_highlight color=»red»]La Consulta:[/symple_highlight] Ubicado el extremo suroeste del Valle y sobre la vieja frontera vitivinícola, el corazón de La Consulta fue plantado a comienzos del siglo XX por pioneros como Eugenio Bustos. Ronda los 1000 metros sobre el nivel del mar, pero al encontrase en un zona relativamente baja, condensa el aire frío del valle. Sus suelos arenosos, sumados a aportes de arcilla y limo, le otorgan a sus vinos una redondez de taninos que cimentaron su fama. El Malbec de este terruño es frutal, jugoso y armónico.

[symple_highlight color=»red»]Altamira:[/symple_highlight] Políticamente está dentro del distrito La Consulta, aunque pugna por ser reconocido en forma independiente; y eso es así, porque morfológicamente resulta otro cantar. Ubicado en el cono de deyección del Río Tunuyán, a unos 1100 metros sobre el nivel del mar, es pedregoso y de suelos delgados, pobres y calcáreos. Sus Malbec son concentrados y potentes, con un taninos agradables y levemente secante. Dejan una sensación polvorienta, como si se hubiera chupado una tiza.

[symple_highlight color=»red»]Vista Flores:[/symple_highlight] En el corazón geográfico de Uco y contra los cerros, se extiende una llanura de altura provista de vegetación autóctona –jarillas, espinillos, chañares y alpatacos-. Allí se plantaron viñedos recientemente –como los de Casa de Uco- y esta naturaleza agreste, sumada a un suelo arenoso y pedregoso, heterogéneo, le confieren al Malbec una aromática abierta, frutada y herbal, con un cuerpo suelto en comparación a sus pares de la región.

[symple_highlight color=»red»]Gualtallary:[/symple_highlight] En la parte más alta del Valle, al menos cultivada, hacia la desembocadura del arrollo Las Tunas, se extiende un área de viñedos que, nuevamente, ocupa suelo calcáreo. La combinación de altura –llega hasta los 1600 metros- con ese tipo de suelos, da un Malbec frutado y floral, bien aromático, cuya estructura es potente y levemente secante. En cualquier caso, la acidez natural es un punto a clave, que los hace jugosos y chispeantes.

[symple_highlight color=»red»]Los Árboles:[/symple_highlight] Si uno tiene que pensar en un terruño que desarrolló al Valle de Uco en términos comerciales, esa es Los Árboles. Allí se instalaron las principales bodegas a mediados de los noventas, en torno al Corredor Productivo y la ruta 89. Ocupa una planicie de altura, con suelos muy heterogéneos, donde la arena y los cantos rodados de antiguos lechos de ríos se alternan. El Malbec de aquí es frutado y floral, concentrado y potente en sus taninos, con acidez moderada a alta.

[symple_highlight color=»red»]El Peral:[/symple_highlight] En el comienzo geográfico del Valle de Uco, en Tupungato y sobre el extremo norte, se encuentra este terruño apoyado contra las Guayquerías –un sistema de cerrilladas bajas- y delimitado por el arroyo Anchayuyo, en cuyos vericuetos crece la vid. A 1200 metros en promedio y de suelos muy pobres, con cantos rodados y abundante arena, los Malbec de aquí son fragantes y frutados, con estructura tánica, ancho de boca y con rica acidez.

[symple_highlight color=»red»]El Zampal:[/symple_highlight] En el extremo oeste, apoyado sobre el final de las Guayquerías y a unos 900 metros sobre el nivel de mar, crece una extensión de viñedo en una zona conocida como El Zampal. Aquí los suelos son arenosos y arcilloso, heterogéneos y profundos, por lo que el Malbec es frutado, con taninos firmes y algo caídos de acidez, pero buenos en estructura.

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