Ricardo Santos: Y ahora, vamos por el Semillón

13/02/10
Fuente: Diario Los Andes | Ricardo Santos.

Ricardo SantosCon una vasta experiencia en el negocio vitivinícola, Ricardo Santos dirige “Cuchillas de Lunlunta”, una pequeña bodega especializada en la elaboración de Malbec. Junto a sus hijos Patricio y Pedro, se dedica a producirlo y transformarlo en un vino de alta calidad. El “Malbec de Ricardo Santos”, ya es una marca registrada en el mundo vitivinícola nacional. Hoy, Ricardo Santos también está incursionando con el Semillón. “Esta cepa nos ha dado una grata sorpresa, sobre todo en Estados Unidos, donde está teniendo mucho éxito entre los consumidores”, asegura.

Si bien la referencia actual del vino argentino es el Malbec, hay oportunidades para los blancos, en particular el Semillón. Sorpresa y aceptación son las reacciones que produce esta cepa entre los consumidores. En el extranjero, muchos amantes del vino, al presentarles la palabra Argentina, responderán Malbec, antes que tango o Maradona. La reacción nos entusiasma y nos hace seguir por un camino que apenas ha comenzado a recorrerse. Por eso hacen falta grandes dosis de trabajo, calidad y paciencia, tres virtudes a las que estamos acostumbrados los que hacemos vino.

Pero ahora, creo que es el momento de ir por el Semillón y trataré de justificar mi opinión en este sentido.

El primer paso en la investigación a seguir será preguntarnos por qué el argentino dejó de tomar vinos blancos. No creo que haya un país consumidor donde la relación en el consumo de vinos blancos y tintos sea tan desproporcionada como en Argentina. Hasta no hace más de veinticinco años la relación era de aproximadamente la mitad para cada tipo. Hoy eso ha desaparecido.

Mi opinión sobre esa caída en el consumo es que las variedades que se pusieron de moda últimamente (Chardonnay, Sauvignon Blanc y Torrontés) son muy aromáticas. El argentino no está acostumbrado a tomar vino fuera de las comidas, momentos ideales para beber estos varietales. Acompañando comidas, estos vinos pueden resultar agobiantes al paladar, especialmente aquellos con una excesiva saborización con roble.

Con mi familia hace ya unos años que estamos investigando la producción de un vino que pueda estar en una mesa acompañando los platos que siempre han sido reconocidos como ideales para disfrutarse con vinos blancos. Así hemos arribado a la conclusión, en donde creemos que el Semillón cumple perfectamente con ese fin. Hemos conseguido vinos frescos, frutados, sin nada de roble y que permiten ser una buena compañía para comida liviana sin mucho condimento.

Al ofrecer el vino a nuestro importador en Estados Unidos, su reacción fue de escepticismo. (“¡¿Quién toma Semillón en este país?!”). Sin embargo, al probar las muestras se entusiasmó diciendo que «ese» vino sí se podía vender.

En visitas posteriores, nos encontramos con que la reacción de los amantes del vino como la de los comerciantes era positiva, muy positiva. Pero era necesario probar el vino para llegar a la conformidad. Esto mismo lo estamos viviendo en Argentina, donde podemos detectar la sorpresa y la aceptación al probar el vino. Su venta sigue creciendo día a día.

Evidentemente, no es sólo Semillón el varietal para considerar. Pinot Gris y Viognier ya están en el mercado también con buena recepción. Creo que una variedad a la que se debería considerar seriamente es Chenín, que produce vinos de muy buena calidad y estilo. En Estados Unidos creen que su retorno es casi inminente después de haber sido abandonada por mucho tiempo.

La primera reacción al nombre Semillón es de total desconocimiento entre la gente joven y de recuerdos de un vino que, junto con el moscato, servido en altos vasos, acompañaba porciones de pizza.

Sin embargo, los que hace años que estamos en esto, y conocemos sobre la historia del vino, recordamos que el Semillón era la base para vinos de calidad elaborados con un estilo hoy pasado de moda.

Las presentaciones y degustaciones que hemos realizado nos han dado la seguridad de que, tanto en Argentina como en el extranjero, el futuro del Semillón nos sugiere que vayamos por él. Por Ricardo Santos

COMMENTS