Roberto Luka: Las bodegas que tercerizan la elaboración de sus vinos no son sustentables en el tiempo

07/01/11
Fuente: IProfesional | Juan Diego Wasilevsky.

Vinos & Bodegas dialogó con Roberto Luka, fundador y CEO de una de las bodegas jóvenes del segmento boutique más prestigiosas de la Argentina. Finca Sophenia es una de las bodegas de la «nueva ola» que, en apenas una década, logró posicionarse como una de las más prestigiosas en el segmento boutique.

Su mentor y CEO, Roberto Luka -con muy amplia trayectoria en la industria, dado que condujo el destino de Finca Flichman durante varios años-, plantó los primeros viñedos en Tupungato, Mendoza, entre 1997 y 1998.

La región, que según el bodeguero era una tierra virgen, inhóspita y desabitada, y que nunca «había sido cultivada por lo menos en el último billón de años», fue un gran acierto: gracias a la calidad de sus vinos, Finca Sophenia logró buenos reconocimientos y puntajes a nivel internacional, de la mano de interesantes Cabernet Sauvignon, Malbec y Chardonnay, entre otros.

Y la bodega, tras un intenso trabajo e inversiones por $7 millones, está preparada para dar el gran salto: tras la ampliación de su capacidad, que se llevó a 1,5 millones de litros, la compañía ahora apuesta a fortalecer su participación en el mercado interno, claro que sin descuidar los mercados internacionales, especialmente el mercado asiático, donde está incursionando con mayor fuerza.

En este contexto, Vinos & Bodegas dialogó con Luka, quien anticipó los próximos pasos y explicó qué hace a una bodega sustentable en el tiempo.

-¿Cómo definirías a Finca Sophenia?
-Sin dudas es una bodega de alta gama, que nació con una capacidad muy limitada pero que, con el tiempo, encontró una fuerte demanda y nosotros la acompañamos. De modo que hoy podemos darnos el gusto de estar presentes en más de 30 países en el mundo. Lo importante fue que crecimos con un buen ritmo, de manera muy estudiada. No queríamos ser grandes de golpe y hacer vino para que no se venda o estar obligados a comercializarlo con otras etiquetas. Cuando creíamos que debía ser el momento, entonces invertimos para triplicar la capacidad de elaboración con tanques de acero, piletas, planta de embotellado y etiquetado propias y una gran sala de barricas

-¿Cuál es el siguiente paso en el proyecto?
-Tenemos el objetivo de aumentar nuestra presencia en el mercado nacional, con énfasis en la distribución y en la construcción de imagen, para posicionarnos en el segmento de alta gama, donde tenemos presencia con vinos que van de los $35 a los $300.

-El publico más avezado está al tanto de la bodega, pero tal vez todavía haya un gran porcentaje del público que no conoce a fondo sus vinos, ¿compartís esta idea?
-Es verdad. El consumidor entendido sabe que nuestra finca hace vinos de calidad. Eso es un poquito lo que está en la mente de los consumidores. Sin embargo, honestamente, el público en general sabe poco de nuestra marca. Y esto es importante entenderlo, porque nuestro plan es comenzar a difundir quiénes somos.

-¿Considerás que hay un camino difícil por delante, considerando la cantidad de marcas que hay en el país?
-Creo que los consumidores están con la cabeza abierta para probar nuevas opciones. Y no tienen problemas de combinar las marcas tradicionales con otras nuevas. Esto significa que hoy es más fácil que hace 20 años hacer que un vino poco conocido, pero que es bueno, sea consumido. Antes no había lugar más que para las marcas tradicionales, pero hoy están buscando cosas nuevas y consistentes.

-¿Y las bodegas en general están a la altura de esta demanda?
-Yo creo que los vinos de argentina en general han tenido un salto de calidad muy grande en los últimos diez años. Los vinos están mejor y hay marcas que están mejor que otras, aunque es verdad que algunas no pudieron estar a la altura de la demanda. Pero en el conjunto creo que los argentinos tenemos más opciones y superiores que antes.

-¿Qué hace que un proyecto sea sustentable y otro quede en el camino?
-Puede pasar que alguna compañía saque un vino hoy, que sea muy bueno, pero, al no tener su propio equipo, sus viñas, y sus instalaciones, entonces la calidad no sea la misma en el futuro. Hoy en día se necesitan pilares donde apoyar la calidad y pienso que no tener nada propio marca la diferencia en la sustentabilidad en el largo plazo. Por eso, las bodegas que tercerizan la elaboración de sus vinos no son sustentables. Si no hay inversión propia, esa bodega entonces tendrá muy poca vida.

-¿Qué novedades están proyectando para 2011 en cuanto a lanzamientos?
En la línea Sophenia Reserve estamos lanzamos un Viognier, que es un vino que obtuvo 91 puntos Parker. Muchos dicen que en la Argentina no se hacen vinos blancos de categoría internacional, pero no estoy de acuerdo. Este Viognier es fantástico. También apostamos muchas fichas a nuestro Reserve Syrah, que fue catalogado en el Financial Times como uno de los mejores en una degustación entre etiquetas de nuestro país y Chile.

-Hasta el momento, el vino más caro de ustedes está en el segmento de los $200, ¿están pensando en un ícono?
-Elaboramos un vino y estamos observando su evolución para sacarlo al mercado cuando corresponda. Se trata de un blend de Malbec con un poquito de Cabernet, 24 meses de barrica nueva y 12 meses en botella. Va a ser nuestro gran vino. Estimamos que saldrá a la venta este año, en los próximos cuatro o cinco meses.

-Finca Sophenia está dando sus primeros pasos en China, ¿no es así?
-Acabamos de entrar en China continental. Ya estábamos en Hong Kong. También estamos ingresando a Taiwán. Definitivamente 2011 será el año de Asia, va a ser un año brillante en ese sentido, aunque somos cautos y sabemos que se trata de una apuesta que recién en diez años dará sus frutos, pero no podemos quedarnos quietos, el momento de poner un pie es este.

COMMENTS