Ruta del Vino de altura: entre copas, por las bodegas salteñas

04/07/10
Fuente: Diario La Nación | Marta Salinas | Foto:La Nación.

ViñedoEl raro encanto de un viñedo a 3000 metros sobre el nivel del mar se marida idealmente con paisajes únicos, modernos centros de degustación y lo último en hotelería. Cafayate.- «¡Meraviglioso!», así le describe el lugar la italiana Sandra Liotta a través de su celular a alguien del otro lado del Atlántico. Junto con un grupo de compatriotas disfruta de un almuerzo a la sombra de la pequeña galería de Las Nubes, la bodega del enólogo José Luis Mounier en la zona de Divisadero, en las afueras de Cafayate.
Llegaron en bicicleta desde el pueblo, atravesando los viñedos de la familia Muñoz y Domingo Hnos., donde tuvieron el bono extra de compartir los últimos tramos de la cosecha del año.
Como Sandra y sus amigos, otros europeos -junto a una pléyade de jóvenes mochileros que recorren el noroeste argentino- descubrieron a través de Internet las bondades de este polo vitivinícola, el mayor centro productor de la región, que regala además un recorrido por los muchos tesoros que guardan los Valles Calchaquíes.
Las cifras son contundentes. En 2009, las bodegas de la zona recibieron más de 120.000 visitantes, lo que representa un 14% más que en 2008. De los turistas que visitaron las bodegas el año pasado, el 54% correspondió al turismo nacional, el 28% al extranjero, y el restante 17% fue salteño. Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, así como las provincias del Norte y el Litoral, se destacan entre los turistas nacionales, en tanto los extranjeros que visitaron las bodegas provinieron de España, Canadá, Francia, Estados Unidos, Italia, Inglaterra y Brasil, por ejemplo.
Para la mayoría, Cafayate es el punto de partida o el broche final hacia un imperdible viaje a los vinos de altura. Con un paisaje pleno de viñedos y bodegas rodeados de imponentes cerros, modernos centros de degustación y una relevante hotelería.
Por la Cuesta del Obispo, impresionante caracoleo por un camino consolidado de cornisa que ofrece maravillosas vistas hacia las cumbres; su altura máxima está a 3380 msnm. Desde allí se accede a la ruta que atraviesa la Recta de Tin Tin, para sumergirse luego en las amplios panoramas del Parque Nacional Los Cardones con miles de altivas cactáceas, estáticos vigilantes con brazos hacia el cielo.
Payogasta-Cachi
En el pintoresco pueblo vallisto que enfrenta las mejores vistas al imponente Nevado de Cachi y sobre la ruta 40 está la Sala de Payogasta, un complejo que tiene como eje principal el hotel boutique del mismo nombre, una puesta a punto de lo que fue parte de la centenaria residencia de adobe de la familia Ruiz de los Llanos. Hoy ofrece sus comodidades, con el agregado del spa de montaña. En el hotel y en una de las dos construcciones que enfrentan al mismo, se disfruta de una de las mejores cocinas de los valles, con especialidades en carnes de cabrito y cordero al horno de barro, chacinados, quesos de cabra y oveja, papines y vegetales producidos en la finca. Muchos de estos productos se ofrecen en el otro edificio, junto a exclusivas artesanías y los vinos de la bodega de la Sala.
Pequeños viñedos comienzan a tapizar el panorama, junto a otros importantes como El Arenal, del grupo Hess, que a 3015 msnm son los más altos del mundo y forman parte de los vinos que salen de la bodega Colomé. A pocos kilómetros hacia el valle aparece Cachi, la preciada joya del circuito, para sumergirse en los tiempos de la Colonia. Sitio ideal para instalarse allí y recorrer el pueblo al atardecer, donde reluce la plaza con su iglesia iluminada, y de paso probar la colección de vinos de aquí y del Nuevo Mundo que brinda Oliver, la mejor vinoteca del lugar.
Para internarse en un clima rural con bellos paisajes de cerros, a unos pocos kilómetros está Cachi Adentro. En la espectacular arquitectura de la Merced del Alto, hotel boutique de alta gama, se degusta una excelente cocina acompañada de una completísima selección de vinos que guarda la cava, donde se ofrecen catas guiadas. Una pasada por La Casa del Molino, el elegante hotel de los Durand con molino del siglo XVIII incluido en su interior, obliga a hacer una visita a la lindísima bodega aledaña para probar los vinos de producción limitada que allí elabora la familia.
Seclantás
Cuando se retoma la ruta 40, por un laborioso camino de 29 km que lentamente se interna en los paisajes de los valles bajo el omnipresente sol y el cielo azul intenso, aparece Seclantás, pintoresco pueblo de los tejedores de ponchos y mantas más afamados de Salta, donde se puede ver a la familia de Tero Guzmán tejiendo en los rústicos telares en la frescura del patio, y también los trabajos para vender tendidos sobre la ruta, como ropa secándose al sol.
El histórico pueblo, con la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, una de las más bellas de los valles, guarda en su memoria la reunión de patriotas que en 1814 auxiliaron a Manuel Belgrano en su retirada después de las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma.
Desde las alturas del cementerio con su sorprendente capilla, se obtiene la mejor vista del poblado con las casas de adobe, galerías y techos de caña, típica construcción vallista. La quietud del pueblo invita a recorrer las pequeñas bodegas familiares para probar buenos vinos pateros y la mistela, especie de ron dulce a base de alcohol, mosto de uva y especias, receta que nos dejaron los españoles en los tiempos de la conquista.
Molinos- Colomé-Tacuil
Otros 25 km y otros paisajes para llegar a Molinos, punto de partida de un circuito de enoturismo dentro del circuito. El pintoresco pueblito se instaló en 1659 alrededor del conjunto de la iglesia de San Pedro Nolasco y la casa-hacienda de los Isasmendi, convertida en un confortable hotel boutique que conserva el encanto original del siglo XVII.
Desde aquí el camino asciende y se interna en las profundidades de los valles para avistar a lo lejos, recostado sobre un descollante paisaje de imponentes cerros, la silueta de Colomé, importante complejo que el suizo Donald Hess imaginó y construyó en 2001. Los viñedos que pincelan de verde el paisaje dan la bienvenida al viajero antes de hacer una visita guiada a la bodega; el Centro de Visitantes con sala de proyección, y el recientemente inaugurado Museo de James Turrell, aclamado artista cuyas obras juegan con el espacio y la luz.
En una corta caminata se llega al exclusivo hotel boutique de sólo siete habitaciones, lugar ideal para unos días de descanso dentro de un espectacular panorama de cerros. De paso, se puede probar la conocida gastronomía del lugar imaginada por la reconocida chef Gloria Diez Peña.
Dentro del mismo circuito se llega a la bodega Finca Humanao para degustar sus vinos, salidos de viñedos que están a más de 2200 msnm.
En la zona está Tacuil, el centenario establecimiento de la familia Dávalos, que con el excepcional marco de la precordillera andina guarda antiguas leyendas alrededor de la inmensa meseta rosa que corona el paisaje, conocida como el Fuerte de Tacuil. La casa-hacienda es hoy parte del pequeño poblado con su capilla y la bodega que comanda Raúl Dávalos, productor pionero de la zona de renombrados vinos de altura.
Angastaco – San Carlos
La R40 sigue su curso durante 40 km hasta llegar a Angastaco, donde sorprende el contraste del verde intenso de los cultivos y el suelo arenoso de la zona. El pueblo, desde donde se hacen paseos por dos imperdibles circuitos cercanos de gran belleza, como Los Colorados y su anfiteatro natural y Las Flechas -un panorama lunar de agudas paredes-, ofrece sencillas y cómodas hosterías como Angastaco y Los Cardones, junto a la finca El Carmen, para disfrutar del clima pueblerino y recorrer las bodeguitas con vinos regionales y la de la familia Miralpeix, que elaboró vinos finos desde mediados del siglo XX.
Otra vez en el camino, que en este tramo acompaña al río Calchaquí, pasando por estrechos desfiladeros, se llega a San Carlos, pueblo de gran importancia histórica durante los siglos XVII y XVIII. La ruta los deposita en la plaza central con imponente iglesia, y en el entorno es posible descubrir edificios con recovas y hasta una casa con puerta esquinera, auténtica joya colonial. Cerca está Animaná, pueblo vallisto famoso por los excelentes vinos pateros de producción casera, limitada, que familias de tradición bodeguera del lugar producen desde hace años. Muy cerca se encuentra Santa Rosa, un encantador poblado a la vera del río Calchaquí, donde se visita la bodega José Ramón, pequeña productora de vinos finos de la región.
Casi tocando el límite con Catamarca, Tolombón aparece sobre la ruta donde se perfila la imponente silueta de Altalaluna, hotel boutique que aparece entre los viñedos de Orfila, broche final para brindar con una copa de alguno de los vinos de la bodega, que mira hacia un majestuoso paisaje de cerros.

DATOS UTILES
Cómo llegar
Vuelos a Salta diarios. Lan, Aerolíneas Argentinas y Andes. Las tarifas redondean los
$ 1600, aunque conviene consultar por promociones.
Alquiler de auto en Salta, desde $ 300 diarios.
Dónde dormir en Cafayate
En el centro. El Killa, con piscina. Desde $ 390 diarios. www.killacafayate.com.ar
Entre viñedos.
Patios de Cafayate , junto a la bodega El Esteco. Todos los servicios y spa. Desde US$ 270. www.patiosdecafayate.com
Altalaluna en Tolombón , a 15 km del pueblo, también con spa. Desde $ 470 diarios. www.altalaluna.com.ar
Cafayate Wine Resort . Confortable boutique, con importante cava y muy buena cocina. US$ 138 diarios. www.cafayatewineresort.com.ar
La Casa de la Bodega. Sobre la quebrada de las Conchas, combina confort con una excelente gastronomía y catas dirigidas de los vinos de la bodega. $ 400 por día. www.lacasadelabodega.com
Golf. Para los amantes de este deporte, no deje de visitar el espectacular emprendimiento La Estancia de Cafayate, que posee una cancha de 18 hoyos, diseñada por el renombrado Bob Cupp.
Dónde comer
El Terruño . Excelente gastronomía del chef Carlos Amante.
Amarantos . Rico tapeo ofrecido por el peruano Antonio Yupanqui.
Colorado . April y Charlie brindan una cocina con toques mexicanos.
Las Nubes . Sabrosa gastronomía de Mercedes Villegas en la bodega.
Más información
www.turismosalta.gov.ar
En Buenos Aires. Casa de Salta, 4326 2456. Av. R. Sáenz Peña 933
www.casadesalta.gov.ar
Premios y un museo
Osvaldo Domingo, actual presidente de la Cámara de Bodegueros de Salta, destaca con optimismo que en los últimos diez años se duplicó el número de bodegas en la región; hoy hay 28 establecimientos y 2500 hectáreas de viñedos plantados, a los que se sumarán 500 más dentro de dos años. Además, la inauguración del Museo de la Vid y el Vino está prevista para fines de este año. Este se integra al proyecto de la Ruta del Vino de Salta.
Con renombre internacional y numerosos premios, los vinos salteños recorren los principales mercados del mundo en los segmentos medio alto, premium y super premium. En la zona de los valles se cultivan diversas variedades, se destacan el Malbec y el Cabernet Sauvignon, aunque el Torrontés es desde siempre el cepaje blanco distintivo de los vinos de la región.

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