Samba pa ti

Cesar Vera Barros yHola amigos, lectores, gente linda en general y… periodistas deportivos canallescos, como va?

Acá todo bien, posteando de nuevo. Esta vez, con gratas sorpresas. 

Primero, la AAS (Asociación Argentina de Sommeliers – ex ARS, Asociación Ruandesa de Sommeliers) volvió a realizar las tradicionales catas que suelen contar con la presencia de destacados enólogos, dueños o productores (no necesariamente famosos) tras el impasse estival. Bravo por los colegas!

Segundo, se presentaron los vinos de Bodega Lamadrid. Lo que seria una simple presentación de otros 3 vinos made in Durigutti se convirtió en una charla humana, de una persona que no vino a decir “yo puse la tarasca” si no que contó y explico (con toda la dulzura que de la que puede hacer uso un caribeño) de dónde, porqué, cómo y hacia dónde van sus intenciones, que más tarde o temprano serán vinificadas.

Me all alone
Me open the rum
Is long the wait for the boat to come
American girl come back to me
Sail way across the sea
We dock in New York the buildings high
We find a home up in the sky

Havana Moon…
Havana Moon…

Me still alone me drinkin’ the rum
Begin to think that the boat no come
American girl she tell a lie
She say till then, but she mean goodbye

Havana Moon…
Havana Moon…

Guillermo García Lamadrid, boricua, vio y vivió como su padre fue despojado de su frigorífico en el marco de la revolución cubana, algo evidentemente traumático para cualquier chico de 11 años.

Su madre (a quien reconoce utilizando su apellido en este emprendimiento) lo subió a un avión y lo mando solo a Estados Unidos y el, según nos cuenta emocionado, se pregunt´´o si alguna vez la volvería a ver, si le pasaría algo a ella, y que tipo de futuro le esperaría en esa tierra extraña a un simple chico de campo.

“Simplemente les quiero contar qué fue lo que me motivo en mi vida a hacer lo que hice y lo que hago. No vine a hablar de política”. “Lo que mi madre hizo me enfrento a un mundo despiadado y fantástico a la vez”.

Bueno, si a cualquiera lo pone nervioso su primer viaje lejos del pago, siendo mayor y habiendo esperado muchos años para concretarlo, imagínense un chico de 11 años a quien, de un día al otro, su madre lo pone en un avión y lo manda más solo que kung fu a un país extraño.

“Bien, cuando me recibí en la universidad empecé a trabajar con mi padre. Era el año 73 y su empresa de alimentos seguía importando carne a Puerto Rico y de ahí a Estados Unidos. A mi me dejó las tareas secundarias, como pescados, y fue así como viajando en busca de proveedores, conocí la Argentina”

Siempre estuvo ligado a la gastronomía y siempre le gusto el vino, el día que se cansó de atender el 7×24 (un 7×24 que llego a facturar US$150M ) decidió pisarla en mitad de cancha y, sin amagues, cambiarla de frente.

“Tengo un restaurant argentino en Puerto Rico, o sea, una parrilla. Cierta vez vino el Sr. Arizu y su mujer, pidieron Luigi Bosca. Nosotros lo tenemos en carta, nos quedamos charlando, él me invitó a Mendoza. Yo caí a la semana siguiente (sic), él me mostró sus viñedos, la bodega, me contacto con gente joven, profesional y emprendedora y aquí estamos”

Aprender a lidiar con un mundo despiadado y fantástico desde hace mucho es un buen motivo para entender de dónde viene tanta decisión y coraje.

“Podría haber comprado viñedos en España, Francia, Sudáfrica, Chile, pero no, a mi me gusta acá, la Argentina. Vivo muy a gusto aquí, no se ustedes, pero para mi es un gran país”

Es ahí cuando las antenitas de vinil comienzan a detectar la presencia de un tribunero (amamos tocar en… ¿¡dónde estamos!?.. ahh, Springfield!!!) pero no, el tipo parece sincero. Y ¿por qué no habría de serlo? Le va bien, hace buenos vinos y Agrelo no es nada despreciable para vivir, sobre todo siendo guajiro de corazón.

Que lo que quiere guajira

Si tú quieres bailar.
Yo te a garro la mano
Y vamos a bailar.

Vamonos guajira
Vamos a bailar

“Compramos 3 fincas, Matilde, Lamadrid y La Suiza; Matilde, el nombre de mi madre, esta plantada en el año 29. Eso nos ayuda a producir buenos vinos, eso y la gente que me rodea. La gente que trabaja con uno es lo primordial, tan importante como la viña, a ambas hay que tratarlas bien para que uno este contento con los resultados de lo que hace”

Tell her you love her each and
every night
You will discover she will treat
you right
If you believe, I know you will find
There ain`t nothin like the
sensitive kind

César Vera Barros (sommelier y distribuidor de Lamadrid, www.montanaconsultores.com.ar ) sirvió el primero de los vinos:

Lamadrid Malbec Reserva 2006, 14.5 %, 12 meses barrica francesa de 1er uso, $47

Fruta roja, cereza (el hilo conductor de los 3 Malbecs), almendras. Agradable.

En boca tienen un buen ataque, seco, el paladar medio es astringente, con taninos ásperos pero integrados, chocolatoso y de largo medio.

Más para comer que para beber, acá hay que destacar la acidez, no solo por ser algo difícil de lograr en los vinos argentinos (sobre todo en Agrelo), si no porque va encontrando su personalidad.

O sea, en un vino europeo se siente la acidez como un valor propio, a veces excesivo. Estos vinos argentinos, concentrados, pero de viñedos antiguos (80 años en este caso) tienen una acidez que se deduce más que se encuentra, generando vinos equilibrados.

El segundo, Lamadrid Malbec Gran Reserva 2005, $79, mismo alcohol, mismo viñedo, menor rendimiento (6000 contra 7000 kg/ha), 16 meses de roble francés de 1er uso, es decididamente una de esas maderas ásperas que tan bien nos vienen para rascarnos la espalda.

El roble arrebata la nariz y deja poco espacio para el licor de cereza y  las almendras. Más adelante aparecen el chocolate y el tabaco.

En boca el ataque es masivo, en el medio es goloso y astringente, agradablemente tónico y de buen largo. Sabe fresco, como a bosque. Nuevamente la acidez es remarcable, sobre todo teniendo en cuenta que fue cosechado el 15 de abril.

Pero en este caso, el vino cansa el paladar, más por la estadía en oakland que por la concentración del vino.

From nowhere
Through a caravan
Around the campfire light
A lovely woman in motion
With hair as dark as night
Her eyes were like that
Of a cat in the dark
They hypnotize me with love

Lamadrid Malbec Matilde 2005, 24 meses en roble francés 1º uso, 14.5%.

La nariz es un embrujo.

Es amplia, sedosa, ligera. Imagínense a la rubia de american beauty cayendo en el baño de rosas, pero cámbienlas por cerezas!!!

No me pareció ni compleja ni profunda, pero si de esas que te hacen susurrar aaaaahhhhhhhh……

El ataque es pura generosidad, no puedo evitar hablar de las cerezas, quizás sea una limitación mía, pero era impresionante la claridad y expresividad de éstas.

Otra que las brujas de Eastwick!

Ahora, bien, en el medio el vino es inusitadamente astringente, no por los taninos de las uvas, mansos y a tono con la nariz y el ataque, si no por la astringencia, creo, de la madera, que genera algo así como una piedra pómez flotando sobre perfume.

Me resulto contradictorio, pero quien no lo es…

Es evidentemente un gran vino, que posiblemente devenga en lo que la parte organoléptica deja ver, una vez que lo que perturba lo táctil haya hecho su trabajo.

Cuando salga al mercado sabremos el precio, pero imaginen que esta elaborado con un rinde muy bajo (3000 kg/ha, la mitad del Gran Reserva, que cuesta $79).

Esta bodega tiene otras novedades a conocer próximamente. Ya nos avisaran.

Como siempre, los vinos y sus descripciones son discutibles, pero saber que atrás de este emprendimiento hay un tipo capaz y sensible. Un extranjero que decidió invertir a largo plazo en la Argentina, es para valorar. Sobre todo en tiempos de intolerancia, en los que políticos adelantan elecciones, donde Berlusconi adelanta vacaciones de miles de italianos y donde las bodegas sacan al mercado tintos 2008 con 18 meses en barrica, este tipo se toma el tiempo para contarnos quien es, de donde viene, a donde va y que hace.

A Mostaza también lo corrió la intolerancia.

Let the children have their way
Let the children play
Let the children play

Yo le digo caballero
Que los niños le quieren jugar
Ellos tienen que jugar
Ellos tienen que jugar


Hasta la próxima, abrazo de vendimia!

 

COMMENTS (1)

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    Un poeta… el chapulìn colorado de la pluma vitivinícola!!!!
    Coincido en la apreciación de los vinos.
    Yo agregaría que los 2 primeros son vinos para beber acompañados de Paciencia… Ella permite apreciar mejor la evolución de estos vinos en la copa, y si lo permitimos, nos sorprenden muy gratamente. Esta señora chaperona nos ayuda a entender que todos los vinos expresan todos su aromas extrovertidamente, sino que muchos son de perfil bajo y es necesario demostrarles que nos interesa conocerlos y disfrutarlos para que nos revelen sus dones en su totalidad. Las comparaciones y metáforas las dejo a Leo, quien ha demostrado manejarlas con total gracia.
    Besos, Leo!