San Juan ya produce vinos de alta calidad forzando la planta

21/06/14
Fuente: Hugo Carmona Torres | Suplemento Verde Diario de Cuyo.

Bodega Finca del Enlace de 25 de Mayo produce vinos de alta gama con características similares a los de zonas frías podando los brotes verdes en diciembre y obligando a la planta a rebrotar y dar nuevos racimos que maduran a fines de abril y mayo.

Algunos sostienen que es algo no natural pero lo cierto que la técnica desarrollada a nivel mundial como ‘Crop Forcing’ o «poda forzada» es una variante que el hombre logra aplicando su ingenio para hacer lo que el microclima de una región muchas veces no da a una fruta.

Se sabe que es más probable lograr vinos de alta calidad enológica en las regiones frías que en las cálidas debido a una maduración más lenta y gradual de la uva. Las altas temperaturas de verano juegan en contra muchas veces y los esfuerzos para lograr calidad son mayores por parte de los hombres en el viñedo y en la bodega.

San Juan

«Los brotes primarios son podados a fines de diciembre en forma mecánica dejando sin hojas y con algunas yemas. Los brotes producen entonces un nuevo crecimiento. Los rindes se ven resentidos porque la planta debe hacer un nuevo desgaste de reservas. Los especialistas aseguran que la planta no se ve resentida para años próximos aunque es preferible rotar los lotes con estos tratamientos.»

A modo de aclarar vale este ejemplo. El valle de Pedernal, ubicado al sur de nuestra provincia y a más de 1.400 metros sobre el nivel del mar, ha venido entregando uvas que han dado vinos estupendos y premiados sin discusión en la última década. En este lugar en verano, la diferencia de temperatura entre el día y la noche es muy amplia. Esa amplitud térmica de 20 grados promedio puede garantizar una lenta maduración de la uva y una cosecha más tardía que en otras zonas. Esto da la posibilidad de tener una uva con cualidades que permiten aplicar mejor las técnicas moderas en bodega logrando así vinos interesantes.

En el valle de Tulum la cosa cambia y mucho. El principal y más cultivado valle de San Juan ya está ubicado a 600 metros sobre el nivel del mar y las amplitudes térmicas entre día y noche en verano son más cortas con altos valores de temperaturas máximas y altas temperaturas mínimas (en diciembre y enero máximas superiores a los 40 grados y mínimas mayores a 25 grados centígrados). Esto hace la que uva madure rápidamente y en muchos casos la formación de aromas, acidez y colores en los vinos sean menos intensos, debiendo hacer el hombre más esfuerzos técnicos y económicos para lograr vinos de alta calidad.

En Pedernal un vino de Cabernet Sauvignon tiene como mínimo 1.500 unidades de color. La misma variedad en 25 de Mayo apenas llega a las 600 unidades, es decir poco intenso.

Sabemos que el clima no podemos cambiarlo, pero si podemos aplicar técnicas que hagan que la uva madure en un tiempo más templado.

Esto es lo que busca la técnica de forzadura cuyo objetivo es, como lo indica su nombre, forzar el rebrote de la vid para lograr cambios en la madurez del fruto en regiones cálidas para mejorar la calidad de la fruta en la producción de vinos.

El caso de finca JJ

La finca JJ ubicada en la colonia Aybili, 25 de Mayo, pertenece al Grupo Phronesis que en el área agrícola su actividad es vitivinícola y olivícola, contando a nivel industrial con la bodega Finca Del Enlace y la fábrica de aceite SolFrut. Tiene 308 hectáreas de vides con sistemas de conducción modernos que permiten la alta mecanización de la poda y la cosecha. Cerca de 100 hectáreas son de Cabernet Sauvignon. Buscando lograr un vino de alta gama, se decidió aplicar «Crop Forcing», una técnica que se está ensayando en muchas partes del mundo y que el INTA San Juan lleva investigando desde hace un par de años teniendo presente la experiencia llevada a cobo por la Universidad de Fresno, California, a través del doctor Sanliang Gu, profesor asociado e investigador que trabajó con ensayos iniciados en 2009 en viñedos comerciales con los cepajes Cabernet Sauvignon, Zinfandel, Chardonnay y Sauvignon Blanc. El doctor Gu estuvo hace 15 días en San Juan en un simposio internacional y explicó en detalle el método.

Esta técnica ya se ha intentado en otras partes del mundo, incluyendo a China y los países asiáticos. En algunos lugares, la intención es la de retrasar la maduración y la cosecha hasta después del final de la estación lluviosa.

Básicamente consiste en deshojar mediante una poda drástica las cepas, dejando los brotes con algunas yemas. Esto se hace a fines de diciembre, época en que las nuevas yemas ya tienen formados primordios de racimos. La planta desvastada rápidamente vuelve a rebrotar y dará nuevas flores y nuevos racimos que crecerán en una época donde las temperaturas son más benévolas (semejante a lo que ocurre en una zona fría). La cosecha se hace a fines de abril y mayo, logrando uvas con muy buenos aromas acidez y color.

Alberto Aguilera y Javier Sepúlveda, agrónomo y enólogo de la empresa explicaron que la experiencia la realizaron en 7 hectáreas con las variedades Cabernet Sauvignon, Malbec y Tempranillo con resultados notables a tal punto que el vino marca Tracia logró Medalla de Oro en el concurso internacional Vinandino 2013. Con este sistema la cosecha cae cuatro veces y más ya que se obtienen entre 3 a 4 mil kilos por hectárea, pero lo que se logra es un vino de alta gama que ronda aproximadamente los 20 dólares la botella.

Ésta es una técnica no sólo para mejorar la calidad de la fruta en las regiones de clima cálido sino también podría ser en un futuro herramienta para abordar el cambio climático global.

Sin duda lo que se pone hoy en consideración es la importancia o no que tiene el microclima de un lugar si con estas técnicas ya se produce uvas en zonas impensadas y de bajo valor con igual resultado en vinos que las zonas top o más caras del planeta. El debate está abierto.

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