Solo, a veces

21/09/11
Fuente: Rumbovino Blog.

ilustracion+solo+a+veces[1]Hace algún tiempo leí una editorial de Giorgio Benedetti en “El Conocedor” titulada “El vino no es arte” que me hizo sonreír y me impulsó a escribir algo que se me había pasado tantas veces por la cabeza.

No pretendo discrepar con la nota, que por cierto, como todo lo que escribe Giorgio me pareció fantástica; pero sí me gustaría poner unas letras desde mi punto de vista, ya que creo que a veces, como ocurre con otras cosas, el vino definitivamente es ARTE.

Miedo me dan quienes se hacen llamar artistas. Se los digo yo, que debido a mi profesión y debido al lugar en dónde me formé, he tenido que escuchar tantas veces eso de “soy artista”.

Para mí, el arte es algo que conmueve, que te emociona, que provoca que nuestro imaginario se active y nos lleve a sentir cosas hermosas o especiales. Cosas, que además perduren en la memoria… Y es por eso que creo que quién debe considerar que algo es una obra de arte, definitivamente es el receptor de ese mensaje.

Uno, hace lo que puede, como es mi caso con la ilustración, por transmitir una historia, emociones, sensaciones, pero no siempre lo consigue.

Y si lo consigue, si logra transmitir eso que busca, para algunos será un artista. Para quienes así lo consideren, y para quienes no hayan sido estimulados, pues lógicamente no lo será, y no pasa nada.

Es indiscutible que para transmitir eso, con lo que sea, hace falta una base de pasión, de imaginación, de honestidad y de mucho, mucho trabajo. Sin esta fórmula no hay nada.

Pensemos que en todas las denominadas disciplinas artísticas, hay mucho de “postureo”, mucho de hipocresía. Hay en esto muchos niveles ¿verdad? Está el aficionado, el aficionado que se cree artista, el artesano, el artesano que no se sabe artista, el que tiene formación y tiene más de pose artística que otra cosa…, y entre tanto lío, y entre modas y críticos…, los verdaderos artistas, que lo son porque han llegado al corazón, con más o menos esfuerzo o con más o menos suerte (que siempre viene bien).

Con los vinos me pasa, como con otras cosas de la vida, que a veces me conmueven y me emocionan, y cuando esto me pasa, ahí veo el ARTE.

Por eso pienso que el vino, a veces, es arte. Pero eso de decir que algo es una obra de arte, o que el creador es un artista, tiene que decirlo el receptor!

Que un bodeguero o un enólogo, como cualquier otro creador, tenga la intención de hacer una obra de arte es magnífico ya que como mínimo, con esta intención y con esta pasión (y sin que aquí le pierda a uno la vanidad) salga o no una obra de arte, lo que es seguro es que hará algo bueno.

Decir que el vino es arte, en general, como en todo lo demás, es generalizar, y esto, en general nunca es bueno.

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