Tres actrices, una reina y los caramelos Richelieu

22/07/10
Fuente: ArgentineWines.Com | José Bahamonde.

Uy, suena el teléfono, lo miro de costado, es Julio (Chretien), tengo las manos con acrílico, estoy pintando algo que suena a cuadro, ponele. Un llamado de Julio siempre despierta cosas interesante, a él no le importa mucho lo que los refutadores de leyendas opinen (diría el Ángel gris), esa tribu tan destructora que todo lo racionaliza y se especializa en desestimar los modelos que no les cuadran. Y si, Julio no cuadra para ellos, y yo, obvio, muchísimo menos (un honor). Marco su teléfono y me grita “Pinot, vamos a probar Pinot 5 estrellas en un 5 estrellas, venite el viernes a las 9 y cuarto, acompañado y la pasamos bien”, sonrío en silencio y pregunto si va mi adorada Pamela, y la alegría, sí, va.

Desencuentros con mis compañeras del vino, una en la nieve, otra más allá y le llamo a Solcito, una diseñadora que promete darle muchísimas alegrías a las bodegas que necesitan mobiliario. Son las 20:45 tengo poco tiempo, me voy irresponsablemente a darle un abrazo al gran Pascual Marquet que inaugura su muestra en la sala Libertad de Guaymallén (en Mendoza existe un municipio que se llama igual que los alfajores!!). Llego a las 20:55 lo abrazo a mi profe, un grande, un punk, una mirada irreverente en el cuerpo de un tipo estándar. La muestra es tremenda, no le importa la belleza, te sacude con una tormenta la expresión (gracias Bambi por el juego). Cuerpos pintados en cartón. Me dispara al oído una de sus penetrantes balas dichas con la suavidad de una seda “hijo, mientras más barato es el material, más libertad tiene el artista”. Miro al cielo, agradezco los Pascuales que tengo en mi vida, que me despiertan, me llevan de la mano a ver las cosas que se ocultan, y digo una vez más “la puta que vale la pena estar vivo” (Alterio lo dijo todo junto). Salgo a buscar a Solcito, gruñe un poco por los 15 de demora, 21:25 nos ponemos al día en 4 cuadras, llegamos al hotel. El lugar impresionante, una vista opulenta y sin filtros de la montaña con la ciudad humillada bajo sus pies. Pame está hermosa, Julio vestido de sonrisas, y un pibe increíble, Juan Pablo Michelini con su mujer. No lo conocía, es un enólogo con corazón de Mascherano y mirada de niño apasionado, simple, directo. Hablo con el un rato y me doy cuenta de que su cara es el reflejo (mi abuela dixit) perfecto del alma. ZorzalLlegan los primeros platos, bien. Y empezamos con los Pinot. Abre la carrera un Latitud 33 rosado. Me sorprendió, sin pudores lo digo estaba muy bien, fresco, bien Pinot, puerta de entrada super digna. Minutos después, un Catalpa de Atamisque, elegante, tan Pinot como el que más, me acordé de Juliette Binoche (que linda es por dios) y casi sin tiempo y con ánimo de comparar llegó el vino de Juan Pablo, digo de él porque quien hace las cosas con amor es en parte su padre, su madre y su padrino… El Zorzal, lo muevo, lo acerco a la nariz y me da un beso el mejor Carménère chileno, perdón, abro los ojos y se repite. Se lo digo a JP, se ríe y me dice: yo dije exactamente lo mismo. Es tan salvaje que se parece a un gran Carménère. Pimienta negra, algún ahumado, un toque de eucaliptus y una explosión en la boca. A mi modo de ver divino Pinot (no quiero pensar lo que maldeciría Napoleón si probase este gran Pinot tan lejos de su arrogante Francia). Y las comparaciones surgen en mi cabeza. Juliette Binoche vs. Uma Thurman, y la respuesta lógica, sí, paso una noche con cada una (no soy de mentir cuando tomo vino), y me pregunto: ¿por qué esa obsesión humana de elegir a uno sobre otro, de establecer rankings, de ponerle fríos puntos a las sensaciones? uf, me sale el anarquista que llevo dentro y no se si está bien en esta noche. Vuelvo a la realidad, la comida sigue bien, eso si, volví a reforzar que el ajo se agarra a trompadas con el vino y que la salsa de tomate con alcaparras no entra a una iglesia del brazo de un buen tinto. No sonaron trompetas y ni hubo Máximas ni Sofías pero llegó una reina, Maryflor. Soy capaz de besar a un sapo por conocer sus labios. Casi grito de emoción pero eso no es una actitud muy five stars. Callado, Julio llenó su cara con su copa, Pame iluminó aún más sus ojos, yo le mandaba un msn mental a Pelleriti comparándolo con Maradona y de pronto JP dice, “por dios que vino”, y si, yo también lo digo: “por dios que vinooooooo”. Realeza sin ostentaciones, profundo y complejo y punto, nada más. Juan Pablo nos cuenta que toca la guitarra y que una noche del otoño de Burdeos terminando una jornada agotadora de trabajo, tocaron a dúo con Marcelo Pelleriti, él lo recuerda como quien puede unir todos sus amores en un solo momento. Julio cuenta su historia en las vendimias, le da la razón a Pame (no es muy frecuente), yo brindo por eso, los chicos cuentan que sólo estuvieron 4 meses de novios, y que se mueren de amor y que ya tienen un futuro enólogo durmiendo en casa, suma y sigue. No había orquesta ni presentador con moño, sólo un saxo sutil y memorioso para recibir a Chacra 55. Volvemos a la Francia de la Binoche aunque pienso más en Anne Brochet y sus perfectos ojos tan elegantes como impredecibles. Me aparece el recuerdo de “todas las mañanas de mundo” con Guillaume Depardieu y la mencionada metáfora de Chacra, gran film, poesía pura. A esta altura la noche es memorable y ya cumplió su cometido. Todo indica que debemos irnos con un beso en la frente. Pero se llenan las copas y se llena la vida con un Cuvee 100% Pinot de Chandon, estaba muy pero muy bien (otra sorpresa). Nos abrazamos, nos prometemos futuros capítulos e historias, manejo hasta un bar donde las amigas esperan a Solcito, sigo, intento cortar con la noche y sus vinos pero no puedo. 30 polaroid me matan: la franqueza en las manos de JP, los ojos de amor de su mujer, el apoyo de Pame a Julio, el optimismo de Solcito, Julio y su curiosidad constante, mis enormes ganas de vivir, la pimienta negra del espectacular Zorzal y la perfección del Maryflor. Todo está en mi mente como las “pastilles Richelieu” en el cuerpo de los franceses del siglo XVIII (buscalas en Internet), lujuria plena, seducción y peligro con un final más inocente. Llego a casa, leo 50 líneas de crónica del pájaro que le da cuerda al mundo, 50 líneas tan visuales que soñaré haber pasado por Tupungato, Burdeos, Casablanca, París, Tokio y Chacras de Coria, entonces si, vaso de agua fría, pis y a la cama…

Artículos relacionados

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

MAPA

Contacto

ArgentineWines.Com
Concurso VinoSub30
VinoSub30 Hackaton
Acha Club
daniel@argentinewines.com
tel. 011.4574.3292
cel. 011.5460.2722
Hangouts daniellopezroca@gmail.com

Concurso

Concurso VinoSub30

Enjoy Malbec

enjoymalbec

Wine Hackaton

VinoSub30 Hackaton