Tyler Colman: el hombre que enfrentó al gurú del vino

31/05/09
Fuente: Wíken El Mercurio | Patricio Tapia.

0529W01501_3[1]El bloguero norteamericano Tyler Colman, alias Dr. Vino, ha puesto en duda la coherencia ética del crítico más influyente del mundo: Robert Parker, un sabroso episodio en el mundillo vitícola.

Hasta mediados de abril de este año, el blog www.drvino.com de Tyler Colman era un sitio bastante leído en la internet, una referencia que cada vez iba ganando más adeptos entre los amantes del vino en Estados Unidos, todo gracias a que Colman mostraba su visión del mundo enológico con una buena cuota de ironía, sin tomarse el asunto demasiado en serio. Un bloguero en ascenso.

Sin embargo, el 15 de abril todo cambió. Ese día, Colman publicó un post en donde ponía en duda la consecuencia de algunos de los colaboradores de Robert Parker, el más influyente de los críticos en el mundo. Para resumirlo, Mark Squires y Jay Miller, este último encargado de otorgar puntajes a los vinos de Argentina y Chile, habrían aceptado viajes pagados a las regiones que cubren, además de comidas y alojamientos, algo que para los estándares de Parker y su publicación, The Wine Avocate, es algo completamente prohibido en pro de la independencia de sus comentarios. Las visitas se triplicaron.

Vale la pena aclarar, antes de seguir, que un buen puntaje de Parker y de sus colaboradores para The Wine Advocate, puede provocar un alza significativa en las ventas del vino en cuestión. Muchas veces, incluso, puede hasta convertir a esa botella en un bien de lujo.

«Tengo mucho respeto por Parker, sobre todo porque ha logrado que consumidores alrededor del mundo se entusiasmen con el vino. Sin embargo, los estándares de periodismo que él ha impuesto a su publicación parecen ser incongruentes con los que hoy tienen sus colaboradores», dice Colman, al teléfono desde Nueva York, ciudad en donde actualmente reside este doctor en Ciencias Políticas que, justamente, obtuvo su doctorado con un paper sobre las políticas económicas que rigen al vino.

La discusión en el blog continuó con otros post en donde Tyler preguntaba directamente a los afectados sobre el asunto. Las respuestas dejaron mucho que desear. Hasta el mismo Robert Parker tuvo que responder que él no podía saber todo lo que hacían sus colaboradores y que controlar si pagan o no sus viajes y comidas le parecía algo «fascista». Luego escribiría en su foro que le había pedido expresamente a Jay Miller que no aceptara más viajes pagados. Cabe señalar que uno de esos viajes fue a Chile, pagado por Wines of Chile, la oficina de promoción de nuestros vinos en el exterior, una práctica que por lo demás es habitual (en Chile y en otras partes) y que persigue que los periodistas o sommeliers conozcan más de cerca la realidad vitícola del país.

Desde que Parker comenzó a escribir sobre vinos a comienzos de los 80, él mismo se impuso un severo código ético. «Sin embargo», dice Colman, «el mundo del vino se ha expandido mucho desde entonces. Hoy parece que los costos de cubrir todo eso han subido hasta tal punto que sus propios colaboradores no pueden afrontarlos».

Los coletazos del affaire Parker–Colman cruzaron las fronteras norteamericanas y llegaron a Inglaterra, donde la otra gran crítica de vinos en el mundo, Jancis Robinson, también dejó en claro sus preceptos éticos. Con respecto al tema de los viajes, ella sí los acepta, pero sólo de instituciones o grupos de bodegas, no de viñas en particular. «La pregunta de cómo financiar un periodismo serio e independiente de vinos aún parece no tener respuesta. ¿Por medio de publicidad, de subscripciones, de donaciones? Es un tema que hoy en el mundo del vino tiene gran relevancia», dice Colman.

Pero este bloguero no siente que haya atacado a Parker o que se trate de una batalla, sino que simplemente hizo preguntas que no se respondieron con claridad. «La fuerza de Parker se ha cimentado en su estricto código de conducta que hoy es la medida con la que otros periodistas de vinos son juzgados. Me pareció justo que sus lectores supieran que existen divergencias entre lo que se dice y lo que sus colaboradores efectivamente hacen».

Esta no es, claro, la primera vez que el código ético de Parker es puesto en tela de juicio De hecho, se han escrito hasta libros al respecto. Sin embargo, esta es la primera vez que un blog lo hace y tiene tanta repercusión. «Los blogs de vinos están despegando. Antes, la forma en la que se hablaba de vinos en Estados Unidos era la de un experto hablando a una audiencia. A medida que los consumidores han ganado más confianza, la conversación se ha vuelto más horizontal, como en los blogs. Puede ser un poco caótica con tantas voces, pero es más entretenida», concluye Colman.

http://diario.elmercurio.cl/2009/05/29/wiken/vinos/noticias/dbaf8578-d59e-4a7d-9c94-2e28414b71bc.htm

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