Un poco de amor francés

28/12/11
Fuente: ABC del vino Blog | Daniel Rosa.

Chateau MontvielDías atrás en Puerto Madero se organizó la mini Expo de vinos de la bodega Clos de los Siete. Arranquemos contando que Clos de los Siete nació con el descubrimiento de Michel Rolland, el célebre enólogo francés, quien al término de la década de los ‘90 vio su lugar soñado en el Valle de Uco, Mendoza, donde hacer el mejor Malbec.

Pero parece que el lugar le quedaba grande para llevar adelante la tarea solo, por lo que levantó el teléfono para convencer a sus secuaces de que lo acompañaran en esta aventura.

Con el funyi de Indiana Jones puesto, se trajo a Catherine Péré-Vergé, con la bodega Monteviejo, quien en esta mini Expo dio a probar vinos argentinos y franceses; los primeros fueron: Petite Fleur 2009, Calypso 2009, Monteviejo 2006, Lindaflor Chardonnay 2010 y Lindaflor Malbec 2007; los de Pomerol (Francia) eran Château Le Gay, Château Montviel, Château La Gravière y Château Moulin La Gravière.

Rolland también trajo a la familia Cuvelier con la bodega Cuvelier los Andes, quienes nos dieron a probar un vino francés, el Leoville Poyferre y 6 nuestros: Cuvelier los Andes Malbec 2009, Cuvelier los Andes Merlot 2010, Cuvelier los Andes Cabernet Sauvignon 2010, Cuvelier los Andes Colección 2008, Cuvelier los Andes Grand Vin 2007 y Cuvelier los Andes Grand Malbec 2008.

La familia Bonnie está a cargo de Diamantes y se vino con 2 franceses: el Château Malartic-Lagravière Red y White 2008 más los nacionales: L’Argentin de Malartic Rosé 2011, Diamandes de Uco Gran Reserva 2008, Diamandes de Uco Chardonnay 2011, Diamandes de Uco Viognier 2011 y Diamandes de Uco Malbec 2010.

Y por último, The Rolland Collection, que es el proyecto de Dany y Michel Rolland. Quienes nos convidaron, para disfrutar de Argentina, los Yacocuya, Mariflor Malbec 2010, Mariflor Sauvignon Blanc 2011, Mariflor Pinot Noir 2010, Val De Flores 2006 Fontenil y de Francia, La Grande Clotte, Le bon Pasteur, Bertineau Saint-Vincent y Rolland-Maillet.

La degustación se dio por etapas, primero los nacionales para después pasar a los franceses sin escatimar en ninguno de los casos.

Un dato, la conciencia del cuidado de la naturaleza de este grupo es para destacar, no sólo se preocupan por el cuidado del medio ambiente preservando el agua, sino que me llamó la atención el cuidado de lo visual, respetando la arquitectura local; por ejemplo pasando el cableado eléctrico bajo tierra y no aéreo, porque no sólo no contamina visualmente, sino que también evitaría que algún turista porteño dejara al pueblo sin luz por jugar al gaucho revoleando unas boleadoras en los cables (no tiene mucho que ver pero es real: un pariente mío muy cercano se lo mandó y los trabajadores de la empresa de luz todavía nos están cargando por haber “boleado” el cableado eléctrico del pueblo…).

Al momento de la foto los responsables posaron como el seleccionado de fútbol, sólo les faltaba poner una botella simulando la pelota. Y al término de la Expo me encontraba charlando cuando de fondo escuché una zamba archiconocida, pero lo que más conocido me pareció fue la voz de quien la cantaba: se trataba del ex Chalchalero Pancho Figueroa, voz inconfundible del cancionero argentino, lo que resultó un maridaje impecable con el Yacochuya salteño.

Y ustedes, ¿qué vino de Clos de los Siete probaron y les gustó?

COMMENTS