Un sommelier argentino en Wine Future

03/02/10
Fuente: ArgentineWines.Com | Horacio Bustos, Sommelier.

HB3La experiencia de la que fui parte en noviembre pasado, me trajo muchos recuerdos, y enseñanzas. Debo reconocer que la posibilidad que me dio Diario del Vino de viajar a Logroño, España para asistir a Wine Future, era para mí una situación inimaginable. Estuve entre los 20 sommeliers a cargo del servicio, a las órdenes de Bruno Murciano, y tuve la oportunidad de catar vinos que Robert Parker había designado para dicho evento. Estas vivencias formarán parte importante de mi experiencia en el ejercicio profesional.

El escenario ya estaba montado, los 20 vinos que Robert Parker había elegido para catar estaban sobre las redondas mesas en el segundo subsuelo del Rioja Forum, donde en horas, se iban a catar 600 botellas de esos 20 elegidos.

HB1Al llegar, tuve la gran oportunidad de conocer a Bruno Murciano, mejor sumiller de España, y a su amigo Ramón. Minutos más tarde, luego de las formales presentaciones, ya estábamos colaborando con la organización del evento. Empezamos la función con el descorche de los vinos, que previamente se habían desencapsulado. Con David y Wendy, (reconocidos sommeliers de EEUU), nos pusimos, pacientemente, a descorchar cada uno de los 600 vinos. Al momento, se empezaron a percibir los primeros aromas, por supuesto que al corcho se lo colocaba nuevamente para evitar una excesiva oxigenación.

Se rumoreaba que Robert Parker llegaría de un momento a otro a las instalaciones del Palacio del Congreso. A las 15 hs, tres horas antes de la cata magistral, Parker hizo su llegada a la sala de cata. Luego de una distendida reunión, junto a los principales organizadores del evento, se dispuso empezar a catar. En dicho momento nos abocamos junto a un pequeño grupo de sommeliers, a las órdenes de Bruno Murciano, a catar varios de los vinos elegidos por Parker para la presentación. Es necesario agregar que Bruno hacía simple, hasta lo más complejo, con eso demostraba cabalmente su experiencia.

Finalizada esta “ardua tarea”, y ya muy cercana la hora de la gran cata, las largas mesas con manteles blancos, ya estaban dispuestas. Con todas las copas colocadas en sus respectivos lugares, pudimos observar como llegaba la gente y comenzaban a ubicarse en sus lugares. Por nuestra parte, ya teníamos lugar y mesas asignados. A lo largo de todo el servicio, fui conociendo a excelentes profesionales como Dominique, el mejor sommelier de Francia, Alvaro, excelente profesional de la sommelierie de Logroño y tantos otros más. Junto a Bruno Murciano, todos demostraron su profesionalismo en un servicio de 600 vinos con más de 10.000 copas en uso.

Todo concluyó como se esperaba, las botellas alcanzaron para todos los asistentes, como se preveía. Al cierre del servicio de los 20 vinos, para las casi 600 personas, Robert Parker pidió un aplauso para los 21 sumilleres que habían recorrido las mesas en un esfuerzo denodado para que todos los asistentes pudieran realizar la cata, sin ningún tipo de inconvenientes.

El haber participado de esta gran experiencia, compartida con tantos profesionales, y en especial con Bruno Murciano, con su larga trayectoria profesional y su calidez como persona y compañerismo, reafirma todas las motivaciones que nos permiten seguir avanzando en el conocimiento de la cultura del vino. El vino, más que nunca, es uno de los grandes placeres de la vida. Bon Appetit.

COMMENTS