Chile: Viñas adelantaron producción de vino embotellado por pérdidas de inventarios

04/08/10
Fuente: El Mercurio | Fernando Vial R.

ChileEsto se sumó al reemplazo de stock por graneles efectuado por los productores locales para cumplir con sus compromisos en el exterior, en medio de una recuperación de la demanda internacional por vinos chilenos. Los 125 millones de litros de vino que escurrieron por las superficies de varias de las principales bodegas del país, desde las cubas que se volcaron con el sismo de febrero pasado, se transformaron en un desafío a la creatividad de los viñateros para reponer sus stocks y cumplir con sus compromisos en el exterior. Y sobre todo en un año en que la demanda externa por vinos nacionales se ha ido recuperando.
En medio de esta carrera por responder con los pedidos internacionales, varios operadores optaron por comprar graneles de mejor calidad para reemplazar sus inventarios dañados. Sin embargo, esta medida no fue suficiente para recuperar los «caldos» perdidos, y muchas viñas decidieron embotellar por adelantado varios meses de producción.
«Parte del embotellado 2009, que se iba a efectuar en octubre, se adelantó a julio, como una forma de reemplazar las pérdidas de volúmenes», señala el gerente general de Viña Lapostolle, Patricio Eguiguren.
En el caso de Viña Indómita, ligada al holding Bethia, un 20% del volumen que ha vendido durante este ejercicio proviene del inventario del segundo semestre, como también de 2011, afirma su gerente general, Wilfred Leigh. Agrega que de los cerca de 4 millones de litros que la firma embotellaría y vendería durante la segunda parte del año y principios del próximo, se adelantaron 720 mil litros.
A nivel de industria, en tanto, algunos operadores manifiestan que al menos hubo un anticipo de un mes de producción del segundo semestre para cubrir requerimientos productivos de la primera mitad del año.
Considerando que cada ejercicio la industria produce 600 millones de litros para embotellar, en virtud de esta medida se habría adelantado la producción de cerca de 50 millones de litros. El efecto de esta estrategia productiva sobre la calidad de parte de los vinos locales podría afectar algunas cepas tintas, como el Carménère, que se irían «más verdes» a la botella, indican en la industria, aunque precisan que los vinos blancos no debieran sufrir alteraciones.
Lo anterior -explica Eguiguren, de Lapostolle-, porque, «a diferencia del tinto, las cepas blancas, como el Sauvignon Blanc y el Chardonnay, deben ser embotelladas apenas el caldo se convierte en vino, pues la oxidación juega en contra de su calidad».
En otras viñas, como Errázuriz, si bien no anticiparon producción, se vieron muy «apretados» con sus stocks , en relación con sus compromisos. «Lo que hicimos fue comprar más uva y suspender envíos de granel fino a Holanda y Dinamarca. Esto, con el fin de embotellarlo en el primer semestre», cuenta Felipe de la Jara, gerente general de la firma de la familia Chadwick.
1.000 millones de litros de vino produce la industria local al año, de los cuales un 60% se destina directamente al embotellado.
Santa Rita ve trabas en canal especializado
En Santa Rita indican que el impacto del terremoto sobre la actividad de la empresa fue temporal y afectó el abastecimiento de los mercados. Agregan que la venta en el canal on trade (restaurantes) «será la más difícil de recuperar», por las sucesivas crisis económicas, que impactaron particularmente esta categoría. Es por eso, explican, que el crecimiento de la industria estará dado por otros mercados distintos del Viejo Continente, como Estados Unidos, Canadá, Brasil y Asia, principalmente.
Envíos habrían subido 8% en el primer semestre del año
La crisis, más que cerrar mercados a los productos locales, se ha transformado en un factor de lenta pero segura recuperación de la demanda por vinos chilenos. En la industria sacan cuentas positivas del primer semestre, pues estiman un crecimiento de 8% en envíos, respecto de igual período del año anterior, lo que equivale a un volumen cercano a los 21 millones de cajas, indica el presidente de Vinos de Chile, René Merino.
El representante gremial destaca que durante la crisis europea, los vinos nacionales han aumentado su oportunidad de comercialización al ser más baratos que otros -como es el caso de los californianos-, y de reconocida calidad.
En materia de precios, Merino adelanta que entre enero y junio, el valor promedio por caja de vino chileno embotellado subió 3%, a US$ 27, debido a una lenta recuperación del canal de ventas on-trade, esto es, restaurantes y tiendas especializadas, donde se ofrecen productos de mayor valor que en los supermercados. En la industria explican que si bien países como España, Italia y otros han reducido su consumo de vino de mayor valor (sobre los US$ 55 por caja) por la crisis, mercados relevantes para Chile, como el Reino Unido y Estados Unidos, han recuperado su actividad en este tipo de canales.
Si bien se ha mantenido, en general, la tendencia del año pasado hacia una mayor venta de vinos de menor valor -entre US$ 13 y US$ 30 por caja-, algunos países han ido repuntando lentamente el consumo de vinos un poco más caros. «Creemos que esto se irá recuperando durante el año, para acercarnos a un precio promedio cercano a los US$ 28 por caja hacia fin de 2010. Vale decir, un crecimiento en torno al 5% respecto del año anterior», señala Merino.
Sin embargo, en la industria indican que han sentido el impacto que ha provocado la volatilidad del tipo de cambio, tanto del euro como de la libra esterlina, por la crisis europea.
Errázuriz eleva exportaciones
Aunque perdieron cerca de 1,3 millones de litros de vino embotellado y otros dos millones de litros a granel, el gerente general de Viña Errázuriz, Felipe de la Jara, dice que el terremoto no los afectó demasiado, pues «teníamos bastante inventario en Panquehue, al norte de Santiago, y el terremoto pegó fuerte en el sur».
Los envíos del grupo Errázuriz (viñas Errázuriz, Seña, Arboleda, Caliterra y Viñedo Chadwick) crecieron 37% promedio entre enero y junio, con retornos por US$ 28 millones.
Indómita: industria local contaría con mayor volumen de graneles
Tras el terremoto, los principales mercados adelantaron órdenes de compra para asegurar abastecimiento, cuenta Wilfred Leigh, gerente general de Viña Indómita, lo que estrechó los inventarios locales. Dice que la escasez persiste y se ha traducido en un alza de precios del granel (la arroba de 40 litros pasó de $12 mil a cerca de $18 mil). Esto, agrega, podría restar atractivo al commodity nacional a nivel internacional, lo que ayudaría a suplir la carencia local para vino envasado.
Sutil: buena opción para vinos chilenos
«Creo que será un año difícil, con costos altos, y precios que no subirán mucho, porque todavía la crisis está presente», dice Juan Pablo Casas, gerente general de Viña Sutil. Comenta que los consumidores de restaurantes se han ido a los supermercados, lo que podría ser una oportunidad para la industria local. «El vino chileno ha reemplazado a vinos franceses y de otras naciones, por su buena calidad y precio».
Lapostolle aumentó embarques a EE.UU. con vinos más baratos
Patricio Eguiguren, de Viña Lapostolle, dice que los efectos de la crisis económica siguen y que durante la primera mitad de 2010 debieron reemplazar vinos de alto valor por otros más baratos, para adecuarse a la demanda. Cuenta que parte de los vinos de US$ 25 por botella enviados a EE.UU. y Europa se reemplazaron por otros de US$ 12. Así, de los envíos a esas zonas, los primeros vinos cayeron de 25% a 20%. No obstante, los volúmenes totales exportados subieron 20%.

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