Vino argentino, con ventaja en Brasil

08/04/12
Fuente: La Nación | Alfredo Sainz.

bodegaEl gobierno de Dilma analiza limitar el ingreso de este producto desde fuera del Mercosur; Chile, perjudicado. Para las bodegas argentinas, el mercado brasileño es clave. En los próximos días, las bodegas argentinas podrían recibir desde Brasil la mejor noticia del año: el gobierno de Dilma Rousseff tiene bajo análisis la imposición de salvaguardias para frenar el ingreso de vino proveniente de mercados extra Mercosur y, de esta manera, proteger a los productores del estado de Rio Grande do Sul. De concretarse la medida, que está siendo estudiada por el departamento de Defensa Comercial de Brasil, el gran perjudicado sería el vino chileno, que hoy lidera las ventas de productos importados en el socio mayor del Mercosur, mientras que la lista de beneficiados es encabezada por las bodegas argentinas que el año pasado concretaron exportaciones a Brasil por más de US$ 63 millones.

Los productores chilenos se declararon en estado de alerta ante la eventual aplicación de las salvaguardias, que implicarían la imposición de un arancel del 27% para el ingreso de sus vinos en Brasil. Vinos de Chile, la entidad que agrupa a las bodegas exportadoras chilenas, señaló que la medida supondría pérdidas en ventas por US$ 18 millones anuales.

El presidente de la cámara, Mario Silva, precisó que los acuerdos comerciales vigentes entre Chile y Brasil no permiten la aplicación de sobretasas arancelarias, por lo que la salvaguardia se concretaría a través de la asignación de cuotas.

En la actualidad, el consumo de vinos en Brasil se ubica apenas por encima de los 4 litros anuales por persona y las marcas extranjeras representan un poco menos del 80% del mercado de vinos finos. Chile lidera el negocio de los importados con una participación que llega al 36% en volumen, aunque en dólares baja al 32 por ciento.

Los vinos argentinos, por su parte, controlan el 26% del negocio en volumen, aunque con un precio sensiblemente mayor que el de la competencia chilena.

De hecho, en 2011 el valor promedio de las exportaciones argentinas del rubro se ubicó en casi 33 dólares (en la caja de nueve litros o doce botellas) contra los 29 dólares de Chile y en los primeros meses de este año los vinos provenientes de nuestro país ya ganaron en promedio un par de dólares.

«Detrás de esta medida se encuentran los productores brasileños de vino, basados principalmente en el estado de Río Grande do Sul, que compiten con la importación chilena en el segmento bajo de precios», explicó Exequiel Barrios, director de Caucasia Wine Thinking, una empresa mendocina dedicada al análisis del sector vitivinícola.

Las bodegas chilenas nucleadas en la organización Vinos de Chile presentarán el 24 de este mes su descargo ante las autoridades brasileñas con el argumento de que sus productos no generan ningún daño a la industria local y que tampoco existe dumping.

Por su parte, los productores brasileños nucleados en el Instituto Brasileño del Vino (Ibravin) defendieron la medida como una alternativa de la industria para ganar competitividad. «Nuestro objetivo no es que el Gobierno aumente el impuesto de importación sobre los vinos ni imponer restricciones. Lo que queremos es un plazo para tener condiciones de garantizar una participación en el crecimiento futuro del consumo de vinos en Brasil», dijo Carlos Raimundo Paviani, presidente del Ibravin. Entre las bodegas argentinas la posible aplicación de las salvaguardias a la competencia chilena es vista como una oportunidad inmejorable para el país, no sólo por la situación actual, sino también por las oportunidades que ofrece el mercado brasileño. Hoy el socio mayor del Mercosur es el tercer comprador de vinos argentinos y representa uno de los pocos mercados en los que la pérdida de la competitividad argentina como producto de la inflación en dólares no representa una barrera insalvable para las bodegas locales.

«Brasil es un mercado clave para las bodegas argentinas y con un gran potencial a futuro, de la mano del desarrollo de su economía y el crecimiento del consumo de vino», explicó Walter Pavón, coordinador de Bodegas de Argentina, la entidad que nuclea a los productores locales.

En voz baja, algunos argentinos alertan que el mayor obstáculo para la aplicación de las salvaguardias no es el lobby de los bodegueros chilenos, sino el resquemor que representa para las autoridades brasileñas la imposición de una barrera comercial que indirectamente favorecerá a la Argentina, justo cuando las relaciones comerciales entre los dos socios del Mercosur no atraviesan el mejor momento.

Chile es miembro asociado, no pleno, del Mercosur, por lo que no goza de todos los beneficios del bloque..

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