Vinos para agasajar y agasajarse

18/12/12
Fuente: Vinos en Córdoba Blog.

mesa“Ofrecer vino es un gesto de hospitalidad encantador; una muestra de cultura y buen gusto” (María Isabel Mijares y García Pelayo, enóloga española)
Llegan las festividades de fin de año, es momento de encuentros y reuniones. En estos eventos no puede faltar una botella de buen vino para prestigiar la mesa, obsequiar a los invitados y/o para ser indulgentes con nosotros mismos… ¿por qué no?
Una comida sabrosa se realza con una botella destacada, así que hay que “tener siempre a mano” algunos ricos vinos para los festejos que nos esperan. Como en esta época estamos celebrando, quizás podemos gastar un poco más en productos de alta calidad.
De todos los vinos notables que he tenido la suerte de probar en estos últimos meses, estos son mis seis elegidos para agasajar(se):
Félix Torrontés 2011 ($80): Nuestra autóctona uva torrontés suele despertar amores u odios entre los consumidores; debido a la personalidad impetuosa y arrolladora de sus aromas/sabores. Para quienes disfrutan de los productos elaborados con este cepaje, aquí hay un torrontés “con todas las letras”. Un blanco de aromas inconfundibles (uvas frescas, cítricos, azahar, rosas secas), con una boca voluminosa, plena de sabor, con buena acidez y larga persistencia -sostenida por un amarguito final apenas perceptible-. Lo que se dice “un vino de libro”, que bien vale cada peso que se paga por él. ¡Ideal para acompañar sushi o comida oriental de intensa sazón!
Rutini Sauvignon Blanc 2011 ($95): Este es el blanco más elegante de la variedad que he podido probar en nuestro país. Un sauvignon blanc de excelente tipicidad, pero sin excesos “vegetales”. Todo en este vino es delicadeza, equilibrio y balance. Un producto de exquisita nariz tropical (pomelo blanco, piña) y levemente herbácea (pasto cortado); con una boca bien fluida, sabrosa, sumamente refrescante y de larga persistencia. Un vino ideal para acompañar un surtido de sushi de calidad. ¡El precio es alto, pero vale la pena probarlo alguna vez! Los gustos hay que dárselos en vida… ¿no?
Don Nicanor Bonarda 2010 ($86): La bodega Nieto Senetiner fue una de las pioneras en revalorizar este olvidado cepaje, elaborando producto de calidad destacada. Este vino es una de sus últimas novedades de la empresa, dentro de su línea emblemática. Un tinto de bello y profundo color violáceo; en la nariz se perciben aromas de frutas acidas y toques herbáceos, con el uso de la madera en un segundo plano. La boca tiene entrada amable pero seca, volumen medio, acidez moderada y taninos apenas presentes, redondeando una persistencia moderada. ¡Rico vino para “quedar de lujo” en el asado con amigos, sin gastar demasiado!
Lagarde Guarda Cabernet Franc 2009 ($115): Lagarde es una tradicional bodega mendocina, cuyos productos mantienen un estilo bastante clásico. Dentro de su gama intermedia, este es mi vino favorito. Un Cabernet Franc de intenso y bonito color rojizo-violáceo, límpido y brillante. En la nariz destaca la profundidad y complejidad de sus aromas; que se mueven entre lo  balsámico (mentolado, regaliz), lo herbáceo y lo frutal maduro (ciruelas). En la boca el vino es voluminoso e intenso; con entrada amable, plenitud de sabores y taninos nobles aún algo presentes -pero que no molestan para nada-, cerrando una persistencia larga. ¡Para compartir con el amigo del alma!
Bramare Marchiori Vineyard Cabernet Sauvignon 2008 ($350). Qué puedo decir de este vino increíble, inmenso representante del cepaje, elaborado con uvas de uno de los viñedos más antiguos y reputados de Mendoza (en el corazón de Agrelo, Lujan de Cuyo). Es un tinto de aromas seductores y extremadamente complejos (frutas maduras, especias dulces, pimienta, tabaco, regaliz, cuero); soportado por una boca madura y muy sabrosa, de taninos firmes pero delicados, acidez calibrada a la perfección y larguísima persistencia Verdaderamente un vino “world class”, que debido a su éxito mundial está a un precio bastante elevado en el mercado local. ¡Excelente vino, para descorchar en una ocasión realmente especial!
Laborum Torrontés de Otoño 2010 ($90): No hay dudas que nuestra emblemática uva blanca nacional es excelente para elaborar vinos de cosecha tardía, como lo demuestra este notable producto de la bodega salteña El Porvenir de Cafayate. Un blanco dulce elaborado con uvas torrontés sobre-maduradas por el intenso y vehemente sol de los Valles Calchaquíes, que luego ha sido añejado por algunos meses en barricas de roble para terminar de perfilar un vino excepcional y complejo. Al llevarlo a la nariz explotan los aromas de uvas frescas, uvas pasas, miel, canela, vainilla y pétalos de rosas secas; para luego en la boca comportarse pleno, voluminoso, muy goloso -pero sin empalagar, gracias a su alcohol elevado y a un leve amarguito final-, dejando el paladar tapizado de suaves notas frutales maduras. ¡Un digno colofón para una gran comida, acompañado los postres o la sobremesa!
Cruzat Cuveé Reserve Nature ($90): Un espumoso de gran calidad, para los brindis formales que se avecinan. Está vinificado por Don Pedro Rosell, gran enólogo argentino y notable especialista en este tipo de productos. Un vino burbujeante elaborado por el método tradicional -segunda fermentación en botellas- con 36 meses de crianza sobre lías, lo que le aporta una gran complejidad y finura. En la nariz predominan los aromas de crianza (levadura fresca, pan crudo, frutos secos), con algunos trazos frutales leves (manzana, pera). En la boca es todo garbo y delicadeza, con una sensación cremosa muy delicada -debida a sus finas burbujas-, refrescante acidez y notable persistencia. Creo que es un espumoso que está excelente en su relación calidad-precio, incluso muy superior en calidad a varios productos de marcas más conocidas. ¡Háganme caso, pruébenlo y después me cuentan!

¿Me contarían con que vinos “se miman” ustedes? ¡Hasta la próxima copa!

**Esta nota fue publicada originalmente en la web cordobesa de Circuito Gastronómico**

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