Vitivinicultura argentina: anuncian peligros por el cambio climático

01/08/11
Fuente: MDZ.

vinoEspecialistas asegura que por el cambio climático, se observarán en el futuro mayor presencia de plagas en los viñedos, tormentas más violentas con la presencia de granizo. Sostienen además que habrá hasta disminución de la preciada amplitud térmica de la vitivinicultura argentina. Los anuncios fueron realizados por Ricardo Villalba, investigador de IANIGLIA – CONICET. El cultivo de la vid y la elaboración del vino desde siempre estuvieron sujetos a las condiciones meteorológicas. El clima, en gran medida, es el que define las posibilidades de éxito que pueda tener tal o cual finca. Por ejemplo, situaciones extremas de frío sobre los viñedos suelen provocar enormes pérdidas en las cosechas, mientras que temperaturas elevadas pueden llegar a derivar en problemas ligados a la sequía, al desarrollo de enfermedades, a la erosión de los suelos o a la maduración de los frutos.

Según expertos de todo el mundo, a mediados de este siglo las estaciones irán acortando su duración: el calor será mucho más intenso que el actual y las precipitaciones cada vez menos predecibles. Éstas son algunas de las posibles consecuencias del cambio climático: un proceso causado por la actividad humana que podría alterar significativamente el estado del tiempo como resultado del calentamiento global provocado por la liberación hacia la atmósfera de ciertos gases (dióxido de carbono, metano, óxidos nitrosos y clorofluorocarbonos).

Estas emisiones atrapan una porción creciente de radiación infrarroja terrestre y podrían elevar la temperatura entre 1,5ºC y 4ºC en el año 2100.

En nuestro país, aunque desde hace un tiempo la problemática estaba sonando con fuerza entre productores y bodegueros locales, nunca se había puesto en la agenda de temas a tener en cuenta con urgencia. Pero este fenómeno global de variaciones climáticas extremas encendió una alarma, en particular en los oasis productivos mendocinos.

Según Ricardo Villalba, investigador del IANIGLA-CONICET, en el mediano plazo se producirán distintas variaciones en el comportamiento del clima en Mendoza, tales como:

• Aumento de las precipitaciones –en forma de granizo y de tormentas violentas– en el llano (Rivadavia, San Martín, Junín, el este de Maipú, el sur de Lavalle, La Paz y General Alvear). Esto no suena nada mal si se tiene en cuenta que se trata de zonas semidesérticas, pero el problema es que al aumentar las lluvias, también se incrementarán las plagas y el uso de agroquímicos, lo que se traduciría en mayores costos de producción.

• Disminución de la frecuencia de las precipitaciones en forma de nieve en la montaña producto del corrimiento de humedad que se irá hacia el Pacífico y se alejará de la Cordillera y los valles centrales.

• Incremento de las temperaturas mínimas en las noches de verano y de invierno, lo que podría genera un mayor estrés en las plantas y, por consiguiente, un deterioro en la calidad de la uva. Esta situación podría obligar a mudar los viñedos de calidad a otras latitudes.

• Al no tener precipitaciones en abundancia de origen níveo no habría acumulación de agua en los diques de contención.

Los estudios que avalan las predicciones son contundentes y aunque el escenario no es apocalíptico, los expertos recomiendan a los principales actores tomar medidas urgentes para concientizar a los involucrados para que entiendan la gravedad de la problemática y así poder actuar en consecuencia. Contra el cambio hay que cambiar.

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