«Chorujos» en bodega Tapaus


El pasado fin de semana fuimos invitados a Bodega Tapaus, en Lunlunta, Mendoza, a un encuentro en el que se sirvieron «chorujos», maravilloso invento culinario, chorizos cocidos en orujos.
En la ocasión, el titular del establecimiento, Sergio Bunin, -quien celebraba su cumpleaños, aunque lo mantuvo en secreto- había invitado a la bodega a los asociados de un incipiente y selecto club, el de los residentes extranjeros en Mendoza. La mayoría son directivos o inversores de otros países que residen en la provincia cuyana.
Tapaus (tesoro escondido en quechua) es una bodega distinta, ya que en la tierra del Malbec no se dedica a producir vinos, sino grapas, licores, destilados, y otras bebidas espirituosas.
El orujo es el resto de uva que queda después de extraer el mosto. Está constituido por el hollejo o piel de la uva y las semillas. Este bagazo recibe el nombre de orujo, del que se obtiene, mediante destilación del agua de lavado en un alambique, un alcohol llamado orujo.
El orujo no solamente se disfruta tomado como una genuina aguardiente o en la queimada; en España también se lo emplea en la cocina en la elaboración de platos con pescado o carnes y en postres, sustituyendo con mucha honra al coñac, o al whisky. En esta ocasión, se empleó su materia prima para realzar una comida más autóctona y tradicional: los chorizos. Estos se cocinaron sobre orujos, dentro de los sofisticados alambiques en donde se preparan los licores y aguardientes de Tapaus. En definitiva el plato consistió en unos chorizos de color oscurísimo, con un sabor E S P E C T A C U L A R, acompañados con una muy rica ensaldita de papas a la crema.
Para maridarlos, la consigna fue que cada comensal se trajera su vino, así que los presentes -en la mayoría de los casos vinculados al sector- se sacaban chispas descorchando lo mejor de sus cavas.
En Tapaus se elaboran bebidas espirituosas, aguardientes del mismo tipo que las grapas italianas, las bagaçeiras de Portugal, los tsiroupos de Grecia, los marc de Francia, o estos destilados de Lunlunta, Mendoza.

Colaboración de Oscar Pinco, Mendoza

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