Daniel Rada: Buscamos democratizar la información vitivinícola

07/10/12
Fuente: Diario Los Andes | Eliana Rossi.

Daniel RadaEl titular del Observatorio Vitivinícola Argentino explica que la creación de esa herramienta, permitirá que los distintos actores puedan facilitar la toma de decisiones al contar con datos e informes gratuitos y específicos sobre el sector. Además habla sobre el mercado interno y externo vitivinícola.

El Observatorio Vitivinícola Argentino, una herramienta de información gratuita para los actores de la vitivinicultura, nació hace poco más de un mes y ha mostrado un alto grado de aceptación y utilización entre sus usuarios.

A través de su página web www.observatorioVA.com ofrece información actualizada y analizada, absolutamente gratis, para todos los actores de la cadena vitivinícola y lo que pretende es ayudar a todos los eslabones de la vitivinicultura en la toma de mejores decisiones y, por ende, en la mejora de la competitividad, tanto en el mercado interno como en el externo.

En esta entrevista con Los Andes Economía, Daniel Rada, director del Observatorio Vitivinícola Argentino, nos cuenta su visión sobre la vitivinicultura y las ventajas de esta herramienta que beneficia a todos los sectores de la industria.

-¿Qué es y para qué sirve el Observatorio Vitivinícola Argentino?

-El objetivo principal del Observatorio es llegar a todos los actores de la cadena vitivinícola con información actualizada, analizada y gratis. Pretendemos democratizar la información de la actividad vitivinícola, llegando en forma sencilla y gratuita a todos los sectores. En definitiva, los informes que elaboramos aquí esperamos que sean insumos fundamentales para favorecer la sustentabilidad del Plan Estratégico Vitivinícola 2020 (PEVI), que busca posicionar los vinos en los mercados internacionales, reimpulsar el mercado argentino de vinos y apoyar el desarrollo de los pequeños productores de uva.

-¿De qué manera contribuye el Observatorio Vitivinícola Argentino al PEVI?

-Es uno de los proyectos originalmente planteados en el PEVI 2020. De alguna manera fue concebido como un proyecto de transferencia tecnológica, entendiendo que la inteligencia de la información es un insumo fundamental en el desarrollo de la competitividad, tanto sectorial como individual. Es en el primer aspecto, el sectorial, sobre el cual más deben incidir las acciones del Observatorio, siendo que la estrategia colectiva es justamente el foco del Plan. Enfocada en eso, la Corporación Vitivinícola Argentina lo puso en marcha de la mano de la Bolsa de Comercio de Mendoza, como unidad ejecutora del proyecto.

-¿Qué tipo de información analizan?

-Estudiamos y analizamos la evolución, el comportamiento y las tendencias de todo el conglomerado vitivinícola en sus distintas dimensiones y escenarios, y trabajamos en la elaboración y transferencia de esa información actualizada y eficiente. Producimos información sobre la demanda y el consumo global; las exportaciones y el mercado interno de vinos, mostos, pasas y uvas para consumo en fresco, tanto de Argentina como de los países competidores. Además, concentramos y analizamos información sobre tecnología, medio ambiente, recursos humanos, normativa y competitividad del sector.

-¿Qué objetivos tiene el Observatorio Vitivinícola Argentino?

-Nos hemos fijado como objetivos relevantes aportar conocimientos e información cuantitativa y cualitativa destinada a mejorar la competitividad de todos los actores de la cadena vitivinícola y poder transferir conocimiento estadístico, comercial, competitivo, tecnológico y legal. Y para eso buscamos identificar y satisfacer las demandas de información del sector, concentrando los datos en un solo lugar que se constituya en una herramienta de seguimiento y análisis de la actividad vitivinícola. Queremos, desde nuestro lugar, disminuir el riesgo en la toma de decisiones de inversión y comercialización de todos los actores de la cadena vitivinícola.

-¿De qué fuentes de información se nutren?

-La Corporación Vitivinícola Argentina y la Bolsa de Comercio de Mendoza, como unidad ejecutora del proyecto, conformaron un equipo multidisciplinario, encargado de analizar los datos provistos por diversas fuentes de información como el Instituto Nacional de Vitivinicultura, la Bolsa de Comercio de Mendoza, las entidades que conforman la Coviar, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, la Universidad Nacional de Cuyo y los gobiernos de las provincias vitivinícolas, con Mendoza a la cabeza, entre otras fuentes de información.

-¿El pilar es la página web?

-El Observatorio Vitivinícola Argentino tiene diversos canales y soportes para llegar con información a sus usuarios, pero el más importante y sobre el que hemos centrado el mayor esfuerzo es su página web www.observatorioVA.com que está basada en tres pilares fundamentales: el Panel Estadístico, que actualiza automáticamente los indicadores fundamentales de la industria; los Informes Especiales, en los que analizamos en profundidad temas específicos y cruzamos diversas variables para su estudio; y los Reportes Interactivos, uno de los valores diferenciales de la web, que le ofrecen al usuario la posibilidad de elaborar un reporte a medida.

-Teniendo en cuenta el contexto de la economía nacional, ¿qué visión tiene con relación a la vitivinicultura?

-Creo que la coyuntura económica tiene efectos sobre el sector en general, aunque con algunos matices diferenciadores entre el mercado doméstico y el mercado externo. El crecimiento de los costos afecta a toda la cadena, no sólo a quienes actúan en los mercados; sino también al sector de los trasladistas y de la producción primaria.

El aumento de costos puede en ocasiones ser contrarrestado por mayor eficiencia vía incorporación tecnológica. En este sentido, la elaboración y el fraccionamiento de vino han sido en los últimos tiempos el ámbito en el cual el cambio tecnológico ha ganado espacio por sobre la mano de obra debido a que son los eslabones que presentan más ventajas para que estos cambios ocurran.

Un caso diametralmente opuesto se observa en la producción primaria, en donde las posibilidades de sustitución de mano de obra por capital tecnológico son más complejas. Este fenómeno se puede explicar, por un lado, debido a la existencia de gran cantidad de pequeños viñedos, cuya escala es una restricción importante y, por otra, por una cultura vitícola en la cual la intensidad de uso de la mano de obra en las pequeñas explotaciones se ha mantenido como valor cultural y social. Como dato significativo hay que destacar que la mano de obra empleada en la producción primaria representa un 60% de su valor, de allí la importancia que, desde un punto de vista social, tiene la vitivinicultura respecto a otras economías regionales.

Estas características de la cadena vitivinícola, en donde intervienen producción primaria, elaboración, fraccionamiento, distribución y comercialización, ponen al sector en desventaja respecto de otras bebidas sustitutas en el mercado interno, cuyo encadenamiento presenta menor complejidad, menos cantidad de mano de obra incorporada y por lo tanto menor exposición al aumento de costos.

-Entonces, ¿qué podemos esperar que suceda en el mercado interno?

-El dato a julio, de litros despachados al mercado interno, muestra un crecimiento del orden del 3% respecto a igual período del año anterior. Creo que este comportamiento se mantendrá durante el resto de año, por un lado debido a que el 2011 mostró un crecimiento y por otro a un cambio en las decisiones de portafolio de los principales actores del mercado.

-¿Y su visión para el mercado externo?

-A partir de 2010, el foco de la política económica está puesto en el control de la inflación, más que en la acumulación de reservas y la política fiscal. Considero que el escenario futuro es el de un tipo de cambio con una baja tasa de devaluación. En este sentido, creo que se mantendrá el comportamiento que se ha observado en lo que va del año: una desaceleración de las exportaciones de vino fraccionado y la recomposición de las exportaciones de graneles, cuyo pico estuvo en el año 2008.

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