Historia repetida

30/03/10
Fuente: Mr. Wines .

copasMe surgió la necesidad de escribir, extrañamente a las 2 de la mañana, y aclaro que no soy noctámbulo. Es más, todas las noches suelo acostarme más o menos temprano, ya que acostumbro a despertarme todos los días alrededor de las cinco de la mañana, pero algo me desveló y acá estoy con la necesidad de compartir mi bronca o la crónica de una “historia repetida”. Ayer por la tarde recibí la nueva cosecha de un vino que, durante el año pasado y en lo que va de éste, me deslumbró por ser no sólo un producto de buena calidad, sino también de precio moderado. Destaco que no sólo me gustó a mí, sino también a todos quienes tuvieron la oportunidad de tomarlo en estos últimos meses.

Recuerdo las impresiones de la primera vez que lo probé: muy frutal, persistente, fresco en nariz y en boca, buena estructura, cierta complejidad que lo hacía parecer de un rango de precio mayor al que realmente tenía, taninos marcados y amables, y correcta acidez que daba para pensar en una buena evolución.

Mi poca paciencia, y la sencilla milanesa con ensalada de la cena de anoche no pudieron evitar que abriera esta nueva botella, de la que tome cerca de la mitad, para que se derrumbaran nuevamente mis expectativas. Digo “nuevamente”, ya que no es la primera vez que encuentro en una misma etiqueta marcados cambios entre una añada y la otra. Según mis escasos conocimientos en la materia, este fenómeno probablemente se deba a los manejos de rendimiento de los cultivos, es decir, de donde se sacaba “x” cantidad de fruta, esta vez se saca más; por ende, de la misma superficie obtienen más volumen de vino, pero sacrifican algunas cosas.

¿Que encontré en esta nueva copa?

Un vino correcto, con menos estructura y expresión, que tiene más que ver con notas que recuerdan a roble (seguramente chips o también llamado viruta de roble) y ya no a esa fruta nítida y fresca de aquella primera vez; aromas que rápidamente se escaparon de la copa para dejar apenas un poco de fruta madura dulce de fondo, poco y nada de taninos, lo cual me da para pensar en un consumo aún más inmediato.

Aquel vino de excelente relación precio calidad, que ofrecía mucho más que sus pares del mismo precio, quedó sólo en la memoria, y pasó a ser más de lo que ya hay en el mercado, sin nada especial que lo destaque.
Les aseguro que hubiera preferido un aumento en su costo, siempre que mantuviera sus virtudes, a esta transformación que para su hacedor o algunos consumidores quizás pueda ser intranscendente, pero que para mí lamentablemente no lo es.

Con respecto a mi opinión sobre los rendimientos, estimo que debe ser así, aunque no lo puedo asegurar porque no soy enólogo y no estoy en la cocina del vino. Me gustaría saber más del tema para ampliar mi conocimiento y no tejer falsas teorías.

Para terminar me gustaría saber qué piensan aquellos productores o empresarios que quizás especulan con el bajo conocimiento de quienes vamos a las góndolas, o que todavía creen que los consumidores nos casamos con una etiqueta para siempre. A ellos les aclaro que eso sucedía en otra época, en la de mis padres, cuando no había tantos divorcios como ahora.

COMMENTS (1)

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    Interesante descripcion en una madrugada desvelada, pero falta el nombre del comentado.