Primera cata de brandies de Cataluña en la alta montaña de México

El Grupo Enológico Mexicano ha celebrado cinco catas “ciegas” en la alta montaña de México, en altitudes superiores a los 3,600 metros sobre el nivel del mar. En las primeras cuatro degustaciones, realizadas entre diciembre de 2004 y julio de 2005, fueron evaluados una veintena de vinos, mientras que en la quinta de éstas insólitas catas fueron analizados cuatro brandies de Cataluña, de la marca “Torres”.
La cata más reciente se llevó a cabo en la orilla del Lago de la Luna, en el interior de un volcán extinto: el Nevado de Toluca, que se encuentra a una altitud de 4.216 metros, motivo por el cual este recinto lacustre es considerado, dentro de una lista de los lagos ubicados a mayor altitud en el continente americano el más alto de América del Norte.

A este paraje de la alta montaña llegaron en automóvil los miembros del Grupo Enológico Mexicano, y procedieron a degustar sensorialmente estos destilados vínicos en condiciones muy especiales, ya que el menor peso de la atmósfera propicia que las substancias aromáticas (del vino o de los destilados), contenidas en el interior de las copas, se liberen más rápidamente que lo que acontece en altitudes más bajas. De esta manera, el mensaje odorífero captado por los catadores -ampliamente entrenados en estos menesteres- resulta no sólo más penetrante, sino también más interesante, ya que son apreciados, en forma más amplia, los complejos y delicados aromas de los vinos y de los destilados.

Como pertinente punto de comparación, diré que la Cordillera de los Andes es un espectacular macizo orográfico que se extiende desde Venezuela hasta Patagonia. Allí se localiza la montaña más alta de América: el Aconcagua, de 6.959 metros sobre el nivel del mar. Hay doce cumbres de más de 6.000 metros de altura, y suman ciento quince los picachos andinos cuya altitud es de más de 5.000 metros. Tengo conocimiento que en Chile han realizado, ocasionalmente, catas de vinos en los centros de montaña de Farellones y de Portillo — próximos a la capital, la ciudad de Santiago—, donde se practica el esquí. El hotel de Farellones está ubicado a una altitud de 2.400 metros, mientras que el de Portillo se halla a 2.870 metros. Así mismo han tenido verificativo catas de vinos en sitios de montaña en Argentina. No lejos del Aconcagua, en Puente del Inca, a 2.720 metros de altitud, donde hay un establecimiento de baños termales, han realizado alguna cata de vinos. Con base en estas informaciones afirmo que (mientras que el Grupo Enológico Mexicano no celebre una próxima cata “ciega” en las cercanías del Pico de Orizaba, el Citlaltépetl, cuya altitud es de 5.747 metros sobre el nivel del mar, prevista a una altitud de más de 4.500 metros, en la montaña que lleva por nombre Sierra Negra) no han tenido lugar catas de vinos y/o de brandies a alturas superiores que la del Lago de la Luna, en el Nevado de Toluca, a una altitud de 4.216 metros.

Los cuatro brandies degustados –en una cata “ciega– fueron los siguientes: Torres 5 Brandy Imperial; Torres 10 Reserva, Torres 20 Hors d’Age y Jaime I Imperial. Las respectivas calificaciones otorgadas por los catadores (sobre un total máximo de 20) fueron las siguientes: 16.66 puntos; 16:83; 19.16 y 19.35. Por dicha puntuación los 4 brandies quedaron clasificados dentro de las categorías de Muy Bueno y Excelente.

Miguel Guzmán Peredo
www.enologicomexicano.com
guzmanperedo@htomail.com

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